jueves, 20 de febrero de 2014

Rod Stewart - Da Ya Think I'm Sexy? (Official Video)

Mensaje...

Mensaje sobre el Purgatorio
Visión de Sor Faustina Kowalska. 
+ Una noche vino a visitarme una de nuestras hermanas que había muerto hacía dos meses antes. Era una de las hermanas del primer coro. La vi en un estado terrible. Toda en llamas, la cara dolorosamente torcida. [La visión] duró un breve instante y desapareció. Un escalofrío traspasó mi alma y aunque no sabía dónde sufría, en el purgatorio o en el infierno, no obstante redoblé mis plegarias por ella. La noche siguiente vino de nuevo, pero la vi en un estado aún más espantoso, entre llamas mas terribles, en su cara se notaba la desesperación. Me sorprendí mucho que después de las plegarias que había ofrecido por ella la vi en un estado más espantoso y pregunté: ¿No te han ayudado nada mis rezos? Me contestó que no le ayudaron nada mis rezos y que no le iban a ayudar. Pregunté: ¿Y las oraciones que toda la Congregación ofreció por ti, tampoco te han ayudado? Me contestó que nada. Aquellas oraciones fueron en provecho de otras almas. Y le dije: Si mis plegarias no te ayudan nada, hermana, te ruego que no vengas a verme. Y desapareció inmediatamente. Sin embargo yo no dejé de rezar. Después de algún tiempo volvió a visitarme de noche, pero en un estado distinto. No estaba entre llamas como antes y su rostro era radiante, los ojos brillaban de alegría y me dijo que yo tenía el amor verdadero al prójimo, que muchas almas se aprovecharon de mis plegarias y me animó a no dejar de [interceder] por las almas que sufrían en el purgatorio y me dijo que ella no iba a permanecer ya por mucho tiempo en el purgatorio. ¡Los juicios de Dios son verdaderamente misteriosos! (Diario #58)

Comenzar el día...

COMENZANDO EL DÍA

Pensar en el Cielo.

A veces estamos tan apurados con las cosas de todos los días, que nos olvidamos de pensar en el Cielo que nos espera si somos fieles a Dios. ¡Y pensar que el recuerdo del Cielo, suaviza los más grandes dolores! ¡Y nosotros pensamos tan poco en él!
Hagamos el propósito, en este día que estamos comenzando, de pensar durante el mismo en el Paraíso que nos espera, quizás muy pronto, si es que nuestra muerte está próxima.
Ejercitemos la mente y el corazón en pensar que ya hemos muerto, que fuimos juzgados por Dios y que ya entramos en el Cielo. ¡Qué felicidad imposible de imaginar! ¡Para siempre seguros! ¡Para siempre felices! Y si nos abismamos en estos pensamientos, no es raro que nuestro corazón llegue al borde del éxtasis, o al menos se llenará de gran gozo y fuerzas para arrostrar las contrariedades y sinsabores de la vida en la tierra.
Recordemos que en esta vida es como que estamos embarcados y vamos hacia el puerto seguro de la salvación.

Felíz día jueves para todos ustedes...
Dios los bendiga, amén...

miércoles, 19 de febrero de 2014

Vaticano...

VATICANO, 17 Feb. 14 / 10:49 am (ACI/EWTN Noticias).- La parroquia romana de San Tomás Apóstol en Infernetto, al sur de la diócesis de Roma, recibió ayer tarde la visita del Papa Francisco que reflexionó sobre las habladurías y los “chismorreos” que matan al hermano en el corazón.

“Una vez, los discípulos de Jesús comían trigo, porque tenían hambre, pero era sábado, y el sábado no se podía comer trigo. -dijo el Papa en su homilía-. Los fariseos empezaron a decir: ‘¡Miren lo que hacen! Los que hacen esto, van contra la ley y ensucian el alma porque no la cumplen". Y Jesús respondió: ‘No ensucia el alma lo que tomamos desde el exterior, sino lo que viene de dentro, de tu corazón’. Y creo que hoy nos sentará bien pensar no si mi alma está limpia o sucia, sino pensar en lo que está en mi corazón, lo que llevo dentro, lo que yo se que llevo pero ninguno lo sabe”.

“Decirnos la verdad a nosotros mismos, y esto no es fácil porque siempre tratamos de cubrirnos cuando vemos algo que no encaja en nosotros. ¿Qué hay en nuestro corazón? ¿Hay amor? : ¿Amo a mis padres, a mis hijos, mi esposa, a mi marido, a la gente del barrio, a los enfermos? ¿Los amo?.. ¿Hay odio? ¿Odio a alguien? Porque muchas veces nos encontramos con que hay odio, ¿no? Yo amo a todos, excepto a éste o a ésta. Y eso es odio ¿no?”.

“¿Qué hay en mi corazón… perdón? ¿Hay una actitud de perdonar a los que me han ofendido, o hay una actitud de venganza? Tenemos que preguntarnos qué hay dentro, porque lo que está dentro sale y hace el mal, su es malo, y si es bueno, también sale y hace el bien. Y es muy hermoso decirnos la verdad a nosotros mismos, y avergonzarnos cuando estamos en una situación que no es como la que Dios quiere.”.

El Papa recordó el Evangelio de hoy en que Jesús decía: ‘Habéis oído que fue dicho a vuestros padres: ‘No matarás’. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, lo mata, en su corazón’. ‘Y el que insulta a su hermano –ha subrayado Francisco– lo mata en su corazón; el que odia a su hermano lo mata en su corazón; cualquier persona que habla mal de su hermano, lo mata en su corazón. Quizás no nos damos cuenta,.. chismorreamos de éste o de aquel. Y esto es matar al hermano... Por eso, es importante saber lo que hay dentro de mí, lo que pasa en mi corazón. Si uno entiende su hermano, a la gente, ama porque perdona: entiende, perdona, es paciente”.

“Debemos pedir al Señor dos gracias –dijo el Papa Francisco- La primera, saber lo que hay en mi corazón para no vivir engañados. La segunda: hacer el bien que está en nuestros corazones, y no hacer el mal que hay en nuestros corazones. Y hablando de ‘matar’ , recordad que las palabras matan. Incluso los malos deseos matan... Parece cómo si el pecado de calumnia, el pecado de difamación hubieran sido eliminados del Decálogo. Y hablar mal de una persona es pecado”.

Para concluir el Santo Padre exhortó a pedir “siempre al Señor que nos ayude a amar a los demás. Y si no puedo amar a una persona, ¿por qué no puedo? Recemos por esta persona, para que el Señor me haga quererla. Y seguir así, recordando que lo que ensucia nuestra vida es lo malo que sale de nuestro corazón”.
 

¡ Ave María puríssima !

 Gracias por tu apoyo. Recemos unos por otros.

Unidos en el Corazón de la Sagrada Familia,

martes, 18 de febrero de 2014

Hoy...

HOY

En nuestras vidas existen dos días que carecen de relevancia por lo que representan, el pasado y el futuro, es decir, ayer y mañana.
Ayer fue para aprender y mañana será la consecuencia lógica de lo que hoy puedas realizar.
Es el hoy lo que te interesa y lo que realmente merece toda nuestra atención. Por eso te sugiero que:
✔ Hoy enfrenta a la vida con la convicción de que este día jamás volverá.
✔ Hoy es la última oportunidad que tendrás de vivir intensamente, pues nadie te asegura que mañana volverás a ver el amanecer.
✔ Hoy ten la audacia de no dejar pasar ninguna oportunidad, tú única alternativa es la de triunfar.
✔ Hoy invierte tu recurso más importante: tu tiempo, en la obra más trascendental: TU VIDA, cada minuto vívelo apasionadamente para hacer de hoy un día diferente y único en tu vida.
✔ Hoy desafía cada obstáculo que se te presenta con la fe de que vencerás.
✔ Hoy resiste al pesimismo y conquista al mundo con una sonrisa, con la actitud de esperar siempre lo mejor.
✔ Hoy has de cada tarea ordinaria una expresión sublime y única.
✔ Hoy ten los pies en la tierra comprendiendo la realidad y la mirada en las estrellas para inventar tu porvenir.
✔ Hoy ten tiempo de ser feliz y deja tu huella y tu presencia en el corazón de los demás.
✔ Hoy, te invito a empezar un tiempo nuevo donde soñemos que es posible cuanto nos proponemos y lo realicemos con alegría y dignidad.

"...y no os acongojéis por el día de mañana porque el día de mañana, traerá su fatiga, basta con el día de hoy..." (Mt 6, 34)

Papa Francisco...

Papa Francisco ‏@Pontifex_es
Aprendamos de Jesús a rezar, a perdonar, a sembrar la paz, y a estar cerca de los necesitados.

Santidad...

Ser santos
No cansarnos.
Los Santos no fueron santos porque nunca pecaron, sino porque nunca se cansaron de levantarse después de cada caída. Así también nosotros debemos imitarlos y no cansarnos ni abatirnos por nuestros pecados y faltas, sino más bien levantarnos una y otra vez, como nos enseña Jesús en el camino al Calvario, hasta que coronemos nuestra vida con el éxito.
El demonio es especialista en desanimar almas, porque nosotros combatimos sólo hace unos años, pero el diablo combate hace milenios, y tiene las artes del combate bien  dominadas. Por eso tenemos que pedir ayuda a Dios, que es el gran Combatiente, el Señor de los Ejércitos, que nos ayudará a descubrir las artimañas del enemigo. Solos no podemos enfrentar al Maligno, y por eso se hace tan necesaria la fuerza de la oración. Porque Dios se ha comprometido a ayudarnos, pero esa ayuda vendrá en la medida en que se la pidamos a través de la oración.
Cuando estemos tristes y desanimados, tomemos la corona del Rosario en la mano y comencemos a rezarlo. Veremos cómo las tinieblas se van alejando y nos invade una profunda paz y alegría, capaces de hacernos continuar y tomar impulso para seguir en el camino de la santificación personal.
Si la santificación es más obra de Dios que nuestra, entonces no debemos descuidar ni un sólo día la oración, para recibir las ayudas de Dios y no desfallecer en el camino y entre peligros que nos tienden los demonios.
Nadie se hace santo ni persevera en el bien, sin dedicar el mayor tiempo de su vida a la oración. Según sea nuestra oración, así serán nuestros logros en el camino del bien, y que esto nos lo diga todo.