viernes, 5 de junio de 2015

Fingir...

Fingen escandalizarse.

La violencia va en aumento y la inseguridad es tema de todos los días en los medios de comunicación. Pero lo que nadie dice es que son los mismos medios masivos de comunicación quienes con su propaganda de ateísmo y pornografía a todas horas, llevan a la violencia y a la inseguridad. Con su promoción del “vivir sin trabajar” y del “pasarla bien”, inducen a la molicie y a la delincuencia. ¿Y después se escandalizan de lo que ellos mismos están llevando a cabo? Por eso fingen escandalizarse, porque todos sabemos –o deberíamos saberlo- que cuando se deja de lado a Dios, entra en escena Satanás, que toma el control de la situación. De modo que no hay términos medios: o se sirve a Dios y se cumplen y hacen cumplir sus mandamientos, o se esclaviza la sociedad al demonio, y éste no puede tener piedad de los hombres, porque es todo Maldad, y así vemos la triste cosecha de esta sociedad ateizada. 
La moda provocativa es otra de las cosas que se defienden, pero que es una de las causas de tanta violencia. Pero de esto nadie habla, todos se cuidan muy bien de hablar de este tema, incluso en sectores católicos, no excluidos pastores de la iglesia. 
Ha llegado el tiempo de hablar claro, porque el demonio está buscando de extender cada vez más sus dominios, y entonces hay que decir la verdad, aunque con ello nos ganemos muchos enemigos. No importa, porque Dios está con quien dice la verdad, y aunque los malvados los supriman de una u otra manera, igualmente la Verdad triunfará, si no es en este mundo, será en el venidero, donde quedará patente ante toda la creación quién era el que estaba en lo correcto, y quién en el error. 
Si inflamos un neumático, y lo seguimos inflando, y lo seguimos inflando, llegará un momento en que reventará. ¿Y podemos escandalizarnos de que explotó? ¡Pero si nosotros mismos fuimos los causantes de ello! Así sucede con esta sociedad, y en ella especialmente los medios masivos de comunicación, que están “inflando” a esta sociedad con maldad y pornografía, y después fingen escandalizarse de los productos que ella misma fabrica. 
Volvamos a Dios antes de que sea demasiado tarde. Tratemos de ver claro en este ambiente malsano en que se vive hoy en día, porque lo que está en juego es la salvación o condenación de innumerables almas. Recordemos que esta vida es transitoria y que hay un Cielo y un Infierno eternos, y digámoslo claramente que de Dios nadie se burla impunemente, ni se lo puede dejar de lado y vivir al margen de Él, sin pagarlo muy caro en el tiempo y en la eternidad.

jueves, 4 de junio de 2015

Reflexión...

Reflexión mariana
María nos enseña.
María es la Maestra por antonomasia, porque Ella está llena del Espíritu Santo que es el Maestro de los Maestros, y ha enseñado a la Virgen a ser la mejor pedagoga que ha existido en todos los tiempos.
Dejémonos enseñar por María, porque Ella es, además, Madre, y sabe dosificar los saberes que transmite con sus ternuras maternales.
Pero para eso tenemos que ser como niños, porque quien se cree adulto y ya sabio, no deja lugar a que le enseñen, y así se cierra a la sabiduría. Entonces si queremos llegar a ser realmente sabios, con la sabiduría de Dios, dejémonos enseñar y adiestrar por la Santísima Virgen, porque aprenderemos cosas secretas y misterios tales que nos harán felices ya en este mundo.
Cuando en el Libro Santo se hace elogio de la Sabiduría, debemos aplicarlo a María, porque de Ella habla el Libro cuando se refiere a la Sabiduría, y quien la toma por esposa y maestra, se hace sabio según Dios.
Hoy pocos son los que buscan la sabiduría, sino más bien la gran mayoría de las personas buscan los bienes terrenos, el poder, la gloria humana, ¡pero qué pocos son quienes buscan con todas sus fuerzas la Sabiduría! Sepamos que si hemos encontrado a María, hemos encontrado la Sabiduría, y con Ella lo tenemos todo, tanto en la tierra como en el Cielo.

lunes, 1 de junio de 2015

Tears For Fears - Woman In Chains


Distracción...

Diario vivir
Distracción.

A veces no nos damos cuenta pero, en el trajinar de todos los días, vamos como perdiendo el norte, perdiendo la orientación en la vida espiritual, debido a tantos intereses y cosas que van surgiendo en el cotidiano vivir, y al final del día nos encontramos muy lejos de Dios; o quizás pasado un tiempo notamos el desgaste que tuvimos en la vida espiritual y que nuestra fe ha disminuido, o al menos no está lo robusta que debería estar.

En estas cosas no poca participación tiene el demonio, que como un ilusionista nos hace ver las cosas como él quiere que las veamos, haciéndonos olvidar de lo importante, de la única cosa importante, como ha dicho el Señor en el Evangelio, que es la de salvar nuestra alma.

Estemos atentos, porque más en este mundo actual inundado por la tecnología y los medios de comunicación, somos como arrastrados por la corriente sin siquiera tener un momento para pensar un poco, meditar hacia dónde vamos, qué estamos haciendo con nuestra vida.

Como remedio a esta situación, debemos planificar un poco más nuestros tiempos, dejando un espacio del mismo para la meditación y el hablar con Dios. Un momento en el día en que podamos estar tranquilos y en paz, dedicándonos a reflexionar los temas trascendentes de nuestra existencia, pidiendo ayuda a Dios, comentándole de nuestros problemas y cosas como lo hacemos con nuestro mejor amigo.

Porque hay que saber que este mundo intenta que estemos volcados hacia afuera, derramados, disipados, divertidos, que eso quiere decir la palabra “diversión”: volcarse hacia afuera.

Entremos en nosotros mismos aunque sea un momento cada día, para que seamos nosotros y Dios quienes llevemos el timón de nuestra vida, y no el demonio y sus satélites.

En medio de la vorágine de los acontecimientos cercanos o lejanos, de las noticias que nos bombardean los medios masivos de comunicación, que nuestra pobre cabecita no puede manejar todas a la vez, y esto bien lo saben los que manejan los medios, busquemos un remanso de paz y silencio, un momento en el día, en la semana, en el mes, en el año, en que podamos estar en silencio, porque Dios habla en el silencio.

Si hacemos así, muy pronto notaremos el cambio en nosotros y también lo notarán quienes conviven con nosotros, y avanzaremos a grandes pasos por el camino de la vida.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

domingo, 31 de mayo de 2015

Saludos...

Felíz domingo para todos ustedes...
les deseo un hermoso día junto a seres queridos...
los amo, besos y que Dios los bendiga...
amén...

Happy Sunday to all of you ...
I wish you a beautiful day with loved ones ...
I love you, kisses and God bless ...
Amen ...


viernes, 29 de mayo de 2015

Santidad...

Ser santos

Fieles a las mociones.
La santidad no consiste tanto en hacer ni mucho ni poco, sino más bien en dejar hacer a Dios en nosotros, y a dejarnos guiar por el Espíritu Santo que es el Autor de nuestra santificación.
Por eso lo que debemos cuidar en nuestra vida espiritual, si queremos adelantar y no retroceder, es ser fieles a las mociones del Espíritu Santo que Él nos da en cada momento del día, pues todos decimos que queremos ser santos, pero en la práctica somos poco dóciles a Dios y no estamos atentos a lo que Dios nos va pidiendo.
Siempre debemos hacer el bien y evitar el mal, ya que Dios nunca mandará a que hagamos el mal. También debemos conocer las reglas de discernimiento de los espíritus para saber si una moción viene en realidad de Dios, o del espíritu maligno, o quizás también de nosotros mismos. Por ello será de no poca ayuda el que tengamos un esclarecido director espiritual que nos vaya guiando por los caminos de la santidad.
Igualmente debemos saber que Dios no deja a la deriva a quien tiene buena voluntad y quiere ser santo, porque el Señor pondrá los medios para que el alma se santifique de una u otra manera. Y será un motivo más de gloria para el servidor que se haya vuelto santo contando con tan pocos recursos.
Estemos atentos a las mociones del Espíritu Santo para hacer en cada momento lo que Dios quiere que hagamos, y si no tenemos que hacer nada, no hagamos nada, porque el ser fieles a Dios no quiere decir que estemos constantemente preguntándonos o preguntándole a Dios qué es lo que quiere que hagamos. Recordemos que somos instrumentos en las manos de Dios, somos sus herramientas, y también el artesano tiene sus tiempos para usar cada una de sus herramientas, dejando en reposo las que no necesita por el momento, y a veces las limpia, las recompone, las restaura, e incluso las transforma en elementos decorativos de su casa, de tanto como se ha encariñado con una determinada herramienta. Dejemos a Dios que nos utilice como quiera, dándonos misiones importantes o no tanto, o quizás dejándonos en reposo por largo tiempo. Todo lo que hace Dios está bien, y a nosotros nos toca aceptar lo que Dios quiere, porque es lo mejor, y porque jamás se vio que una simple y pobre herramienta le dé consejos al que la maneja.