viernes, 24 de julio de 2015

Olvido...


Quince minutos con Jesús Misericordioso

Olvidar el pasado.
Jesús Misericordioso enséñame a olvidar el pasado, porque si ya he confesado mis pecados contigo por medio del sacerdote, entonces todos mis pecados pasados han quedado destruidos, y mi pasado está ya en tu misericordia.
¿Por qué me sigo torturando con las cosas que he hecho o que me han sucedido?
Yo sé muy bien, Señor, que Tú quieres que me olvide completamente del pasado, porque Tú, con tu infinita misericordia, lo has destruido para siempre y quieres que yo sea una nueva criatura, nacida de nuevo para dar gloria a Dios y cantar las alabanzas del Señor.
El pasado me ata e influye en las decisiones que tomo cada día, a cada momento, y así voy como fracasando antes de empezar algo, porque traigo toda la carga del tiempo pasado, y es lógico que termine fracasando también ahora.
Jesús, ayúdame a olvidarme completamente del pasado, a sentirme como un resucitado después de haberte confesado todas mis culpas, así podré servirte libremente y viviré feliz y contento, dispuesto a hacer lo que tú quieras, aunque parezca difícil, pero con tu ayuda lograré todo.

miércoles, 22 de julio de 2015

El peregrino...

Obras de Misericordia

Dar posada al peregrino.
Todos somos peregrinos en este mundo, y vamos golpeando en las puertas de los santos y de los ángeles para que nos vayan dando ayuda y alojamiento mientras vamos de camino por la vida. Pues así como nos gusta que ellos nos abran y nos den todo lo necesario para seguir en la senda de la vida, así también debemos saber abrir nuestra casa al hombre cansado y que nos pide un lugar para dormir o descansar y tomar fuerzas. Como dice el Apóstol: “Muchos, sin saberlo, han dado alojamiento a ángeles”.
Se puede decir que en estos tiempos hay tanta maldad que los peregrinos tal vez sean ladrones o asesinos encubiertos. Puede ser. Pero no quedará sin recompensa el que les hayamos abierto nuestra morada, y si nos roban o nos matan, seremos mártires del amor y Dios nos coronará en el Cielo como a verdaderos mártires.
Pero, además, debemos confiar en Dios que nos sabrá defender de los malvados. ¿O no creemos en el poder de Dios que, en un momento puede poner multitud de ángeles para defendernos, si fuera necesario?
El posadero de Belén no quiso dar posada a la Sagrada Familia y se quedó en la oscuridad. Porque se cerró al prójimo, se cerró a Dios. ¡Qué diferente habría sido para él si les hubiera conseguido un lugar a José y a María! ¡Que no nos pase algo similar a nosotros por cerrarle las puertas al peregrino, en quien debemos ver SIEMPRE a Jesús!
Jesús, en Vos confío
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martes, 21 de julio de 2015

Amigo...

Quince minutos con el Divino Niño Jesús

El Amigo que nunca falla.
Querido Niño Jesús Tú eres el Amigo que nunca falla, porque estás cerca mío, y conoces todas mis cosas, mis problemas y mis angustias, ya que te los voy contando día a día.
No permitas, Divino Niño, que me encierre en mí mismo y que no te cuente de mis cosas, porque Tú eres Dios y puedes solucionar todos mis problemas. Es una gran gracia, la mayor gracia, que me concedas ser tu amigo, porque el ser amigo de Dios es el mayor don que me haces.
A veces me sucede como a Pedro, que al hundirse no atinaba a llamarte a Ti, Jesús. Entonces, a partir de hoy, no trataré de llevar yo solo mis problemas, sino que te llamaré a Ti, Divino Niño, para que pongas tu manita en mi vida, y me arregles las cosas que me superan y que no puedo acomodar. Para eso eres mi amigo, Niño Divino, para traer consuelo y paz a mis días.
Ten compasión de mí, Señor, porque la vida moderna cada vez me complica más y todo se va como haciendo más difícil, la misma vida se hace difícil, debido a las tristezas y problemas.
Pero estando contigo no temo nada, porque Tú, Divino Niño Jesús, eres el Amigo que nunca falla, y a Ti me encomiendo, y encomiendo también a mis seres queridos vivos y difuntos, para que tengas misericordia de todos y nos des tu consuelo amoroso.


lunes, 20 de julio de 2015

Todo da igual...

Matar el error, amar al que yerra

Si todo da igual...
Si, como dicen muchos, da lo mismo ser católico, que judío o musulmán, entonces Cristo vino inútilmente a la tierra, porque es bien claro que el Señor fundó la Iglesia Católica para extender el Reino de Dios a toda la creación.
Dios no es injusto, y sabrá premiar a quien esté en otra religión por ignorancia de la Verdad. Pero es necesario que se predique el Evangelio a toda criatura, porque en la Iglesia Católica está la verdad completa, y tiene la misión del mismo Cristo de ir a los pueblos y hacerlos entrar al único redil.
Se ha descubierto la forma de hacer morir a la Iglesia sin derramamiento de sangre, porque con la excesiva consideración y el respeto por ella, han logrado apagar el celo apostólico de los evangelizadores, que ya no están del todo convencidos de tener la Verdad y de tener también la misión de llevar la Verdad a todas las gentes.
Los Santos no actuaban así, y no pensaban así de las demás religiones y sectas, sino que gastaban su vida en anunciar a Cristo, en llevar la Buena Noticia de la salvación a todo el universo.
El modo de actuar de algunos sacerdotes y hasta obispos, deja a veces la duda de si no serán todas las religiones iguales, y que cada una, a su manera, tiene parte de verdad. Pero esto no es así, pues Dios eligió un pueblo, eligió y fundó la Iglesia Católica para instruir y guiar a todos los hombres al conocimiento de la Verdad completa.
Así que estemos en guardia contra estos funestos errores de que todo da lo mismo. ¡No! ¡No todo es lo mismo! Quien acepte a Cristo y la verdad, estará seguro como aquel hombre que edificó su casa sobre roca. Todos los demás, serán influenciables por los vaivenes de los tiempos, de las modas y de los acontecimientos.
Estamos en el mundo en que todo parece relativo, el mundo del “a mí me parece”, y de que todo depende del cristal con que se mire. Pero esto es un engaño de Satanás, porque las cosas son como son, aunque me parezcan o no me parezcan a mí, y las cosas hay que verlas al desnudo, sin cristales de por medio, es decir, hay que verlas desde la perspectiva de Dios, quien ve las cosas en su realidad.
Puede confundirnos incluso, para los menos formados, hasta las reuniones del Papa con representantes de otras religiones y sectas, porque si no estamos bien preparados, podemos creer que todo da lo mismo. ¡No es así! Hay que tener una convivencia pacífica con todos, mientras ello sea posible sin sacrificar la Verdad, y sabiendo que la Verdad es una Persona: Jesucristo, que ha fundado su Iglesia para llevar la Verdad a todas partes.

domingo, 19 de julio de 2015

Foto...


Me gusta el humor de Dios, me produce una alegría difícil de explicar. El deja Su rastro aquí y allá, para que nosotros hagamos ejercicio de nuestra fe, y lo veamos. Muchas veces decide nuestro Creador dejar Su Marca con un toque que permita la difusión a las multitudes, para que la gente refuerce su fe. Y El, en Su Sabiduría Infinita, hace uso de Su Creatividad para dar dos o tres toques de la Pincelada Creadora a la naturaleza que nos rodea.
 
En este caso, veo esas Pinceladas en esta foto que nos viene desde la Isla Margarita, en Venezuela. Allí tomaron esta fotografía en el cielo azul, sorprendidos de lo que veían. Algunos de ustedes dirán ¿y por qué tenemos que creer en esto? Pues, nadie está obligado a creer, porque esto es simplemente para esbozar una sonrisa, y disfrutar de las caricias que Dios nos hace de este modo tan simpático.
 
Admiremos esta foto, el Ángel está orando, como siempre están ellos. Yo tengo algo especial con los Ángeles, digamos que me une a ellos un hilo particular que me hace anhelar en particular sus voces, sus infinitamente afinadas voces que cantan y alaban. El Ángel de la foto, sin dudas, está cantando alabanzas al Señor. Miren sus manos, la posición recogida en oración, de entrega ante la vista del Trono de Dios. Si hasta se le ve el puño de la manga de su ropaje. Miren sus dos alas, recogidas porque está en un momento de contemplación, de recogimiento interior. Miren el perfil de su rostro, un rostro varonil y maduro que eleva la mirada con humildad y paz. El Ángel está de rodillas, como corresponde a un ser celestial que se postra ante su Creador.
 
Yo veo esta foto y no puedo dejar de sorprenderme del Amor de Dios, que nos da estos toques de Su sensibilidad, de Su Amor Infinito hacia nosotros.
 
Amigos, disfruten esta foto, porque tiene olor a Reino, tiene olor a Dios.

viernes, 17 de julio de 2015

Héroes desconocidos...

Héroes desconocidos.

¡Cuántos héroes desconocidos hay en el mundo! Padres que velan por sus hijos, que pasan las noches en vela en la guardia de un hospital, con el alma en vilo por la salud de sus pequeños. Hijos que cuidan a sus padres y familiares. ¡Y tantos, tantos otros héroes desconocidos, que son del común de la gente y que la Tierra ni siquiera se percata que los tiene sobre su superficie!
Pero para Dios no son desconocidos, pues cada lágrima, cada suspiro, cada lamento de ellos tiene peso en el corazón de Dios, que los cuenta, bendice, consuela y premia, si no en este mundo, sí en el venidero.
Que sepan estos héroes cotidianos que Dios los ve y se interesa por todo lo que les pasa. Que premiará sus desvelos y consolará sus angustias.
Es bueno que, de vez en cuando, nos llegue alguna enfermedad para que tengamos que ir al hospital, a la clínica para atendernos allí; porque así veremos todo el sufrimiento que hay en esos lugares, que mientras estamos sanos, no pensamos en ello; pero basta que caigamos enfermos para experimentar la compasión por tantas y tantas personas que sufren en los hospitales, en los sanatorios.
Visitar estos lugares es de gran provecho, casi tanto como visitar los cementerios, para comprobar lo que es el hombre, lo que es el mundo y lo frágil que es la vida humana, a la que tantas veces estamos desordenadamente apegados, y la que derrochamos muchas veces en pasatiempos inútiles o hasta pecaminosos.
Si vamos a estos lugares de padecimiento, como guardias de hospital, habitaciones de enfermos, descubriremos también otros héroes desconocidos, que son las personas que atienden a los que sufren: los médicos, enfermeros y demás. ¡Ay de los que se aprovechan de una situación penosa para sacar provecho!, porque si Dios tiene en cuenta cada lágrima de quien sufre, también lleva en cuenta las causas de ello. Y ¡ay de quien saca ventajas de las debilidades y dolores de los hermanos!
Es cosa terrible caer en las manos del Dios vivo habiendo hecho el mal, porque Dios nos hará mal por el mal que hayamos hecho, y bien por el bien que realizamos. Porque el Señor usa con nosotros la ley del talión: ojo por ojo y diente por diente. Y si a veces no exige de nosotros que paguemos todo lo que debemos por nuestros pecados, es porque Cristo ha pagado por nosotros gran parte de nuestra deuda con la Justicia divina.
Porque en definitiva lo que importa en nuestra vida es que la aprovechemos para hacernos de un corazón misericordioso, compasivo, capaz de conmoverse por el dolor ajeno, y ponernos al servicio de quien nos necesita, porque al socorrer a éste o a aquél hermano, estamos socorriendo al mismo Jesucristo presente en ellos.
Pensemos en estas cosas y, aunque estemos sanos y fuertes, no nos olvidemos de quienes “ahora mismo” están pasando por momentos de gran sufrimiento y angustia, para que recemos por ellos, les tendamos una mano si está en nuestro poder, y tomemos conciencia de que tenemos que aprovechar nuestra vida para hacer buenas obras y méritos, porque llegará el día de nuestra muerte y se terminará el plazo para merecer, y lo que hayamos hecho o dejado de hacer, quedará fijado para siempre.