martes, 14 de junio de 2016

Mensaje...

Mensaje sobre la reparación

Besemos sus Llagas.
María, la Madre de Jesús, al recibir el cuerpo de su Hijo muerto, seguramente habrá colmado de besos y caricias las llagas del Señor. Y esto fue una forma de reparación por la maldad humana, porque seguramente Cristo habrá concedido que se le inflingieran esas llagas con tal de recibir luego sobre ellas los besos amorosos de su Madre.
Nosotros podemos hacer mucho por nosotros y por nuestros hermanos. ¿Cómo? Reparando con nuestro amor por todo el desamor de los hombres hacia Jesús.
Besemos el crucifijo, besemos las manos y los pies traspasados del Señor, ya que de ellos brotan torrentes de gracias y de consuelo, de paz y de alegría espiritual.
Si supiéramos todo lo que recibimos y todo el bien que hacemos al besar la Cruz, no dejaríamos de besarla ni por un instante.
Todos los santos han tenido gran devoción a la Cruz. Por algo será...

lunes, 13 de junio de 2016

Lectura...

Lectura espiritual

Ejemplo 5.
Un buen ejemplo que convierte
Una clínica, un quirófano, y, tendida sobre la mesa de operaciones, una niña de muy pocos años.
La operación a practicar es francamente delicada, difícil; tres doctores en cirugía están presentes y dos médicos anestesistas.
–A ver, nena –dice uno de éstos–; cierra los ojitos, que vas a dormir.
–¡Pero si es de día! –replica la niña–; yo nunca duermo de día.
–No importa. Ahora vas a dormir. Cierra los ojitos...
El médico no quería que la niña viera la aguja con que la tenían que pinchar para anestesiarla. Y ella repetía lo mismo:
–Yo no duermo de día...
–Sin embargo, hoy tienes que hacerlo así; has de dormir para curarte... Anda, sé buena y cierra los ojitos...
–Bueno –dijo la pequeñita conformándose, pues comprendió muy bien que, tarde o temprano aquellos señores se saldrían con la suya. Pero añadió:
–Yo, antes de dormir, rezo siempre las tres Avemarías. ¿Me dejan que las rece?...
–Sí, puedes rezar tus tres Avemarías...
Y con toda sencillez, la niña se incorporó, se arrodilló, juntó sus manecitas, y empezó su oración de todas las noches: “Dios te salve, María,... Ruega por nosotros, pecadores...”
Luego, acabadas las tres Avemarías, se tendió en la mesa y, sin esperar otra recomendación, cerró sus inocentes ojos...
Ante aquel cuadro encantador, uno de los cirujanos se sintió profundamente enternecido, aunque lo disimuló, y aparentó permanecer imperturbable. Pero en cuanto pudo abandonar el quirófano, lo hizo diciendo a sus compañeros que ellos podían terminar la operación, no haciendo falta él. Entonces se retiró a su despacho, se cerró por dentro, se puso de rodillas y empezó a llorar. Llevaba muchos años alejado de la Iglesia, sin recibir los Sacramentos y sin hacer oración... Y salió de allí decidido a realizar una buena confesión y vivir en adelante según la Ley de Dios, porque le había transformado totalmente, haciéndole recordar la inocencia y fervor religioso de su niñez, aquella niña que no se dormía sin antes haber rezado sus tres Avemarías.

domingo, 12 de junio de 2016

Lágrimas...

Signos de los tiempos

Las lágrimas de María
En muchas apariciones y manifestaciones milagrosas, la Virgen derrama lágrimas, incluso de sangre. Y con ello nos quiere hacer comprender los difíciles momentos que estamos viviendo y que nos acercamos a tiempos aún más difíciles en que solo permanecerán fieles los que se hayan consagrado a su Inmaculado Corazón.
Si uno ve a su madre que llora, ¡cuánto se conmueve y trata de consolarla! Pero ante el llanto de la Virgen, que es nuestra Madre, muchísimos hombres, incluso de iglesia, han quedado indiferentes y hasta han atacado estas manifestaciones. ¿Qué más puede hacer María por nosotros los hombres? Todo lo ha hecho. Por lo menos nosotros, los que leemos estos mensajes, tomemos conciencia de que los tiempos son duros y preparémonos a vivirlos con una constante oración, porque a través de la oración es como se reciben toda clase de gracias y dones del Cielo, y así estaremos preparados para lo que se acerca.
Pero no vivamos pendientes de lo que pasará ni angustiados por el futuro, porque en realidad todo puede ser cambiado todavía por la fuerza de la oración, por la penitencia y el amor. Tengamos esperanza y gran confianza en María, que nos cuidará en todo momento, y si estamos consagrados a Ella, nos esconderá en lo profundo de su Corazón Inmaculado para defendernos de todo mal.
Aprovechemos este tiempo de gracia y de misericordia que Dios todavía concede al mundo, para convertirnos más profundamente y evitar cuidadosamente todo tipo de pecado, y no tengamos miedo que con María de la mano estamos seguros y llegaremos a buen puerto.
¡Ven Señor Jesús!

sábado, 11 de junio de 2016

Camino...

Vivir el Evangelio

Recorrer el camino.

Es curioso ver en el Evangelio que cuando los primeros discípulos le preguntan a Jesús dónde vive, Él no se pone a dar detalles ni a explicar su doctrina, sino que simplemente les dice: “Vengan y lo verán”.

Y así es la vida cristiana, la escalada al monte de la santidad, puesto que nadie nos puede explicar de antemano lo que iremos descubriendo en el camino de nuestra santificación. Baste saber que en dicho camino encontraremos cosas tan bellas que nos harán desear ardientemente escalar la cima.

Pero para llegar a recorrer ese camino, primero hay que entrar por la vía del cumplimiento de los Diez Mandamientos y la huida del pecado mortal, y al principio puede parece dura la lucha, pero luego se hace llevadera y vamos descubriendo cosas que sólo el que recorre ese camino puede conocerlas.

¡Pobres aquellos que no entran por esa puerta y no comienzan a recorrer dicho camino! ¡Pobres también quienes después de haberlo comenzado a recorrer, se desaniman y vuelven atrás!

No elijamos la vida fácil y el camino del pecado, sino entremos por la puerta estrecha del cumplimiento de los Mandamientos y a medida que avancemos, nuestra alma se irá ensanchando y empezaremos a gozar del Paraíso ya aquí en la tierra y a descubrir cosas insospechadas, amén...

viernes, 10 de junio de 2016

Evangelio del día...

viernes 10/JUN/16

Evangelio del día.

Mt 5, 27-32.
No es exageración.
Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes han oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. También se dijo: “El que se divorcia de su mujer debe darle una declaración de divorcio”. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido comete adulterio.
Reflexión:
Los que están ahora en el infierno se dan cuenta qué gran verdad es esta que dice Jesús, que es preferible cortarse una parte del cuerpo antes que arder para siempre en el infierno. A nosotros nos parece una exageración porque no tenemos ni la más remota idea de lo que es estar en el infierno y para toda la eternidad. Y qué importante también es que las mujeres se vistan decentemente evitando ser provocativas con la moda actual que hace que los hombres las miren con lujuria y pierdan la gracia de Dios. Ya que debemos vivir en este mundo, seamos prudentes y recordemos siempre estas palabras de Jesús que no las dice en broma sino que son muy serias.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de ser puros en medio de este mundo que está infectado por el demonio de la lujuria y que quiere arrastrar las almas al abismo desde la niñez.

Jesús, María, os amo, salvad las almas.