domingo, 6 de noviembre de 2016

Aretha Franklin - Chain Of Fools (Lyrics)

Dolor...

El sufrimiento, arma eficacísima.

Es difícil sufrir, pero cuando caemos en la cuenta de que con el sufrimiento se salvan almas y se obtienen toda clase de favores celestiales y hasta materiales, entonces ya vamos aprendiendo a valorar nuestras cruces y padecimientos, y los ofrecemos por la salvación de las almas, primero de nuestros seres más queridos, y también de todo el mundo.
No otra cosa hizo Nuestro Señor, pues Él, siendo Dios, sabe muy bien el valor de la cruz, y tomó por ese camino regio del padecer.
No importa que quien sufre sea inocente o culpable, pues si sufre, es un redentor junto con Cristo, pues Cristo está en quien sufre.
Aprendamos a valorar un poco mejor nuestras cruces, y pensemos, cuando estamos en medio de la noche del dolor, que no sufrimos en vano, sino que es en el padecer cuando conquistamos gracias y favores admirables, y que después del sufrimiento viene el consuelo.
No hay otro camino para arrebatar almas al demonio que el de la oración y el sufrimiento. Cristo lo utilizó, también nosotros debemos utilizarlo, porque el discípulo no es superior al Maestro, y si el Señor eligió ese camino, nosotros también debemos elegirlo, como el Señor nos lo propone.
Hagamos el propósito, a partir de hoy, de mirar de diferente manera los sufrimientos que nos llegan, sabiendo que con ellos conquistamos el Cielo para nosotros y para los que amamos; y también obtenemos toda clase de favores celestiales pero también terrenales, para ir creciendo en santidad, que de eso se trata nuestra vida: de ir haciéndonos cada vez más santos.
No creamos que nuestro sufrimiento es un castigo de Dios, sino todo lo contrario, es una gracia, y de las más grandes y notables que nos hace Dios, porque nos da la posibilidad de pagar nuestras deudas con la Justicia divina, y así ahorrarnos años y quizás siglos de Purgatorio; y también si ya hemos pagado nuestra parte con la Justicia de Dios, lo restante lo podemos aplicar a salvar a quienes más queremos.
Veamos cómo trató el Padre eterno a su propio Hijo, y cómo trató también a la Santísima Virgen; y cuando estemos en el medio del sufrimiento recordemos estas cosas, y también las siguientes palabras de San padre Pío de Pietrelcina, que nos dice:
“Ten por cierto que si a Dios un alma le es grata, más la pondrá a prueba. Por tanto, ¡Coraje! y adelante siempre.
Por muy altas que sean las olas, el Señor es más alto. ¡Espera!... la calma volverá.
Las pruebas a las que Dios os somete y os someterá, todas son signos del amor Divino y Perlas para el alma.
Para crecer, necesitamos del pan básico: la cruz, la humillación, las pruebas y las negaciones.
Por los golpes reiterados de su martillo, el Artista divino talla las piedras que servirán para construir el Edificio Eterno.
Puede decirse con toda justicia que cada alma destinada a la gloria eterna es una de esas piedras indispensables. Cuando un constructor quiere levantar una casa, debe ante todo limpiar y nivelar el terreno; el Padre celestial procede de igual manera con el alma elegida que, desde toda la eternidad ha sido concebida para el fin que Él se propone; por eso tiene que emplear el martillo y el cincel. Esos golpes de cincel son las sombras, los miedos, las tentaciones, las penas, los temores espirituales y también las enfermedades corporales. Dad pues, gracias al Padre celestial por todo lo que impone a vuestra alma. Abandonaos a Él totalmente. Os trata como trató a Jesús en el Calvario.”
 

viernes, 4 de noviembre de 2016

Evangelio...

Evangelio según San Lucas 16,1-8.
Jesús decía a sus discípulos: 
"Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes. 
Lo llamó y le dijo: '¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto'. 
El administrador pensó entonces: '¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza. 
¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!'. 
Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: '¿Cuánto debes a mi señor?'. 
'Veinte barriles de aceite', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez'. 
Después preguntó a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?'. 'Cuatrocientos quintales de trigo', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y anota trescientos'. 
Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz." 

Double - The Captain Of Her Heart (Official Version)

jueves, 3 de noviembre de 2016

Entender...

Aunque no entendamos.

Una tentación muy frecuente en nosotros es el querer entenderlo todo de una vez, de antemano, cuando ni siquiera la Santísima Virgen lo entendió todo de una vez, sino que iba descubriendo la voluntad de Dios en cada acontecimiento de su vida, a medida que se iba desarrollando todo.
Nosotros también iremos entendiendo de a poco, y quizás algunas cosas sólo las entenderemos en el Cielo, porque lo importante en este mundo no es “entender”, sino “confiar”, “creer” en Dios y en que Él es Bueno y quiere lo mejor para nosotros y para todos.
También es una gran tentación moderna el querer penetrar con la inteligencia y la razón los misterios de nuestra fe. Esto es un grave error, porque con nuestra pobre cabecita no podemos entender los sagrados misterios ya que trascienden nuestra razón.
Aparte el creer, el tener fe, es meritorio, porque caminamos y actuamos por fe, a veces sin entender, pero confiando en Dios y en que Él nos va guiando, y guía también los acontecimientos del mundo por designios inescrutables que llevarán al triunfo de Dios y de sus hijos.
No nos quedemos preguntándonos los porqués de las cosas que nos suceden, sino creamos y confiemos en Dios, y quizás pronto tendremos una respuesta con el desarrollo de los acontecimientos. Y si no, en el Paraíso entenderemos todos los misteriosos porqués.
Jesús nos enseñó a rezar el Padrenuestro, y en esta oración nos hace pedir el pan cotidiano. Con ello nos da a entender que tenemos que pedir el alimento día por día, y no todo de una vez. Es decir que debemos rezar cada día por el pan del día, y en el pan está comprendido todo lo que necesitamos cada día para vivir: las gracias, los dones, lo material, lo espiritual, la voluntad de Dios, y lo que debemos entender cada día, de a poco, sin quererlo comprender todo de una vez.
Si hacemos así, viviremos felices, como los pajaritos a quien tanto ama el Señor, que con el alimento de cada día cantan contentos y les basta sólo una simple ramita para posarse y cantar de alegría por el día que Dios les regala.
Seamos sencillos, simples como los pajarillos, y veremos que no es tan complicada la vida como a veces nos parece.
Que Dios nos ilumine estas verdades, para vivir con la paz en nuestros corazones, y ser felices en este mundo.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Catecismo...

Repasando el Catecismo
6. ¿Qué revela Dios al hombre?
50-53
68-69
Dios, en su bondad y sabiduría, se revela al hombre. Por medio de acontecimientos y palabras, se revela a sí mismo y el designio de benevolencia que él mismo ha preestablecido desde la eternidad en Cristo en favor de los hombres. Este designio consiste en hacer partícipes de la vida divina a todos los hombres, mediante la gracia del Espíritu Santo, para hacer de ellos hijos adoptivos en su Hijo Unigénito.
(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)
Comentario:
Dios se revela a sí mismo y el plan de bondad y benevolencia que tiene hacia los hombres. Porque para entender la historia de la salvación es necesario remontarnos a la creación de los ángeles. Luego de su creación, hubo uno que era el más inteligente y poderoso, y se sublevó y, por soberbia, cayó y fue transmutado en horrible demonio. Desde ese momento este ángel caído y un discreto número de ángeles caídos seducidos por él, y que también se convirtieron en demonios, luchan contra Dios pero, al no poder atacar a Dios directamente, lo atacaron en su criatura predilecta: el hombre. Por eso tentaron en el Paraíso a Adán y Eva y así se adueñaron de toda la humanidad en los Progenitores. Entonces es cuando Dios decide la Encarnación del Verbo para rescatar a la humanidad que había sido esclavizada por el demonio, y así vino Cristo al mundo a rescatarnos y a salvarnos de las manos de Satanás, y si no hubiera venido, todos estaríamos irremediablemente perdidos para siempre. Pero ahora, quien tiene buena voluntad y cree en Cristo, se salva y escapa a las garras del Infierno. Este es el plan de bondad que Dios ha realizado por amor a los hombres y que nos ha revelado.
¡Alabado sea Dios!
 

lunes, 31 de octubre de 2016

Sto Evangelio...

No invites a tus amigos, sino a los pobres
+ Lectura del santo Evangelio según san Lucas 14, 12-14
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a uno de los principales fariseos que lo había invitado a comer: 
"Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, hermanos, parientes o vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez y con eso quedes recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los inválidos y a los ciegos; dichoso tú porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.