jueves, 29 de junio de 2017
Dos Señores...
Dos señores.
La Reina de la Paz, en Medjugorje, nos ha pedido que cada día al levantarnos leamos el siguiente texto del Evangelio:
"Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al
otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo.
No se puede servir a Dios y al dinero. Por eso les digo: No se inquieten
por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su
cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que
la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo:
ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo,
el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más
que ellos? ¿Quién de ustedes por mucho que se inquiete, puede añadir un
solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el
vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni
tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se
vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que
hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes,
hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: “¿Qué
comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?”. Son los paganos
los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe
bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su
justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por
el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le
basta su aflicción." (Mt 6, 24-34).
miércoles, 28 de junio de 2017
Premio...
Premio eterno.
santa faustina
Me sentía muy sufriente y me parecía que no podría ir a la adoración, sin embargo reuní toda la fuerza de mi voluntad y a pesar de haberme caído en la celda, no reparaba en lo que me dolía teniendo delante de los ojos la Pasión de Jesús. Al venir a la capilla entendí interiormente lo grande que es la recompensa que Dios nos prepara, no solamente por las buenas obras, sino también por el sincero deseo de cumplirlas. Qué gracia más grande de Dios es ésta.
Oh, qué dulce es trabajar por Dios y para las almas. No quiero descansar en el combate, sino que lucharé hasta el último soplo de vida por la gloria de mi Rey y Señor. No rendiré la espada hasta que me llame delante de su trono; no temo los golpes porque Dios es mi escudo. El enemigo debe tener miedo de nosotros y no nosotros del enemigo. Satanás vence solamente a los soberbios y a los cobardes, porque los humildes tienen la fortaleza. Nada confunde ni asusta a un alma humilde. He dirigido mi vuelo hacia el ardor mismo del sol y nada logrará bajármelo. El amor no se deja encarcelar, es libre como una reina, el amor llega hasta Dios.
(#450 del Diario de Santa Faustina Kowalska)
santa faustina
Me sentía muy sufriente y me parecía que no podría ir a la adoración, sin embargo reuní toda la fuerza de mi voluntad y a pesar de haberme caído en la celda, no reparaba en lo que me dolía teniendo delante de los ojos la Pasión de Jesús. Al venir a la capilla entendí interiormente lo grande que es la recompensa que Dios nos prepara, no solamente por las buenas obras, sino también por el sincero deseo de cumplirlas. Qué gracia más grande de Dios es ésta.
Oh, qué dulce es trabajar por Dios y para las almas. No quiero descansar en el combate, sino que lucharé hasta el último soplo de vida por la gloria de mi Rey y Señor. No rendiré la espada hasta que me llame delante de su trono; no temo los golpes porque Dios es mi escudo. El enemigo debe tener miedo de nosotros y no nosotros del enemigo. Satanás vence solamente a los soberbios y a los cobardes, porque los humildes tienen la fortaleza. Nada confunde ni asusta a un alma humilde. He dirigido mi vuelo hacia el ardor mismo del sol y nada logrará bajármelo. El amor no se deja encarcelar, es libre como una reina, el amor llega hasta Dios.
(#450 del Diario de Santa Faustina Kowalska)
martes, 27 de junio de 2017
Pobtreza...
Enseñanzas del Evangelio
Pobreza.
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. (Mt 5, 3)
Enseñanza:
La riqueza material no es mala, pero suele ser un gran obstáculo para
alcanzar el Cielo. Porque es difícil que un rico emplee bien sus bienes
para socorrer al necesitado, y así se vuelve egoísta y acaparador, y se
va con su fortuna al fondo del Infierno.
Por eso el Señor ha dicho que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Cielo.
Ahora bien, miremos el mundo y veremos que a pesar de estas palabras de
Jesús, todos quieren tener mucho dinero y hacen todo, incluso lo que no
es lícito, para tener mucho dinero y bienes. ¿Pero es que no recuerdan
estas palabras de Cristo?
No, no las recuerdan ya que el demonio los tiene como enceguecidos y les
hace creer que esas palabras no son tan así como las ha dicho el Señor,
sino que es una forma de decir.
Pero eso no cambia para nada la verdad de que si no se usan bien las riquezas, éstas arrastran al fondo del abismo.
No hay que ser ambiciosos y, si tenemos la suerte de tener dinero,
empleémoslo en hacer buenas obras, traslademos el dinero al Cielo
invirtiéndolo aquí en la tierra en obras de misericordia.
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