sábado, 16 de marzo de 2013

Guía...


¡Guía en la vida!

La fuerza más poderosa en la vida…
¡El amor!

La mejor posesión…
¡La fe!

El mejor canal de comunicación…
¡La oración!

Lo más importante en la vida…
¡El poder de Dios!

El mayor gozo…
¡Dar!

Algo de lo que menos podemos prescindir…
¡La esperanza!

El hábito más destructivo…
¡Preocuparse!

La computadora más increíble…
¡El cerebro!

La mayor pérdida
¡La pérdida de respeto a uno mismo!

El mayor recurso natural…
¡La juventud!

La característica personal más fea…
¡El egoísmo!

El mayor obstáculo que hay que superar…
¡El temor!

El atuendo más bello…
¡Una sonrisa!

La enfermedad más invalidante…
¡El chisme!

La palabra con mayor poder…
¡Puedo!

La emoción que menos vale la pena…
¡Lástima de uno mismo!

El mayor estímulo…
¡Animar!

La mejor píldora para dormir…
¡La serenidad!

La posesión más preciada…
¡La honradez!

El trabajo más satisfactorio…
¡Ayudar a otros!

…Y la mejor actitud…
¡La gratitud!

La gratitud revela la bondad en la vida.
Hace que lo que tenemos sea suficiente, y más.
Convierte la negativa en aceptación,
el caos en orden, la confusión en claridad.
Convierte una comida en un festín,
una casa en un hogar.
La gratitud hace que el pasado tenga sentido,
hace que hoy haya paz y prepara un plan
para el mañana.

¡El futuro es tan brillante como las promesas de Dios!


viernes, 15 de marzo de 2013


hola a todas mis amistades, con el deseo de un felíz viernes para ustedes con mucha paz, mucho amor, muchos besos, blessings, amén...

hello to all my friends, wishing a happy Friday to you with much peace, much love, kisses, blessings, amen ...


Vida efímera...


Vida efímera

Si pudiésemos tener conciencia de lo efímera
de nuestra vida, tal vez pensaríamos dos veces
antes de ignorar las oportunidades que tenemos
de ser y de hacer a los otros felices.

Muchas flores son cortadas muy pronto;
algunas apenas pimpollo.
Hay semillas que nunca brotan y hay aquellas
flores que viven la vida entera hasta que,
pétalo por pétalo, tranquilas, vividas,
se entregan al viento.

Pero no tenemos cómo adivinar. No sabemos
por cuánto tiempo estaremos disfrutando este Edén,
tampoco las flores que fueron plantadas a nuestro
alrededor. Y nos descuidamos a nosotros
mismos y también descuidamos a los otros.

Nos entristecemos por cosas pequeñas y perdemos
un tiempo precioso; perdemos días, a veces años.
Nos callamos cuando deberíamos hablar,
y hablamos demasiado cuando deberíamos
quedar en silencio.

No damos el abrazo que tanto nos pide nuestro corazón,
porque algo en nosotros impide esa aproximación.
No damos un beso cariñoso "porque no estamos
acostumbrados a eso" y no decimos lo que nos gusta
porque pensamos que el otro sabe automáticamente
lo que sentimos.

Y pasa la noche y llega el día; el Sol nace
y se adormece, y continuamos siendo los mismos.
Reclamamos lo que no tenemos, o que no tenemos
lo suficiente.

Cobramos: a los otros, a la vida, a nosotros mismos.
Y nos consumimos, comparando nuestra vida con la
de aquellos que poseen más. ¿Y si probáramos
compararnos con aquellos que poseen menos?
¡Eso haría una gran diferencia!

Y el tiempo pasa; pasamos por la vida y no vivimos;
sobrevivimos, porque no sabemos hacer otra cosa.
Hasta que, inesperadamente, nos acordamos y miramos
para atrás, y entonces nos preguntamos: ¿Y ahora?

Ahora, hoy, todavía es tiempo de reconstruir
alguna cosa; de dar un abrazo amigo; de decir
una palabra cariñosa; de agradecer por lo que tenemos.
Nunca se es demasiado viejo, o demasiado joven,
para amar, para decir una palabra gentil,
para hacer un cariño, para dar un beso.

No mires para atrás. Lo que pasó, pasó.
Lo que perdimos, perdimos. ¡Mira hacia adelante!
Todavía hay tiempo de apreciar las flores
que están enteras a nuestro alrededor.

Todavía hay tiempo de agradecer a Dios
por la vida, que aunque efímera, aún está en nosotros.

¡Gracias, Dios mío, por este nuevo día!


jueves, 14 de marzo de 2013


así es, les deseo un hermoso jueves y que sus vidas sean maravillosas, bendiciones, amén...

so, I wish you a beautiful Thursday and that their lives are wonderful, blessings, amen ...


Imágenes...


Sagradas imágenes de María
Cuando besamos una fotografía. 
Cuando besamos una fotografía de un ser querido vivo o difunto, estamos besando a ese ser y no al papel material. Así también cuando veneramos y besamos una imagen de María, una estatua, estampita o medalla, estamos besando a la misma Santísima Virgen, nuestra Madre, a quien le debemos amor, como todo buen hijo le debe a su madre.
No hagamos caso a los protestantes y otras sectas que se escandalizan de que demos culto a las imágenes de la Virgen, sino llevemos siempre con nosotros alguna imagencita de María, una medalla suya o un rosario, como signo bendito contra el demonio.
Con el sólo hecho de corroborar el odio y terror que le tiene el demonio a las imágenes de María y a sus medallas, rosarios y escapularios, ya debería ser indicio de que ello es muy bueno. Por eso nosotros los católicos siempre debemos dar culto a las imágenes que representan a nuestra Madre, como la historia de la Iglesia lo ha venido mostrando desde el principio, y como la misma Virgen en sus apariciones, daba sus imágenes para veneración.
Detrás de este error funesto no puede estar otro que Satanás, que quiere borrar de la mente y del corazón de los hombres a María, su adversaria, la que lo destronó de su puesto de gloria, y la que lo vence en cada ocasión que se presenta.
Veneremos a María, que no es Dios, pero sí es una criatura que está en los límites de la divinidad, pues tiene una relación con la Santísima Trinidad que la hace única, y a quien la Iglesia Católica llama Omnipotencia Suplicante, porque todo lo que Dios es y puede por naturaleza, María lo es y lo puede por gracia.


miércoles, 13 de marzo de 2013


hola, queridos amigos...
buenos días, buenas tardes y buenas noches...
mis deseos de un felíz miércoles...
los amo...
Dios los bendiga...
amén...

Hello, dear friends ...
good morning, good afternoon and good night ...
my wishes for a happy Wednesday ...
I love ...
God bless ...
Amen ...


Carta para un amigo...


Querido Amigo:

¿Cómo estás?
Te escribo esta carta porque quiero decirte que te amo,
y me gustaría tener una relación más cercana contigo.
De más está que te pregunte como estás, porque estoy
pendiente de ti cada minuto, y hasta ese último pensamiento
que tantas veces te desvela, lo conozco.

Te noto a veces tan distante de mí, que he sentido miedo
de perderte para siempre. Ayer te vi muy triste y quise
arrancar de ti esa angustia, lo grité a los cuatro vientos
pero no me buscaste.

Te vi ayer hablando con tus amigos, te vi comer fuera
de hora, y recorrí contigo la calle de tu casa, quise mirar
con tus ojos eso que guardas y que te provoca tanta nostalgia,
y quise que tú me escucharas pero no lo hiciste,
y así esperé todo el día.

Al llegar la noche te di una hermosa puesta de sol para cerrar
tu día, y una suave brisa para tu descanso.
Después de un día tan agitado, esperé, pero nunca viniste.
Te vi dormir anoche y quise tocar tu frente, envié rayos de luna
que se reflejaron en tu casa para ver si te despertabas conmigo,
pero seguías en tu sueño.

Quiero compartir contigo tantas cosas, pero no me dejas.
En la mañana era tarde y te fuiste apresurado sin ni siquiera
sospechar lo importante que eres para mí.
Te amo y trato de decírtelo por medio del cielo azul, de la lluvia....
y mi voz se pierde como un eco detrás de tus pensamientos.

Te hablo al oído a través de las hojas de los árboles
y el olor de las flores, te grito en los riachuelos de la montaña,
doy a los pajaritos canto de amor sólo para ti.
Te visto con el calor del sol y te perfumo el aire con el aroma
de la naturaleza. Me escucharás cuando hagas silencio
en tu interior, te intento guiar moviendo en ti buenos deseos,
déjate llevar por ellos.

No estoy en el más allá... estoy en tus pensamientos!
Regálale una mirada de amor a todo el que te rodea
y me descubrirás a cada instante.

Hoy busqué alguien que me prestó sus manos y esta hoja
de papel para escribirte, en adelante lo escribiré en tu corazón
si me lo permites, solo dime Sí...
Yo sé que es duro vivir en este mundo, realmente lo sé,
pero si confías en mi, a partir de hoy tendrás nuevas fuerzas.

Habla conmigo, desahoga tus angustias y ansiedades
que yo siempre tengo tiempo para ti, cuéntamelo todo,
llora si quieres, soplaré tus lágrimas para acariciar tu rostro.

Llámame a cualquier hora del día o de la noche, que yo
nunca duermo, y siempre te responderé.
Si puedes caminar y mirar con amor el universo,
con humildad tu rostro en el espejo, con ternura a aquel
que te sonríe, con misericordia a aquel que te pide compasión,
y con perdón a aquel que te hizo llorar...
¡Mi voz serán tus pensamientos!...
Que no sea largo el camino que habré de recorrer tras de tí.

Tu amigo Jesús.