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lunes, 26 de octubre de 2015
Infancia...
domingo, 25 de octubre de 2015
Evangelio del día...
domingo 25/OCT/15
Evangelio del día.
Mc 10, 46-52.
Domingo 30º durante el año.
Cuando
Jesús salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran
multitud, el hijo de Timeo –Bartimeo, un mendigo ciego- estaba sentado
junto al camino. Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a
gritar: “¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!”. Muchos lo
reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: “¡Hijo de
David, ten piedad de mí!”. Jesús se detuvo y dijo: “Llámenlo”. Entonces
llamaron al ciego y le dijeron: “¡Ánimo, levántate! Él te llama”. Y el
ciego arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él.
Jesús le preguntó: “¿Qué quieres que haga por ti?”. Él le respondió:
“Maestro, que yo pueda ver”. Jesús le dijo: “Vete, tu fe te ha salvado”.
En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.
Reflexión:
Digámosle
a Jesús, como le dijo el ciego: “Maestro, que yo pueda ver”. Porque tal
vez nosotros vemos, pero no vemos con los ojos de la fe, con los ojos
de Dios. No vemos a Cristo en nuestros hermanos, y por eso necesitamos
que el Señor nos devuelva esa vista que es tan importante para nuestra
vida cristiana. Tengamos miradas de compasión y misericordia para todos y
así seremos gratos a los ojos de Dios y obtendremos misericordia
también nosotros en el Juicio.
Pidamos
a la Santísima Virgen la gracia de tener, como Ella, una mirada de fe
sobre todas las cosas y los acontecimientos humanos, para ver a Dios
detrás de todo ello, que lo quiere o lo permite porque nos ama.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.
sábado, 24 de octubre de 2015
Diario vivir...
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jueves, 22 de octubre de 2015
Pedir...
Pedir mucho para recibir todo.
Isabel
y Zacarías pedían al Señor la gracia de tener un hijo para no quedar
estériles, y Dios les concedió mucho más, les concedió un hijo que sería
el Precursor del Mesías, un hijo tan grande, que no hay uno mayor de
los nacidos de mujer, como lo dijo el mismo Cristo en su momento.
También cuenta la tradición de la Iglesia que Joaquín y Ana eran ya ancianos y pedían a Dios la gracia de un hijo. Ellos simplemente pedían un niño para no quedar infecundos en la vida, y Dios en el Cielo preparaba el alma de María, y se les concedió a Joaquín y Ana, ya de edad avanzada, ser los padres de la Madre de Dios.
¿Qué nos debe decir esto a nosotros?
Que debemos pedir mucho a Dios, y con perseverancia, y estar dispuestos a recibir TODO. Porque Dios es infinitamente generoso y nos dará mucho, muchísimo más de lo que le pedimos. Sólo debemos tener confianza en Dios, sabiendo que es un Padre bueno, que quiere el bien para nosotros y para todos.
Pero hay que tener cuidado con pedir poco, porque a veces, por pedir tan poco, no obtenemos nada, pues a Dios le cuesta menos dar mucho que poco, y cuando somos tacaños en pedir, estamos limitando la generosidad del Señor.
Pidamos mucho, muchísimo, y estemos dispuestos a recibirlo TODO, porque Dios nos quiere hacer felices, no sólo en el mundo venidero, sino también en éste.
Si confiáramos en Dios, ya seríamos felices en el tiempo, porque viviríamos tranquilos y seguros, sabiendo que hay un Bueno en el Cielo que vela por nosotros y por quienes amamos, y que quiere colmarnos de favores y bendiciones de todas clases.
Pidamos con perseverancia los dones que necesitamos y queremos, y que nos parecen necesarios; pero estemos dispuestos y abiertos a recibir favores grandiosos, porque Dios no tiene límites en sus dones.
También cuenta la tradición de la Iglesia que Joaquín y Ana eran ya ancianos y pedían a Dios la gracia de un hijo. Ellos simplemente pedían un niño para no quedar infecundos en la vida, y Dios en el Cielo preparaba el alma de María, y se les concedió a Joaquín y Ana, ya de edad avanzada, ser los padres de la Madre de Dios.
¿Qué nos debe decir esto a nosotros?
Que debemos pedir mucho a Dios, y con perseverancia, y estar dispuestos a recibir TODO. Porque Dios es infinitamente generoso y nos dará mucho, muchísimo más de lo que le pedimos. Sólo debemos tener confianza en Dios, sabiendo que es un Padre bueno, que quiere el bien para nosotros y para todos.
Pero hay que tener cuidado con pedir poco, porque a veces, por pedir tan poco, no obtenemos nada, pues a Dios le cuesta menos dar mucho que poco, y cuando somos tacaños en pedir, estamos limitando la generosidad del Señor.
Pidamos mucho, muchísimo, y estemos dispuestos a recibirlo TODO, porque Dios nos quiere hacer felices, no sólo en el mundo venidero, sino también en éste.
Si confiáramos en Dios, ya seríamos felices en el tiempo, porque viviríamos tranquilos y seguros, sabiendo que hay un Bueno en el Cielo que vela por nosotros y por quienes amamos, y que quiere colmarnos de favores y bendiciones de todas clases.
Pidamos con perseverancia los dones que necesitamos y queremos, y que nos parecen necesarios; pero estemos dispuestos y abiertos a recibir favores grandiosos, porque Dios no tiene límites en sus dones.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Sagrado Corazón de Jesús...
El origen de la devocion al Sagrado CorazonDios mismo la revela a Santa Margarita Maria de Alacoque | ||
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sábado, 17 de octubre de 2015
Novena...
Novena de Difuntos |
Recordemos que desde el 24 de Octubre hasta el 1 de Noviembre, se reza la Novena de Difuntos o de Ánimas.
Recemos por nuestros familiares y amigos fallecidos y también por las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente las más olvidadas.
Para rezar la Novena pueden hacerlo ingresando en el siguiente enlace:
Novena de Ánimas
Allí mismo también podrán descargar la Novena para rezarla en privado o en comunidad, imprimiéndola y haciendo copias para difundirla.
Tengamos en cuenta que si bien el tiempo para rezar la Novena de Difuntos es desde el 24/OCT al 1/NOV, igualmente se puede rezar en cualquier momento del año, con el consiguiente bien para las almas de quienes están purificándose en el más allá.
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