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jueves, 14 de mayo de 2015
Competencia...
miércoles, 13 de mayo de 2015
Fátima...
martes, 12 de mayo de 2015
Cuidado...
Dios nos cuida.
19 DE AGOSTO DE 1922
Jesús dice a Sor Josefa:
“Yo soy el que gobierna todas las cosas y nunca permitiré que te lleven por un camino errado. Ten confianza y no veas más que a Mí; Mi mano que te guía, Mi ternura que te ama con amor de Padre y de Esposo”.
Comentario:
Ya lo ha dicho el Señor en el Evangelio, que nadie puede arrebatar nada de las manos del Padre, así que estemos contentos y confiados que nadie nos podrá arrebatar de las manos de Dios. Sólo si nos corrompiéramos voluntariamente, estaríamos perdidos. Pero si nos equivocamos sin querer, Dios nos volverá al camino correcto.
Debemos tener más confianza en el Sagrado Corazón de Jesús, porque Él nos cuida de la mañana a la noche, y vela sobre nuestro sueño. Si tuviéramos una gran confianza en Él, entonces ¡qué felices seríamos! ¡Qué tranquilidad y paz habría en nuestra alma y en toda nuestra vida!, porque sabríamos que Dios nos cuida y no puede permitir nada que no sea algo bueno para nosotros.
Todo radica en la confianza que tengamos a Dios, al Sagrado Corazón de Jesús. No por casualidad la frase oración que caracteriza a esta devoción es: “Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío”.
Hagamos la prueba de confiar ciegamente y cada vez más en el Corazón de Cristo, y pronto veremos las maravillosas consecuencias de proceder así, porque Jesús no se deja ganar en generosidad, y hará verdaderas “locuras” a favor de quienes tienen esta confianza en Él.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
sábado, 9 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
Misa...
Vayamos a Misa |
La Iglesia Católica manda ir a Misa los domingos y fiestas de guardar, pero muchas personas no cumplen con ello, entre otras cosas porque ponen como excusa que a la iglesia van personas cuya conducta en el mundo deja mucho que desear.
Pero ¿qué es la Misa? ¿Acaso no es el mismo Sacrificio de Cristo en la Cruz? ¿Y qué hubiéramos visto nosotros si hubiésemos asistido a la pasión del Señor hace dos mil años, en la cima del monte Calvario? Habríamos estado entre una multitud embrutecida, que profería insultos y maldiciones. Habríamos estado entre personas a quienes no les interesaba mayormente lo que pasaba, por ejemplo los soldados. Y también hubiésemos compartido con un grupo reducido de personas buenas, que también presenciaban la escena, como la Santísima Virgen, San Juan, algunas mujeres piadosas y pocos, pocos más, en medio de un mar de odio. Entonces tengamos esto presente para cuando vayamos a Misa, para no escandalizarnos de la conducta de las personas en ella y fuera de la iglesia, porque cada vez más se asemeja la Santa Misa de hoy, al Sacrificio de Cristo en la Cruz, pues no faltan los traidores, los que comulgan en pecado mortal y son como los que insultan al Señor y su Madre. E incluso a veces el mismo Sacerdote celebrante, ofrece el sacrificio en pecado, o deja tanto que desear en su celebración, que se cumple también el misterio de aquella Última Cena y Primera Misa del Jueves Santo, en que Judas Iscariote participó sacrílegamente. Así que no nos escandalicemos de las personas que van a Misa, y vayamos de todos modos. Es más, justamente por ese motivo debemos participar de la Misa siempre, no sólo los Domingos, sino de ser posible todos los días, pues Jesús, que en la Santa Misa muere en la Cruz, necesita tener cerca a un puñado de hombres y mujeres que lo amen y consuelen en ese tremendo momento de su Dolor. Si tenemos fe, entonces a partir de hoy veremos las cosas de otro modo y no faltaremos nunca más a Misa, porque tendremos claro que yendo, consolaremos el Corazón de Jesús, y seremos de las “caras amigas” que tiene el Señor, en medio de un mar de odio o indiferencia. |
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