viernes, 3 de junio de 2016

Conversión...

Enseñanzas del Evangelio

Conversión
Conviértanse porque ha llegado el Reino de los Cielos. (Mt 3, 2)
Enseñanza:
El Reino de los Cielos ha llegado con Jesús y desde entonces se va extendiendo, va creciendo, aunque los hombres no se den cuenta de ello.
El Reino de los Cielos es lo que pedimos en el Padrenuestro que venga a la tierra, y este Reino vendrá ciertamente porque es promesa del mismo Cristo, cuando nos dice que habrá cielos nuevos y tierra nueva, y que la voluntad de Dios se cumplirá en la tierra como en el Cielo. Y según muchas apariciones de la Virgen y de Jesús, no estamos lejos de la venida en plenitud de este Reino, que no se producirá sin una tremenda lucha entre las fuerzas del Bien y del Mal. Por eso este mensaje de conversión que pregonaba Jesús, es necesario que hoy vuelva a resonar en el mundo, porque es urgente la conversión, ya que estamos en vísperas de acontecimientos que son muy graves y si nos encuentran con poca fe o lejos de Dios, no tendremos tiempo de convertirnos, y nos sucederá como a las vírgenes imprudentes de la parábola, que se quedaron sin aceite en sus lámparas cuando llegó el Esposo.
Aprendamos de San Expedito a convertirnos “HOY”, y no dejar para mañana nuestra conversión, como quiere el diablo, porque él bien sabe que lo que se deja para mañana y no se hace hoy mismo, es muy probable de que no se llegue a realizar nunca.

jueves, 2 de junio de 2016

Evangelio...

Partículas de Evangelio

Prueba de San José.
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. (Mt 1,19)
Comentario:
A veces no pensamos en lo terrible de la situación que ha pasado San José, pues él veía claramente en María a una santa, la veía que era purísima, castísima, perfecta, incapaz de una traición; pero, por otro lado, la ve embarazada. ¡Qué terrible situación! ¡Qué dilema! Invoquemos a san José cuando estemos en alguna situación que aparentemente es sin salida, para que él desde el cielo nos envíe un rayo de luz que nos haga tomar la decisión correcta.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

miércoles, 1 de junio de 2016

Reencarnación...

Matar el error, amar al que yerra

La reencarnación
Uno de los engaños más diabólicos en estos tiempos es el de la reencarnación, que proclama que tenemos muchas vidas y que vamos evolucionando hasta que al final volvemos todos a Dios, pero a un Dios que es una energía, y no es el Dios personal del Catolicismo.
Si bien detrás de todo error está Satanás, detrás de este error de la reencarnación está particularmente el demonio, porque mediante él, logra que un número muy grande de almas vivan la vida con una esperanza de que podrán corregir sus defectos en otras vidas posteriores y así las lleva a la perdición.
Pero la verdad es que el hombre vive una sola vez y que luego viene la muerte y el juicio particular, en donde se decide con un juicio sin apelación posible si el alma va al Cielo o al Infierno, ambos eternos.
¡Qué gran engaño tiende el demonio a las almas, haciéndolas vivir despreocupadas y con esperanzas de poder cambiar en otras vidas!
¡No! Lo que no se hizo en esta vida, no se podrá hacer nunca más. Por eso debemos creer firmemente que esta vida terrena es la única que tenemos para ser santos, para vivir en gracia de Dios y evitar el pecado, para perfeccionarnos y llegar a ser santos, ya que luego viene la muerte y se decidirá nuestro destino eterno.
Muchos tratan de averiguar qué han sido en vidas pasadas, a través de videntes. Esto es un gran engaño porque nuestra alma ha sido creada directamente por Dios en el momento de nuestra concepción y fue infundida en nuestro cuerpo en dicho momento y allí mismo comenzamos a existir. Lo demás son todos engaños del diablo, que hace de todo para perdernos y que no deja de intentar nada con tal de sumergirnos en el error y hacer que nos condenemos.
Abramos los ojos y vivamos bien esta vida, que es la única que tenemos y que al finalizar, no habrá ya manera de corregir nada. Aprovechemos bien el tiempo, siendo sensatos y obrando con temor y temblor nuestra salvación, que es la cosa más seria que tenemos entre manos.

martes, 31 de mayo de 2016

Evangelio del día...

martes 31/MAY/16

Evangelio del día.

Lc 1, 39-56.
Visitación de la Virgen María.
En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre es santo, y su misericordia se extiende de generación en generación sobre los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó del trono a los poderosos, y elevó a los humildes, colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia –como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y de su descendencia para siempre”. María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.
Reflexión:
Vemos a María que va presurosa a la casa de Isabel, y pensemos que ya lleva en su seno al Verbo de Dios. Ella es la Portadora de Dios. Es la Nueva Arca donde encontramos a Jesús, y cada vez que buscamos al Señor, lo encontraremos en el seno de María. Donde llega María llega la alegría y la salvación, como sucedió con el pequeño Juan en el seno de su madre y también a la misma Isabel que se llenó de gozo. Dios nos revela un Secreto maravilloso. Ese Secreto es María. Si tenemos a María, lo tenemos todo en este mundo y en el venidero, porque Ella tiene a Dios en su Corazón.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de aumentar en la devoción a Ella, e invitar a nuestros hermanos a que también la veneren como a la más Santa después de Dios.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

lunes, 30 de mayo de 2016

Mensaje...

Mensaje espiritual

Ángel de la Guarda.
Todos los hombres, desde que nacemos, tenemos un Ángel de la Guarda, un Ángel Custodio, que cuida de nosotros durante todo el tiempo que vivimos en la tierra y nos acompaña más allá de la tierra.
Es necesario que tengamos mucha confianza en este espíritu celestial que Dios nos ha asignado, porque si estuviéramos solos frente al demonio, la lucha sería desigual, pues los demonios, por ser ángeles caídos, son muy superiores a los hombres; es por eso que Dios ha puesto a nuestro lado un ángel que nos ayude a combatir contra las fuerzas del mal y así la lucha está equilibrada.
Ahora bien, el Ángel de la Guarda interviene en la medida en que solicitamos que lo haga. Si nosotros nos quedamos callados y no lo invocamos, él no puede intervenir todo lo que quisiera para llevarnos por el buen camino.
En estos tiempos en que nos acercamos a la venida del Reino de Dios a la tierra, y en que la lucha del Cielo y el Infierno se hacen cada vez más terribles, debemos acudir a nuestro Ángel Custodio lo más frecuentemente posible, porque es la gran ayuda que el Señor nos ha puesto a nuestro lado. Invoquémosle siempre con la siguiente oración: “Ángel de Dios, que eres mi Custodio, ya que la Soberana Piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén”. Entonces, si hacemos así, estaremos siempre protegidos por este mensajero celestial y los ataques del Maligno no podrán hacernos ningún daño.
Otra buena práctica es rezarles a los Ángeles de la Guarda de las otras personas, para que ellos predispongan los ánimos para el bien y lleven a sus custodiados a cumplir la voluntad de Dios. Antes de hacer apostolado o hablar a alguien de Dios y de las cosas de Dios, siempre es bueno invocar a su Ángel Custodio para que lo prepare de la mejor manera para recibir la Verdad.
Una oración que seguramente nos han enseñado desde pequeños y que también es muy recomendable usar, es la siguiente: “Ángel de mi Guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, hasta que descanse en los brazos de Jesús, José y María”.

domingo, 29 de mayo de 2016

Dar pan...

María Madre Misericordiosa

Dar pan al hambriento.
El hombre es el eterno hambriento, pues por ser criatura necesita constantemente de alimento material y espiritual, ya que tiene sed de felicidad, de verdad. Entonces es María Santísima quien viene a colmarnos esas hambres, con el pan material y con el Pan espiritual.
El pan material lo obtiene Ella de Dios, y con su Providencia materna no deja que nos falte nada en la familia. Y el Pan espiritual, el Pan de los ángeles, lo dio Ella al mundo en el momento de su “fiat”, cuando el Verbo de Dios se encarnó en Ella y así la Virgen formó en su seno a Jesucristo, el Pan verdadero que colma el hambre de verdad y de felicidad que tenemos los hombres.
Por eso la Virgen es la Madre de la Misericordia, porque es Madre de Jesús, que es la misma Misericordia de Dios.
María, como Madre Misericordiosa, nos alimenta como hace una buena mamá con sus hijitos, y así sólo tenemos que abrir la boca y el corazón, para que María nos colme de toda clase de dones y gracias espirituales, e incluso materiales, cuando ellos no son obstáculo a nuestra salvación.
María cumple con nosotros la obra de misericordia de dar de comer al hambriento. Y nosotros debemos estar agradecidos con Ella y, a nuestra vez, ser misericordiosos con los hermanos, porque amor con amor se paga, y si recibimos amor, debemos también dar amor.

sábado, 28 de mayo de 2016

Oraciones...

Quince minutos con el Espíritu Santo

Ilumíname.
Espíritu Santo, quiero que desciendas a mí con toda tu plenitud, porque sé que sin ti soy menos que nada, y tú iluminas toda mi mente y mi espíritu para que entienda las Sagradas Escrituras y actúe de acuerdo a tu voluntad. Si tú vienes a mí, sabré qué tengo que hacer en cada momento del día y en cada decisión importante que deba tomar, porque tú me iluminarás el entendimiento con tus siete sagrados dones, y con el don de Consejo, no erraré el camino que me lleva al Cielo y guiaré a otros también al Paraíso. Espíritu Santo, te amo con todo mi ser, y quiero ser muy devoto de María Santísima, porque sé que desciendes con plenitud sobre las almas en que está tu Esposa, y yo quiero que desciendas a mí, porque ves a la Virgen formada en mi corazón. Jesús en el Evangelio dijo que pidamos al Padre todo, y dio la comparación de que si los hombres, que somos malos, sabemos dar cosas buenas a nuestros hijos; ¡cuánto más el Padre dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan! Es decir que lo mejor que le podemos pedir al Padre, y lo mejor y mayor que el Padre nos puede dar, es justamente a ti, Espíritu Divino. Por eso pido al Padre que vengas a mi corazón y lo inundes con tu alegría y con tu amor, para vivir contento en este mundo y luego ir a gozar de ti para siempre en el Cielo.