sábado, 4 de agosto de 2018
Mensaje...
Mensaje a los Instrumentos de la Divina Misericordia
25 de noviembre de 1975
Aquellas horas serán abreviadas.
“Mi designio, hijo, está ya para cumplirse.
Ahora los acontecimientos decisivos se inician y seréis llamados a sufrir cada vez más.
Tengo necesidad de todo vuestro sufrimiento: es el arma más preciosa y eficaz para usar en esta batalla mía. Por eso os pido que os preparéis a sufrir, que os dispongáis a subir con Jesús y Conmigo al calvario, que os ofrezcáis al Padre como víctimas elegidas por Mí y preparadas maternalmente desde hace tiempo.
Como Madre vuestra, en efecto os he acogido a todos en mi Corazón Inmaculado. Aquí está vuestro refugio. Aquí está vuestro altar sobre el que seréis inmolados por la salvación del mundo.
¡No se turbe, hijos, vuestro corazón; daos a Mí en todo momento! Ha llegado para mi Iglesia la hora de la desolación y el abandono. Será abandonada sobre todo por muchos de sus Ministros y también por muchos de sus hijos. Será menospreciada, traicionada, entregada en manos de quién es su enemigo y la quiere destruir. Serán algunos de sus mismos Ministros los que la entreguen en manos de sus verdugos.
Preparaos Conmigo a vivir estos momentos: Todo está ya dispuesto por el Padre, Éste es el cáliz que deberéis beber hasta las heces.
También vosotros seréis menospreciados, traicionados y perseguidos junto con el Vicario de mi Hijo, el Papa. Muchos deberán ofrecer la propia vida y derramar su sangre. Los demás quedarán para consumirse en holocausto, viviendo los momentos de los grandes sufrimientos que se preparan para la purificación de la tierra. Seréis así mi luz en la gran tiniebla.
Pero durará poco, hijos míos predilectos, esta durísima prueba. Por una especial intervención mía, esas horas serán abreviadas.
Y pronto resplandecerá sobre el mundo renovado el triunfo de mi Corazón Inmaculado.”
(Mensaje de la Santísima Virgen al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano)
viernes, 3 de agosto de 2018
Mensaje...
Mensaje sobre el Santo Rosario
Promesa de la Santísima Virgen María a los que rezan el Santo Rosario
9. Yo libraré del Purgatorio a los que han acostumbrado el rezo del Santo Rosario.
Comentario:
Parece
una promesa de poco valor, pero esto nos sucede porque no tenemos una
idea cabal de lo que es el Purgatorio, de lo que es experimenta en ese
lugar de expiación. Solo lo podremos entender si después de nuestra
muerte vamos allí. Así sí entenderemos la importancia de esta promesa y
estaremos felices si fuimos devotos del Santo Rosario, porque entonces
la Virgen nos sacará bien pronto de aquellas llamas purificadoras. Si
aquí en el mundo no podemos sufrir ni siquiera un dolor de muelas, ¡qué
será el dolor tremendo del alma que sufre en el Purgatorio, y a veces
por años enteros y siglos! No despreciemos esta hermosa promesa y
recemos el Rosario, seamos devotos de él, y agradeceremos por los siglos
de los siglos el haber tenido sincera y constante devoción a esta
oración predilecta de María.
jueves, 2 de agosto de 2018
Salmos...
Salmo 146(145),2-4.5-6.
| Alabaré al Señor toda mi vida; | |||
| mientras yo exista, cantaré al Señor. | |||
| No confíen en los poderosos, | |||
| en simples mortales, que no pueden salvar: | |||
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| cuando expiran, vuelven al polvo, | |||
| y entonces se esfuman sus proyectos. | |||
| Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob | |||
| y pone su esperanza en el Señor, su Dios: | |||
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| él hizo el cielo y la tierra, | |||
| el mar y todo lo que hay en ellos. | |||
| Él mantiene su fidelidad para siempre, |
miércoles, 1 de agosto de 2018
Amor...
MEDITACIÓN DE HOY
Divino amor
Si no nos lo asegurara la fe, ¿quién hubiera jamás creído que un Dios omnipotente, felicísimo y señor de todo cuanto existe, llegara a amar de tal modo al hombre? “Vimos a la misma Sabiduría –dice San Lorenzo Justiniano-, es decir, al Verbo eterno, como enloquecido por el mucho amor que profesa a los hombres.” Igual decía santa María Magdalena de Pazzi cuando, en un transporte extático, tomó una cruz y gritaba: “Si, Jesús mío, eres loco de amor. Lo digo y lo repetiré siempre: eres loco de amor, Jesús mío.” Pero no, dice san Dionisio Aeropagita, no es locura, sino afecto natural del divino amor, que hace al amante salir de sí para darse completamente al objeto amado, “que éste es el éxtasis que causa el amor divino”.
“Práctica de amor a Jesucristo” – San Alfonso María de Ligorio
Comentario:
¿Por qué ama tanto Dios a los hombres? Porque de la raza humana debía nacer la Joya del universo, María Santísima, la Obra Maestra de Dios, la delicia de todo el Paraíso y del mismo Dios, Uno y Trino. Y Dios, con tal de poseer a María por toda la eternidad, quiso hacerse hombre en su seno y perdonar a los hombres de la maldad del pecado. Bien valía la pena perdonar a los hombres con tal de tener a la Virgen Pura, y Dios ha hecho todo y por eso nos ama tanto en atención a María. Entonces ¡qué agradecidos tenemos que estar a María y cuánto debemos confiar en Ella y en su intercesión ante el trono del Altísimo! Porque Dios no le puede negar nada a María, y todo lo que Ella le pide, Él se lo concede. Demos gracias a María, que ha enamorado perdidamente el corazón de Dios y ha atraído a Dios desde el Cielo a la tierra por su belleza y perfección ilimitadas. He aquí el motivo de la locura de amor de Dios por los hombres: “María Santísima”. Acudamos a Ella con plena confianza de que alcanzaremos misericordia de Dios por su intercesión.
martes, 31 de julio de 2018
Fácil...
Quince minutos con María
No me es fácil la vida.
María, esta vida sobre la tierra no me es fácil, porque es una prueba
para ganar la Vida verdadera del Cielo. Por eso quiero pedirte hoy
especialmente que me cuides y protejas de las trampas que me pone el
enemigo del alma. Ayúdame a no desanimarme y ser siempre esforzado en el
camino de la virtud, para poder alcanzar la santidad tomado de tu mano.
María, Madre mía, contigo no temo a nada, pero a veces siento todo el
peso de mi fragilidad y necesito una Madre que me consuele, te necesito a
ti, que estés constantemente a mi lado y me confortes. Cuídame
especialmente porque soy débil. Así proceden los padres de la tierra con
sus hijos más débiles, los cuidan más y les prodigan más amor que a los
demás. Yo necesito de ti, que me des tu amor maternal y que me cuides
muy especialmente porque el demonio, que es muy astuto, e quiere engañar
y llevar al pecado y luego a la condenación eterna. ¡Sálvame, María!
¡Ten misericordia de mí!
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