miércoles, 21 de octubre de 2015

Sagrado Corazón de Jesús...

El origen de la devocion al Sagrado Corazon

Dios mismo la revela a Santa Margarita Maria de Alacoque

Hace ya varios siglos Jesús mostró a Santa Margarita María de Alacoque Su Sagrado Corazón, y le enseñó la Devocion que debía propagarse por todo el mundo. Como siempre sucede con las cosas de Dios, el pedido del Señor se expandió hasta llegar a la devoción que hoy reconocemos. Es indudable que Jesús dió un segundo paso en la misma dirección, cuando entregó a Santa Faustina kowalska la devoción a la Divina Misericordia, intimamente relacionada al Sagrado Corazón de Jesús.
Muchas veces desconocemos el origen de las devociones que practicamos, y ellas provienen de devociones privadas que Dios mismo entrega a almas privilegiadas, como Margarita Maria. Oremos para que el Sagrado Corazón de Jesús aumente nuestra fe.

sábado, 17 de octubre de 2015

Novena...

Novena de Difuntos

velas
Recordemos que desde el 24 de Octubre hasta el 1 de Noviembre, se reza la Novena de Difuntos o de Ánimas.
Recemos por nuestros familiares y amigos fallecidos y también por las Benditas Almas del Purgatorio, especialmente las más olvidadas.
Para rezar la Novena pueden hacerlo ingresando en el siguiente enlace:

Novena de Ánimas

Allí mismo también podrán descargar la Novena para rezarla en privado o en comunidad, imprimiéndola y haciendo copias para difundirla.
Tengamos en cuenta que si bien el tiempo para rezar la Novena de Difuntos es desde el 24/OCT al 1/NOV, igualmente se puede rezar en cualquier momento del año, con el consiguiente bien para las almas de quienes están purificándose en el más allá.

jueves, 15 de octubre de 2015

Evangelio del día...


jueves 15/OCT/15

Evangelio del día.

Lc 11, 47-54.
Llave de la ciencia.
Jesús dijo a los fariseos y a los doctores de la Ley: “¡Ay de ustedes, que construyen los sepulcros de los profetas a quienes sus mismos padres han matado! Así se convierten en testigos y aprueban los actos de sus padres: ellos los mataron y ustedes les construyen sepulcros. Por eso la Sabiduría de Dios ha dicho: ‘Yo les enviaré profetas y apóstoles: matarán y perseguirán a muchos de ellos’. Así se pedirá cuenta a esta generación de la sangre de todos los profetas, que ha sido derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el santuario. Sí, les aseguro que a esta generación se le pedirá cuenta de todo esto. ¡Ay de ustedes, doctores de la Ley, porque se han apoderado de la llave de la ciencia! No han entrado ustedes, y a los que quieren entrar, se lo impiden”. Cuando Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo, exigiéndole respuesta sobre muchas cosas y tendiéndole trampas para sorprenderlo en alguna afirmación.
Reflexión:
Terrible palabra la de Jesús a los doctores de la Ley, los cuales se han guardado la llave de la ciencia. Es decir que ellos no entran por el buen camino del Cielo e impiden que otros lo hagan, cerrándoles las puertas del Reino. Dios no permita que nosotros los católicos hagamos algo semejante siendo un obstáculo a la salvación de nuestros hermanos. Porque podemos hacer muy complicada y rebuscada la doctrina de Dios, que es tan sencilla, y por este motivo no alcanzar el Cielo nosotros e impedírselo también a otros hombres.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de facilitarles a nuestros prójimos el camino a la salvación eterna.
Jesús, María, os amo, salvad las almas
.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Quiero...

QUIERO que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.

Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos

lunes, 12 de octubre de 2015

Evangelio del día...


lunes 12/OCT/15

Evangelio del día.

Lc 11, 29-32.
Obras.
Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: Ésta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay Alguien que es más que Jonás.
Reflexión:
Es urgente nuestra conversión. No debemos dejarla para otro día, sino que hoy mismo debemos comenzar a caminar por este camino. La Virgen lo pide en muchas de sus apariciones y hay que aprovechar este tiempo de gracia y de misericordia, pues llegará un momento en que ya no habrá posibilidad de conversión; se cerrará la puerta, como dice Jesús en el Evangelio. ¿Y cómo hacer para convertirnos? Rezar, rezar y rezar. Así seremos iluminados para ver qué es lo que tenemos que hacer y qué debemos cambiar en nuestra vida.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de comprender que nuestro obrar debe ser agradable a los ojos de Dios, y no conformarnos con solo “saber” las cosas, sino “hacer” las cosas como Dios quiere.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Santidad...

Ser santos

Horror al pecado.
Lo que nos estorba para alcanzar la santidad es el pecado. Y si no tenemos horror al pecado, entonces difícilmente llegaremos a ser santos, porque cometeremos el pecado -al menos el pecado venial- con ligereza, y eso nos dispondrá a caer en faltas más graves, alejándonos cada vez más de Dios y de la santidad.
Debemos tener conciencia de la gravedad del pecado, porque nos sucede que como cuando pecamos parece que no pasa nada, entonces no estamos adiestrados para el combate y, como Eva en el Paraíso, aceptamos la seducción que nos dice: “muerde el fruto prohibido”.
Pero si queremos sopesar la gravedad del pecado, lo que el pecado es, simplemente miremos a la Cruz de Cristo, miremos al Calvario, miremos a la humanidad doliente y sufriendo desde milenios por las consecuencias del primer pecado y de los pecados que vinieron después.
Pensemos en el castigo que merece un solo pecado mortal: el Infierno eterno, con penas que ninguna lengua humana puede describir. Recapacitemos que un solo pecado venial o leve, acarrea a veces siglos y siglos de Purgatorio, de purificaciones ultraterrenas que algunos santos las comparan con los sufrimientos del Infierno, salvo en que los padecimientos del Purgatorio tendrán fin un día.
Los santos decían: “¡Morir antes que pecar!”, y lo trataban de cumplir porque tenían la visión justa de lo que es el pecado, y le tenían horror. Pensemos nosotros a ver si también tenemos ese santo horror al pecado, incluso al más leve, porque es el verdadero enemigo del que hay que saber defenderse para alcanzar la santidad.


martes, 6 de octubre de 2015

Valores...

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska, "La Divina Misericordia en mi alma", con comentario

Valor de las cosas.
587 Una vez, vi de repente al Señor Jesús en una gran Majestad y me dijo estas palabras: Hija Mía, si quieres, en este momento creo un mundo nuevo más bello que éste y pasarás en él el resto de tus días. Contesté: No quiero ningún mundo, yo Te deseo a Ti, oh Jesús, deseo amarte con el amor con que Tú me amas; Te ruego una cosa: Haz mi corazón capaz de amarte. Me sorprende mucho, Jesús mío, que hagas tal pregunta, porque en realidad ¿qué haría yo con estos mundos aunque me los des por millares? ¿Qué provecho tendría? Tú sabes bien, Jesús, que mi corazón muere de nostalgia por Ti; todo lo que está fuera de Ti, para mí no es nada. En aquel momento no vi nada más, pero una fuerza envolvió mi alma y un extraño fuego se incendió en mi corazón, y entré en una especia de agonía por Él; entonces oí estas palabras: A ningún alma Me uno tan estrechamente y de este modo como a ti y esto por la profunda humildad y el amor ardiente que tienes por Mí.
Comentario:
Este texto del diario se podría comparar con aquella máxima de Jesús en el Evangelio, que dice “¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si al final pierde su alma?”.
Sor Faustina no quiere ni este mundo ni otros mundos que Dios le pudiera crear, sino que quiere al Autor de los mundos, a Dios, a Jesús.
En cambio ¡cuántos hay en el mundo que por un poco de oro, una parte de honor, dejan de lado a Dios, y van corriendo tras los espejismos sembrados por el demonio!
Pero Dios sabe premiar a quien Le ama por sobre todas las cosas, y se une estrechamente a esa alma, de modo que la hace casi omnipotente, pues se le comunica en todo su poder, y así esa alma llega a ser muy semejante a Dios por gracia.
Es lo que le sucedió a Sor Faustina, que por su gran humildad llegó a unirse estrechamente a Dios.
Pero también esto es para nosotros. Pensemos en qué gastamos el tiempo y las fuerzas en este mundo. ¿Queremos tener cada vez más bienes materiales, u honores o placeres? Pensemos que sólo Dios merece nuestro amor total y completo.
Estamos a tiempo todavía. Porque aunque ganáramos el mundo entero, ¿de qué nos serviría si perdiéramos la gracia santificante y perdiéramos para siempre a Dios?
Jesús, en Vos confío.