miércoles, 11 de diciembre de 2013

Reflexión...

Reflexionando con la Biblia

Sobre la mujer. 
Vemos en la Biblia que sobre la mujer pesa una condena mayor, ya que fue ella la que abrió la puerta a la tentación, al mal, al demonio. Seducida por Satanás, probó del fruto prohibido y dio a probarlo a su compañero.
Por eso el Señor, que es orden perfecto, quiso que fuera otra Mujer la que revirtiera esa situación desafortunada. Es María Santísima esa Mujer, que con su obediencia hasta el fin, se hizo causa de salvación para toda la raza humana, porque en su seno maduró el Fruto de la Vida, Jesucristo, Señor y Salvador del mundo, y así vemos cómo desde el Génesis hasta el Apocalipsis está la presencia de la Mujer.
No por casualidad el Señor manifestó su resurrección primero a las mujeres, pues tiene un plan especial de evangelización en que las mujeres tienen un papel primordial.
La mujer es más perfecta que el hombre, y cuando cae, cae más bajo, porque lo que está llamado a ser más sublime, si se corrompe, es pésima su corrupción.
Así sucedió con Lucifer, que era el más hermoso y potente de los ángeles, y cuando cayó, cayó a lo más hondo de la corrupción.
También la mujer, si es buena y santa, lleva al hombre a las cimas de la santidad; pero si es mala y pecadora, entonces precipita al hombre al abismo del que no se sale.

Por eso todo lo que hagamos por evangelizar a la mujer, lo estaremos haciendo por la felicidad del mundo.

martes, 10 de diciembre de 2013

Papa Francisco...

Papa Francisco ‏@Pontifex_es
María, Madre nuestra, ampáranos en los momentos de oscuridad,  de dificultad y de aparente derrota.

Tuesday...

hola, tengan todos ustedes, muy buenos días...
para desearles, desde mi corazón, un felíz martes...
Dios los bendiga, amén...

hello to all of you, very good morning ...
to wish you from my heart, a happy tuesday ...
God bless you, Amen ...

Misericordia...

Obras de Misericordia

Perdonar las injurias. 
Se acercan las Fiestas de fin de año, y las familias deberían unirse más, pero está el demonio de por medio, y a veces parece que estas ocasiones de encuentros y reuniones familiares, sirven más para la división que para la unión.
Un buen propósito para estas fiestas es no enojarnos por nada, y perdonar cualquier insulto o injuria que nos hagan, siendo mansos y no devolviendo mal por mal, sino callando, ofreciendo, rezando, porque tenemos que recordar que en este mundo el trigo y la cizaña crecen juntos, y los malos están puestos en este mundo para que los buenos se vayan santificando más y más, pues así como Judas puso a prueba la paciencia de los apóstoles y del mismo Jesús, así también los que nos molestan en la vida ponen a prueba nuestra perseverancia en el bien.
Entonces no perdamos la calma y la paz, cosas invalorables por su precio tan alto, y porque debemos saber que el demonio quiere a toda costa turbar nuestra paz interior, la paz de la familia, de la ciudad, de la nación y del mundo entero. El diablo es el eterno perturbador de la paz, ya que él no tiene paz y no quiere la paz en ninguno, porque sabe muy bien que un corazón sin paz, es tierra fértil para toda clase de pecados y de males.
Seamos astutos en esto y no dejemos al demonio que se salga con la suya, haciéndonos enojar en esta Navidad, en este Nuevo Año que comienza.

Jesús, en Vos confío.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Papa Francisco...

Papa Francisco ‏@Pontifex_es
Si alguien nos pide ayuda, ¿nos paramos? ¡Hay tanto sufrimiento y pobreza, y tanta necesidad de buenos samaritanos!

El único mandamiento...

EL ÚNICO MANDAMIENTO
                                       
Tan solo dos mandamientos
bastan para ser cristianos.
Tan sencillo es esto hermanos,
que es muy fácil, entender...
                I
En realidad, fueron diez
los mandatos que el creador
con miras a nuestro ardor
nos enviara con Moisés.
Resultan largos tal vez;
pero a tales argumentos
le dejó a nuestro talento,
el poder simplificar;
y de diez pueden quedar,
solamente dos...
                 II
El primero amar a Dios
y al prójimo, el segundo.
Que bello sería este mundo,
si cumplimos estos dos!
Me embarga una pena atroz
al ver que de entre mis manos
por placeres siempre vanos
se puede escapar mi salvación!
Y muy poca perfección
basta para ser cristianos!
                  III
Amar a Dios, el primero.
El único yo diría.
Pues vano mi amor sería,
si a mi prójimo no quiero.
Siendo así, tan solo espero
que intentemos muy ufanos
con nobles actos humanos
lograr nuestra perfección.
Imitando al salvador,
muy sencillo es esto, hermanos!
                 IV
Si amo a Dios, soy obediente
y sus leyes, son mi guía;
la justicia, mi alegría;
y la paz, será mi oriente.
Viviré siempre sonriente
con un solo pensamiento:
lograr con mi entendimiento,
comprender a los demás.
Muy sencillo, no me resultará,
pero con esfuerzo y con amor,
seguro, lo podré alcanzar.

Mis deseos de un felíz día lunes,
y de un hermoso inicio de semana,
Dios los bendiga, amén...

Mensaje...

Mensaje espiritual 

La paciencia. 
“La paciencia todo lo alcanza”, decía la gran Santa Teresa, y es una gran verdad que debemos tratar de poner en práctica, pues una de las bienaventuranzas es aquella de que los pacientes y mansos heredarán la Tierra. Pero es que si somos pacientes, heredaremos también el Cielo.
Aprendamos de Dios que es paciente con todos los hombres, que se tomó su tiempo para crear todas las cosas, y no hizo nada arrebatadamente.
En este mundo actual la prisa y la ansiedad nos dominan, y tenemos que tratar de no entrar en ese juego del demonio, que nos quiere hacer perder de vista el fin hacia el que vamos, es decir, nuestra muerte y paso a la eternidad, en que se decidirá nuestro destino eterno: Cielo o Infierno.
Especialmente tengamos paciencia con nuestros seres queridos en las próximas fiestas de Navidad y Año Nuevo que se acercan, porque suelen ser en estos momentos de encuentro en que perdemos la paciencia, y terminamos en discusiones y discordias.
Pensemos en la paciencia que Dios nos tiene a nosotros, que tantas veces lo ofendemos, y Él sigue perdonándonos y dándonos una nueva oportunidad.
A veces Dios deberá pensar que fue inútil la creación del hombre, porque a pesar de todas las ayudas celestiales y hasta materiales, la humanidad prefiere el camino del mal y del odio. No hagamos lo mismo nosotros, que sabemos estas cosas, y que conocemos la voluntad de Dios, que es que seamos mansos, pacientes, buenos, amorosos.
Es cierto que el demonio nos incita a la violencia, a la discusión, al mal. Pero nosotros podemos y sabemos defendernos de él, con la oración, los sacramentos, y el dominio de nosotros mismos.
Claro que si no estamos acostumbrados a combatir, entonces somos vencidos, pues si no sabemos negarnos a nosotros mismos, perdonar una injuria, huir de una discusión, entonces es claro que seremos derrotados.
Porque a veces sucede que no somos nosotros los ofendidos, sino algún ser muy querido, y entonces sí que nos ponemos furiosos. Pero no hizo así Jesús, que desde la cruz tuvo que soportar los insultos dirigidos a su Madre, que Él amaba infinitamente, y sin reaccionar.
Aprendamos de Él, y dejemos a Dios que haga justicia, y no tratemos de hacer justicia nosotros.

Algo que podemos hacer para que haya paz en nuestros hogares en estas fiestas, es rociar antes con agua bendita los ambientes, para espantar a los demonios, que son los causantes de las discordias familiares, nacionales y mundiales.