martes, 7 de noviembre de 2017

Prédicas...

Matar el error, amar al que yerra

El demonio existe.
El demonio existe. Si se niega la existencia del demonio, se está negando toda la historia de la salvación, e inútilmente vino Cristo al mundo. Porque debemos saber que Jesucristo nos vino a salvar, ¿de quién?, del demonio, de sus garras mortíferas, y ahora, el que quiere, puede vencerlo y alcanzar el Paraíso.
Pero uno de los mayores logros del diablo en la actualidad es haber hecho creer al mundo que él no existe, o incluso que sí existe pero es simpático e inofensivo.
¡No! El demonio existe, es un ser personal, y no es uno solo sino que son un número imposible de imaginar por la mente humana. Y son crueles y sanguinarios, no todos en la misma medida, pero sí todos diabólicamente malvados.
El diablo propone a los hombres bienes materiales y felicidad en este mundo, pero a cambio de una eternidad de horrores.
¡Pobrecitos los que ceden a sus invitaciones, los que están en sectas satánicas, y los que simplemente adoran algo que no es Dios, ya sea el dinero, el placer, los honores, etc.!
Es tiempo de despertar de este engaño pavoroso que ha tenido el Maligno sobre la humanidad, haciéndole creer que él no existe, porque de que nos despertemos y entablemos el buen combate, depende en gran parte la suerte de este mundo y de los hombres, ya que los demonios, paulatinamente nos están llevando al abismo de donde no se sale, y por eso debemos despertar lo antes posible y empuñar las armas efectivas contra ellos, que son la oración, la penitencia, la vigilancia, la mortificación, el sufrimiento, los sacramentales y los sacramentos.

lunes, 6 de noviembre de 2017

TOM JONES "She's a lady" (TOTP '71) SUBTITULADA AL ESPAÑOL

Intenciones...

Por las intenciones de la Virgen.

Jesús, en el Evangelio, nos ha dicho que pidamos, que busquemos y que llamemos, que seremos atendidos por Dios. Pero ¿por qué no hacemos algo mejor todavía? ¿Por qué no rezamos por las intenciones de la Santísima Virgen?
María sabe muy bien qué es lo más importante que hay que pedir, porque sabe muy bien cuál es la voluntad de Dios para el mundo y para cada uno de nosotros.
Si rezamos por las intenciones de María, a no dudarlo que Ella se sentirá agradecida con nosotros y nos colmará de favores celestiales y también terrenales, cuando ello no sea obstáculo a nuestra salvación y santificación.
Porque muchas veces atamos el gran poder que tiene la oración, a pedidos mezquinos, o al menos, muy pobres, siendo que debemos pedir mucho. Y como pocas veces sabemos pedir lo conveniente, entonces pidamos por las intenciones de la Virgen, que Ella se mostrará agradecida con nosotros y velará por nuestras cosas.
¿Acaso no es un pacto el que hacemos con María: Que nosotros nos ocuparemos de Sus cosas, y Ella se ocupará de las nuestras?
Sí. Efectivamente la Virgen no olvidará este gesto generoso y heroico de nuestra parte para obsequiarla, y entonces derramará sobre nosotros y nuestros asuntos un río de gracias y favores de todas clases.
Algo parecido hacía la Madre Teresa de Calcuta: Cuando alguien le pedía que rezara por alguna intención, o ella misma quería pedir por algo o alguien, oraba por las Almas del Purgatorio, sabiendo que ellas se ocuparían de esas cosas.
Similar a esto es también el rezar por las intenciones de María Santísima, pues no es necesario detallar todo lo que necesitamos, sino que la Virgen nos dará, con creces, dones mucho mayores que los que pedimos por nuestra cuenta. Quien no lo crea así, que haga la prueba de orar por las intenciones de la Virgen y que vea el resultado.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Gracias...

Gracias obtenidas por asistir a la Santa Misa

1.La Misa es la continuación del Calvario.
2.Cada Misa vale tanto como la vida, sufrimientos y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ofrecidos en sacrificio.
3.La Santa Misa es el acto de desagravio más poderoso para expiar los pecados.
4.A la hora de la muerte, el consuelo más grande del alma consistirá de las Misas oídas en vida.
5.Cada Misa bien oída nos acompañará hasta el Tribunal Divino, suplicando perdón.
6.En la Santa Misa, según el fervor con que se asiste, se puede disminuir en grado mayor o menor, la pena temporal debida por los pecados.
7.Al asistir devotamente a la Santa Misa, se rinde el más grande homenaje a la Sagrada Humanidad de Nuestro Señor.
8.En la Santa Misa, Nuestro Señor Jesucristo ofrece expiación y desagravio por muchas omisiones y negligencias nuestras.
9.En la Santa Misa, Jesucristo perdona los pecados veniales que todavía no se han confesado. Además se disminuye el poder de Satanás sobre el alma.
10.Al asistir a la Santa Misa se proporciona a las almas del Purgatorio, el alivio más grande que sea posible.
11.Una Misa bien oída durante la vida, será de más provecho al alma, que muchas que se ofrecieran para su reposo después de la muerte.
12.Por asistir a Misa, el alma se preserva de peligros, desgracias y de calamidades, que de otro modo hubieran sucedido. Además, se abrevia o reduce la duración de su Purgatorio.
13.Cada Misa bien oída obtiene para el alma un grado más elevado de gloria en el Cielo.
14.En la Misa se recibe la bendición del sacerdote que Nuestro Señor ratifica en el Cielo.
15.En la Misa se arrodilla entre una multitud de los santos ángeles, que están presentes en actitud de profunda reverencia, durante el sacrificio adorable de la Santa Eucaristía.
16.En la Santa Misa se reciben bendiciones para todos los bienes y empresas temporales.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Misa...

La Misa es el mismo Sacrificio que Jesús cumplió en el monte Calvario, que se renueva misteriosamente y de modo incruento, es decir, sin derramamiento de sangre, cada vez que se celebra por el sacerdote, que durante la consagración es el mismo Cristo que se hace presente para convertir el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre.
Hay que estar atentos porque últimamente hay una corriente dentro de la misma Iglesia Católica, que tiende a minimizar o anular el valor de sacrificio y a dar más importancia al valor de la Cena del Señor.
Decimos que hay que estar atentos porque justamente esto es lo que hará el Anticristo, ya que acogiendo la doctrina protestante se dirá que la Misa no es un sacrificio sino solo la sagrada cena, y así se dejará de celebrar la Santa Misa, y esto durará unos tres años y medio, que es el tiempo en el que Impío gobernará el mundo.
A juzgar por cómo van las cosas, pareciera que no estamos lejos de estos acontecimientos, porque la desacralización ha entrado en el santo templo de Dios, y muchas Misas se celebran a las apuradas y con poca o nada devoción y atención, ya sea por los sacerdotes celebrantes, como por los fieles.
Recordemos que la Misa es el Calvario, y cada vez que asistimos a ella, estamos presentes al drama del Gólgota y consolamos a Jesús que vuelve a morir abandonado de los hombres y consolado solo por un puñado de mujeres, su Madre, Juan, los pastores y algunos pocos más, y entre ellos estamos también nosotros que participamos de la Misa.
Por eso el que no va a Misa al menos el día domingo, día en que Jesús resucitó, comete un pecado grave porque falta al amor, ya que desprecia y deja solo a Jesús en la crucifixión y muerte que es la Santa Misa.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Enfermedad...

Después de una enfermedad.

Después que nos curamos de una enfermedad, aunque sea una simple gripe, tenemos que hacer el propósito de emplear mejor el tiempo de vida que nos queda por delante.
Porque a veces estamos tan preocupados por algunas cosas sin importancia, que cuando caemos enfermos nos damos cuenta de lo importante que era la salud y el tiempo que Dios nos había concedido para hacer el bien. Y entonces lamentamos que estamos enfermos y quisiéramos estar bien para poder empezar de nuevo.
Y a veces el Señor nos concede recuperar la salud, y es en ese momento en que debemos dar gracias a Dios y hacer el propósito de emplear mejor el tiempo que nos queda por delante.
Porque habrá una enfermedad, la última, de la que no surgiremos. Por eso si Dios nos devuelve la salud, aprovechemos el tiempo para ser buenos y hacer el bien, porque es un gran regalo de Dios el que estemos sanos y bien. Dios nos da una nueva oportunidad, no la desaprovechemos.
A veces estos sacudones que nos da la vida, nos hacen recapacitar y valorar qué es lo importante, y qué no lo es. ¡Cuántas veces nos preocupamos por nimiedades y dejamos pasar el tiempo en balde, o lo que es peor, lo utilizamos para pecar, o simplemente dejamos escapar el tiempo de vida, que es un tiempo valiosísimo que no volverá!
Aprendamos de la vida, y cuando caigamos enfermos, meditemos la importancia de aprovechar el tiempo si tenemos la gracia de mejorar. Pero tampoco desaprovechemos el tiempo de estar enfermos, pues el Cielo se gana con el sacrificio, y quien padece su enfermedad con paciencia, gana muchos méritos y ayuda a la salvación de las almas, comenzando por su propia alma.
Tomemos el ejemplo de Cristo que sacaba enseñanzas de las cosas comunes que suceden en la vida y de la naturaleza. También nosotros debemos aprender a sacar enseñanzas de cada cosa que nos ocurre, y de todo cuanto nos rodea, porque Dios nos sigue hablando a través de las cosas y los acontecimientos.
No hacen falta muchos libros para ser sabios, sino que con sólo el Santo Evangelio y lo que cada día vamos viviendo, ya tenemos para meditar mucho y alcanzar la Sabiduría. Meditemos en ello.