lunes, 4 de febrero de 2013

Los looks de las presidentas y primeras ministras

Los looks de las presidentas y primeras ministras

Ábrete paso, Señor...


Ábrete paso, Señor

Aunque, en el mundo no se comprenda
ni, a veces, sea escuchado el clamor de tu voz.
En situaciones en las que, tu cruz redentora,
es apartada frente a otros símbolos e ídolos
que sólo hablan de ideologías o de vacío.
En una sociedad en la que prima
el tener, frente al ser,
la mentira, en contienda encarnizada con la verdad,
la apariencia, eclipsando a la autenticidad,
la moda, disfrazando al hombre
frente a lo eterno o definitivo.

Hazte paso, Señor.
Ante aquellos que quieren silenciarte
porque ansían que sólo se escuchen sus gritos.
Ante los que, sabiendo que tú eres Señor,
desean reinar con el cetro de la imposición,
del poder, del relativismo o del “todo vale”.

Hazte paso, Señor.
Y, en tu camino, déjanos pistas para seguirte.
Amor para entregar.
Pasión para desvivirnos por los demás.
Fuerza para ser testimonio de tu presencia.
Verdad para dinamitar la falsedad.
Alegría para irradiar optimismo.
Palabra, para iluminar las sombras.
Humildad, para hacer frente a la contrariedad.
¡Hazte paso, Señor!

P. Javier Leoz


domingo, 3 de febrero de 2013

Sunday...


Feliz domingo por la mañana, por la tarde y por la noche, mis deseos de un hermoso día de gran paz y amor, Dios te bendiga, amén ...

Happy Sunday morning, afternoon and evening, my wishes for a beautiful day of great peace and love, God bless you, amen ...


Reflexiones del Evangelio...


Los Padres de la Iglesia nos iluminan

Cristo, a fin de restaurar el mundo y reconducir a Dios Padre todos los habitantes de la tierra, mejorándolo todo y renovando, como quien dice, la faz de la tierra, asumió la condición de siervo —no obstante ser el Señor del universo— y trajo la buena noticia a los pobres, afirmando que precisamente para eso había sido enviado.
Son pobres y como tales hay que considerar a los que se debaten en la indigencia de todo bien, no les queda esperanza alguna y, como dice la Escritura, están en el mundo privados de Dios. Pertenecen a este número los que venidos del paganismo, han sido enriquecidos por la fe en él, han conseguido un tesoro celestial y divino, me refiero a la predicación del evangelio de salvación, mediante la cual han sido hechos partícipes del reino celestial y de la compañía de los santos, y herederos de unos bienes que ni la imaginación ni el humano lenguaje son capaces de abarcar. Pues, como está escrito: Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.
A no ser que lo que aquí se nos quiere decir es que a los pobres en el espíritu Cristo les ha otorgado el polifacético ministerio de los carismas. Llama quebrantados de corazón a los que poseen un ánimo débil y quebradizo y son incapaces de enfrentarse a los asaltos de las tentaciones y de tal modo están sometidos a ellas, que se dirían sus esclavos. A éstos les promete la salud y la medicina, y a los ciegos les da la vista.
 Por lo que se refiere a quienes dan culto a la criatura, y dicen a un leño: «Eres mi padre»; a una piedra: «Me has dado a luz» y luego no conocieron al que por naturaleza es verdadero Dios, ¿qué otra cosa son sino ciegos y dotados de un corazón privado de la luz divina e inteligible? A éstos el Padre les infunde la luz del verdadero conocimiento de Dios, pues fueron llamados mediante la fe y lo conocieron; más aún, fueron conocidos de él. Siendo como eran hijos de la noche y de las tinieblas, se convirtieron en hijos de la luz, porque para ellos despuntó el día, salió el Sol de justicia y brilló el resplandeciente lucero.
Estimo que no existe inconveniente alguno en aplicar todo lo dicho a los hermanos nacidos en el seno del judaísmo. También ellos eran pobres, tenían el corazón desgarrado, estaban como cautivos y yacían en las tinieblas. Vino Cristo y, con preferencia a los demás, anunció a los israelitas las alegres y preclaras gestas de su presencia; vino, además, para proclamar el año de gracia del Señor, el día del desquite. Año de gracia fue aquel en que, por nosotros, Cristo fue crucificado. Fue entonces cuando nos convertimos en personas gratas a Dios Padre y cuando, por medio de Cristo, dimos fruto. Es lo que él nos enseñó, cuando dijo: les aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. Por Cristo, vino efectivamente el consuelo sobre los afligidos de Sión, y su ceniza se trocó en gloria. De hecho, dejaron de llorarla y de lamentarse por ella, y comenzaron, en el colmo de su alegría, a predicar y anunciar el evangelio.


Que tengas un buen fin de semana
Saludos


sábado, 2 de febrero de 2013

Puedo...


Puedo...

Te di la vida,
pero no puedo vivirla por ti.

Puedo darte dirección,
pero no puedo guiarte todo el tiempo.

Puedo permitir tu independencia,
pero no puedo juzgarte.

Puedo llevarte a la iglesia,
pero no puedo hacerte creer.

Puedo enseñarte el bien y el mal,
pero no puedo decidir por ti.

Puedo comprarte ropa bonita,
pero no puedo hermosear tu interior.

Puedo darte un consejo,
pero no puedo aceptarlo por ti.

Puedo darte amor,
pero no puedo imponértelo a ti.

Puedo enseñarte a compartir,
pero no puedo hacerte generoso.

Puedo enseñarte respeto,
pero no puedo forzarte a descubrir el honor.

Puedo aconsejarte acerca de tus amigos,
pero no puedo cambiártelos.

Puedo aconsejarte sobre el sexo,
pero no puedo guardar tu pureza.

Puedo hablarte sobre la realidad de la vida,
pero no puedo formar tu reputación.

Puedo hablarte sobre el licor,
pero no puedo decir "no" por ti.

Puedo prevenirte acerca de las drogas,
pero no puedo evitar que las uses.

Puedo hablarte sobre la meta sublime,
pero no puedo alcanzarla para ti.

Puedo enseñarte sobre la bondad,
pero no puedo forzarte a ser agradable.

Puedo prevenirte acerca del pecado,
pero no puedo formar tu moral.

Puedo orar por ti,
pero no puedo hacerte caminar con Dios.

Puedo enseñarte acerca de Jesús,
pero no puedo hacer que sea tu Señor.

Puedo decirte cómo vivir,
pero no puedo darte vida eterna.

Puedo amarte incondicionalmente toda mi vida...


viernes, 1 de febrero de 2013

Friday and weekend...


hola, buenos días, desde Rosario, Argentina, les deseo un bello viernes y un felíz fin de semana, y que lo vivan con mucha intensidad y amor, Dios los bendiga, amén...

hello, good morning, from Rosario, Argentina, I wish you a beautiful Friday and a happy weekend, and I live with a lot of intensity and love, God bless you, amen ...


Catecismo


APUNTES DE CATECISMO
Del Catecismo de la Iglesia Católica.
La entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén 
559     ¿Cómo va a acoger Jerusalén a su Mesías? Jesús rehuyó siempre las tentativas populares de hacerle rey (cf. Jn 6, 15), pero elige el momento y prepara los detalles de su entrada mesiánica en la ciudad de "David, su Padre" (Lc 1,32; cf. Mt 21, 1-11). Es aclamado como hijo de David, el que trae la salvación ("Hosanna" quiere decir "¡sálvanos!", "Danos la salvación!"). Pues bien, el "Rey de la Gloria" (Sal 24, 7-10) entra en su ciudad "montado en un asno" (Za 9, 9): no conquista a la hija de Sión, figura de su Iglesia, ni por la astucia ni por la violencia, sino por la humildad que da testimonio de la Verdad (cf. Jn 18, 37). Por eso los súbditos de su Reino, aquel día fueron los niños (cf. Mt 21, 15-16; Sal 8, 3) y los "pobres de Dios", que le aclamaban como los ángeles lo anunciaron a los pastores (cf. Lc 19, 38; 2, 14). Su aclamación "Bendito el que viene en el nombre del Señor" (Sal 118, 26), ha sido recogida por la Iglesia en el "Sanctus" de la liturgia eucarística para introducir al memorial de la Pascua del Señor. 
Comentario: 
Así como Cristo entró en Jerusalén como un rey manso y bueno, sin violencias ni astucias; así también el Señor actúa con cada alma, ya que viene a ellas con la mansedumbre y el amor, y sólo en contadas ocasiones lo hace con violencia.
Es que Dios quiere enamorarnos, pues respeta nuestra libertad siempre, y así lo debe hacer también la Iglesia Católica, que tiene la misión, como Esposa de Cristo, de llevar a todos los hombres a la salvación.
Esto nos debe servir a nosotros, apóstoles de Jesús, que muchas veces nos impacientamos y queremos convertir por la fuerza, sin acordarnos que el secreto del apóstol es la perseverancia, la dulzura y la bondad.
Jesús aquí nos muestra cómo se conquista a los hombres. No con guerras y revoluciones, sino con el amor. Pero este amor exige un sacrificio, puesto que el Señor tendrá que morir, muy pronto, en la cruz.
Quien quiera conquistar almas para Dios, debe estar dispuesto al sacrificio, porque siempre será verdad que las almas se salvan con la oración y el sufrimiento.
Pensemos lo que habrá sentido en su interior el Señor, que oía esos gritos, y que muy pronto, esas mismas gargantas que lo alababan y bendecían, roncas todavía de esos gritos, lo maldecirían y condenarían a la muerte. Entremos en ese Corazón de Jesús y saboreemos la tristeza por tantas y tantas almas para las que es inútil la pasión de Jesús.