sábado, 31 de enero de 2015

Testimonio...

Historia de una niña ejemplar
Sucedió en San Rafael -Mendoza- Argentina.


Quería contarles una breve historia de una niña santa: Antonella Scollo, 4ª hija de 6, de la profesora de Biología del colegio, Claudia Vergani.
A los 2 añitos enfermó de leucemia. En el momento de enterarse, los padres se abrazaron y dijeron la cita de Job: “Dios nos la dio, Dios nos la quitó; bendito sea Dios”. Hicieron todo por la nena. Le regalaron para que la acompañara una estampita del Padre Pío. Nadie en su familia conocía su vida. Ella contaba su vida, certera, y con anécdotas del Santo Padre Pío que nadie conocía y que después verificaron como reales. Cuando iba a que la atendieran, en el Hospital Noti de Mendoza, le decía a su médico, ateo, que si no le daba un beso a su Padre Pío no se dejaba atender. Dos años más tarde, lo que este mismo médico atribuyó como a un milagro, sanó. Le dijeron que si pasaba los 6 años y no tenía recaída, estaba completamente curada.
Niña rezandoEstuvo dos años sanita. Ella vivía una vida de intimidad con Dios y con “su” Padre Pío. Pequeñita le decía a su mamá que el P. Pío no solo le dolían las manitos, por los estigmas que tenía, sino también los pies. Investigando, se enteraron de que el Padre, tenía también estigmas en los pies, y que él, por los pecadores, andaba descalzo, por eso decía esto Antonella. A los 6 años volvió a recaer. Recibió su Primera Comunión y confirmación. Todos los días su abuela le llevaba la comunión a la que ella esperaba ansiosa. Estuvo nuevamente en tratamiento, al que parecía que reaccionaba bien. Hace ya un mes que el matrimonio junto con Antonella viajó a Mendoza para hacerle una aplicación de radioterapia y fue allí cuando el médico les dijo que no había más remedio y les propuso un tratamiento doloroso con corticoides para hacerla vivir tres meses en el hospital o llevársela a la casa sin muchas esperanzas.
Ella contaba que con su marido se abrazaron, él se largó a llorar y ella le pidió que le repitiera las palabras que él le había dicho en ese lugar cuando se enteraron que Antonela tenía leucemia: “Dios nos la dio, Dios nos la quitó; bendito sea Dios”. Decidieron no ponerle límites a Dios y traérsela a la casa para que muriera feliz, y trasladarla nuevamente a San Rafael, a un pueblo llamado Goudge. Cuando la tuvieron allí hacían todo lo que a ella le gustaba y como veían que las dosis de morfina eran muy fuertes y la hacían dormir mucho tiempo decidieron de común acuerdo, sin autorización del médico, quitársela de a poco. Eso significaba más dolor físico para Antonella, del que jamás se quejó, ni aún cuando agonizaba y tenía el rostro desfigurado del dolor y le caían lágrimas del mismo. Claudia nos dijo: “yo quiero que ella disfrute de sus hermanitos, además…(hizo un silencio) yo no sé si mi hija en su relación con Dios quiere ofrecerle esos dolores para los bienes que sólo Él tiene pensados y yo con el calmante la privó de esa hermosa posibilidad”.
Padre PíoDemás está decir que Antonela no era una niña cualquiera, era un ser extraordinario. Veía al Padre Pío y charlaba con él, conocía a Santa Gemma y nadie le hablaba de ella. Realmente, al igual que estos Santos siguió completando en su cuerpo la Pasión de Cristo. Hace dos semanas que fuimos a visitarlos. Antonella estaba bastante decaída a causa del grave estado de salud y de las aplicaciones de morfina que últimamente estaba recibiendo. Claudia ya tenía el corazón preparado por Dios para entregarle su hija, “así como Dios me preparó el corazón cuando estaba de novia para darle todos los hijos que él quisiera sin ponerle impedimentos, ahora me lo está preparando para devolvérselos” nos dijo, firmemente convencida de lo que decía. En otro momento, nos contó que apenas supo que el Papa había muerto se puso a rezarle para que le sanara a su hija; pero al poco tiempo, reaccionó y le dijo que ella no debía pedirle eso, sino que se hiciera la Voluntad de Dios.
El miércoles en la mañana, 27 de abril, a las 10:00am. nos enteramos de que a las 6:45am había fallecido Antonella Scollo (6 años), hija de la tan querida profesora del Colegio, Claudia Vergani. Inmediatamente con las alumnas y profesores nos pusimos en ronda en la galería central del edificio del secundario y rezamos un Rosario por el alma de Antonella y por la fortaleza de Claudia y de toda su familia.
En el velorio, Claudia nos contaba: “Esta madrugada cuando mi intuición de madre me decía que la historia llegaba a su fin, me arrodillé al lado de su camita y con la voz entrecortada me puse a cantarle las dos canciones que a ella más le gustaban; Alabado sea el Santísimo y Cantad a María.”
Es un testimonio de vida que quería compartir con todos ustedes, para que también se los cuenten a sus hijos, y, para que sepan educarlos en el sacrificio para llegar un día a tener niños santos, que es por lo que Dios les da a cada madre sus hijos en la tierra, para un día lleguen a gozar de las alegrías de la vida eterna.
Pido también oraciones por la fortaleza de su familia.
Unidos en la oración y en cada Santa Misa.
Hna. María de la Alegría

jueves, 29 de enero de 2015

Catequésis...

Catequesis mariana

Madre de todos los hombres.
A veces pensamos que María es madre solamente de los católicos. Pero Ella es Madre de todos los hombres, y ninguno está excluido de los beneficios de su Corazón Inmaculado.
Hay personas a las que nadie quiere en la tierra, pero sí ama María, que les prodiga cuidados y, en cuanto puede, los acerca al Señor.
Si decimos que amamos a la Virgen, pero no amamos a todos los hombres, entonces somos unos mentirosos, porque Ella ama a todos sus hijos y quiere su salvación.
Así que desde ahora busquemos la salvación de todos los hombres, porque María quiere la salvación de todos sus hijos, y un buen hijo se ocupa por complacer el corazón de su madre, y va en busca de sus hermanos para atraerlos a la mamá, y que así la familia esté contenta, sobre todo la madre. Así también tenemos que trabajar por la conversión de los pecadores y atraerlos a María, para que haya una gran alegría en la gran familia de Dios.
El termómetro de nuestro amor a la Virgen, es la caridad que mostramos para con todos los hombres, cualquiera sea su raza o religión.

Cerati & Melero - Vuelta por el universo

miércoles, 28 de enero de 2015

Mensaje...

Mensaje sobre la reparación

Con los contrarios.
Jesús gusta mucho de ser consolado por nosotros. Y lo podemos hacer con acciones opuestas y contrarias a las que ofenden al Señor.
Por ejemplo si Jesús recibe una herida por un pecado, nosotros debemos medicar esa herida con una caricia espiritual, o una caricia a una de sus imágenes. Si el Señor ha recibido un beso de Judas, y lo sigue recibiendo de muchos de sus hijos predilectos, entonces tenemos que consumirnos besando al Crucificado, al Traicionado, ya sea con un beso espiritual en la mejilla de Cristo sufriente, o sobre la imagen del Señor en la Cruz.
Y si ofendimos a Dios o al prójimo, no tengamos dudas de que hay forma de reparar por el daño causado, haciendo a la inversa de lo que hemos hecho, ya sea con la misma persona o con otras personas. Además podemos hacer buenas obras como reparación por nuestros pecados y los de todo el mundo.
Es muy bueno lanzar al Cielo jaculatorias, es decir, pequeñas y cortas oraciones de amor al Señor, para contrarrestar el mar de odio que se levanta desde la tierra hacia Dios.
En fin, podemos hacer mucho por reparar todo el mal que hay en el mundo y en nosotros, porque en realidad cualquier acción, si la hacemos con la intención de reparar a los Corazones de Jesús y de María, son válidas y muy eficaces para obtener gracias de Dios para nosotros y para el mundo entero, porque el Señor olvida muchos pecados y ofensas por un sólo acto de amor que le ofrecemos.

Matt Monroe -- No puedo quitar mis ojos de ti (1,968)

martes, 27 de enero de 2015

El Evangelio...

Vivir el Evangelio

Unión con Dios.
Todo nos debe llevar a la unión con Dios, porque las devociones que practicamos, los mandamientos que cumplimos, las prácticas religiosas a las que asistimos, todo, absolutamente todo, debe llevarnos a unirnos cada vez más a Dios por el amor. Porque la finalidad del hombre en este mundo es la de conocer a Dios y a su enviado Jesucristo, y por este conocimiento amarlo sin medida y por encima de todo y de todos.
De modo que es bueno que hagamos un examen de conciencia y escudriñemos si nuestras prácticas religiosas, oraciones y devociones, nos están llevando cada vez más hacia el Corazón de Cristo, o si por el contrario, las hacemos por rutina, y no nos encienden el amor al Señor.
Más vale algunas devociones menos, pero poniendo más el corazón en practicarlas, porque Dios mira el corazón.
Está bien que vayamos a Misa los domingos, porque faltar a ella sin un motivo grave es pecado mortal. Pero no nos conformemos sólo con ser espectadores de la santa Misa, sino participemos fervorosamente, poniendo nuestro corazón en el altar, amando con todo nuestro ser a Jesús que se inmola por nosotros, por mí.
No hace falta que recemos más, o que participemos de más Misas o que recibamos mayor número de Sagradas Comuniones. Por supuesto que todo esto sería mejor, pero al menos tratemos de hacer bien y con mucho amor lo que venimos haciendo hasta el momento, viviendo cada día como si fuera el último, cada Misa o Comunión como si fuera la última de nuestra vida, porque un día lo serán realmente.

SUPERSTITION / STEVIE WONDER