domingo, 31 de julio de 2016

Salmo y Evangelio...

Salmo 90(89),3-6.12-14.17.
Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,
con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”.
Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó,
como una vigilia de la noche.

Tú los arrebatas, y son como un sueño,
como la hierba que brota de mañana:
por la mañana brota y florece,
y por la tarde se seca y se marchita.

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que nuestro corazón alcance la sabiduría.
¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...?
Ten compasión de tus servidores.

Sácianos en seguida con tu amor,
y cantaremos felices toda nuestra vida.
Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor;
que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos.

Evangelio según San Lucas 12,13-21.

En aquel tiempo:
Uno de la multitud le dijo: "Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia".
Jesús le respondió: "Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?".
Después les dijo: "Cuídense de toda avaricia, porque aún en medio de la abundancia, la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas".
Les dijo entonces una parábola: "Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho,
y se preguntaba a sí mismo: '¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha'.
Después pensó: 'Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes,
y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida'.
Pero Dios le dijo: 'Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?'.
Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios".

sábado, 30 de julio de 2016

Salmo y Evangelio...

Salmo 69(68),15-16.30-31.33-34.

Sácame del lodo para que no me hunda,
líbrame de los que me odian
y de las aguas profundas;
que no me arrastre la corriente,
que no me trague el Abismo,
que el Pozo no se cierre sobre mí.

Yo soy un pobre desdichado, Dios mío,
que tu ayuda me proteja:
Así alabaré con cantos el nombre de Dios,
y proclamaré su grandeza dando gracias;

que lo vean los humildes y se alegren,
que vivan los que buscan al Señor:
porque el Señor escucha a los pobres
y no desprecia a sus cautivos.

Evangelio según San Mateo 14,1-12.

En aquel tiempo, la fama de Jesús llegó a oídos del tetrarca Herodes,
y él dijo a sus allegados: "Este es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos".
Herodes, en efecto, había hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe,
porque Juan le decía: "No te es lícito tenerla".
Herodes quería matarlo, pero tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta.
El día en que Herodes festejaba su cumpleaños, la hija de Herodías bailó en público, y le agradó tanto a Herodes
que prometió bajo juramento darle lo que pidiera.
Instigada por su madre, ella dijo: "Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran
y mandó decapitar a Juan en la cárcel.
Su cabeza fue llevada sobre una bandeja y entregada a la joven, y esta la presentó a su madre.
Los discípulos de Juan recogieron el cadáver, lo sepultaron y después fueron a informar a Jesús.
Palabra del Señor...
Gloria a ti Señor Jesús...

viernes, 29 de julio de 2016

Salmo y Evangelio...

Salmo 34(33),2-3.4-5.6-7.8-9.10-11.
Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren.

Glorifiquen conmigo al Señor,
alabemos su Nombre todos juntos.
Busqué al Señor: El me respondió
y me libró de todos mis temores.

Miren hacia El y quedarán resplandecientes,
y sus rostros no se avergonzarán.
Este pobre hombre invocó al Señor:
El lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

El Ángel del Señor acampa
en torno de sus fieles, y los libra.
¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!
¡Felices los que en El se refugian!

Teman al Señor, todos sus santos,
porque nada faltará a los que lo temen.
Los ricos se empobrecen y sufren hambre,
pero los que buscan al Señor no carecen de nada.



Evangelio según San Juan 11,19-27.
Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano.
Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa.
Marta dijo a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas".
Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará".
Marta le respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día".
Jesús le dijo: "Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?".
Ella le respondió: "Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo". 

jueves, 28 de julio de 2016

Enseñanzas...

Enseñanzas del Evangelio

De Dios nadie se ríe.
No tentarás al Señor tu Dios. (Mt 4, 7)
Enseñanza:
¡Pobres de los hombres que soberbiamente desafían a Dios! No recuerdan lo que dice la Escritura que de Dios nadie se ríe impunemente.
Ahora, en estos tiempos, las naciones y los jefes de las naciones, se han confabulado para atacar la Religión Católica y todos sus principios morales, e incluso atacan el mismo orden natural. Atacan no solo a Dios, sino también su obra: el hombre, y su otra obra: la naturaleza.
Pero Dios no puede menos que reírse de estos esfuerzos de los hombres soberbios y enloquecidos por Satanás que los usa para vengarse de Dios. El Señor, llegado el momento les hablará en su furor y los poderosos quedarán aterrados.
Ya lo dice la Virgen en el Magníficat, que a los poderosos derribó de su trono, y así hará el Señor con todos los que se levantan contra Él.
No hay que desafiar a Dios, sino amarlo sinceramente y tener el don de temor de Dios, pues Dios es terrible en su enojo, y ¡pobre del que cae en las manos del Dios del Sinaí!
Aprovechemos la bondad infinita de Dios para ser buenos y estar confiados de que Él siempre nos perdonará. Pero no abusemos de su paciencia con nuestra obstinación y desafío.

miércoles, 27 de julio de 2016

Vivir católico...

Vivir católico

Preparación para la muerte
Toda la vida de un católico debe ser una preparación para la muerte, porque en el momento de la muerte es cuando se decide su destino eterno: Cielo o Infierno. Cielo, si se encuentra en gracia de Dios; Infierno, si está en estado de pecado mortal. Pero ¿quién piensa hoy en esto? Se vive para “pasarla bien”, despreocupados y tratando de divertirse de todas las formas posibles, caminando inconscientes hacia el fin de la vida, como si la muerte no fuera a llegarnos nunca. Pero si hay algo seguro en este mundo, es que un día tendremos que morir, y otra cosa también muy segura es que no sabemos el día ni la hora en que moriremos. ¿Podemos ser tan inconscientes y vivir sin pensar en esto que es tan importante?
La experiencia nos dice que para muchos hombres es así, viven de cualquier manera y llegan a la muerte sin estar preparados. ¿Y dónde terminan? Mejor ni imaginarlo. ¡Pobrecitos! Fueron engañados miserablemente por Satanás, que les escondió estas verdades y así desaprovecharon este tiempo de vida sobre la tierra, que es tiempo de prueba y que hay que emplearlo bien para bien morir.
El mundo de hoy no quiere ni oír hablar de la muerte y lo toma como algo terriblemente trágico, pero los santos no pensaban así, porque muchos de ellos no veían la hora de partir de este mundo para arrojarse en los brazos de Dios, a quien amaban con toda el alma.
Es lógico que si el hombre de hoy vive a espaldas de Dios, tenga miedo a la muerte, que presiente como algo tremendo, y seguramente lo será, pues si muere en pecado mortal empezará un tiempo de tormentos sin fin.
¡Qué locura es vivir sin pensar en esto y sin prepararnos concienzudamente a la muerte! La preparación debe ser remota y próxima. Preparación remota es cuando vivimos habitualmente en gracia de Dios y estamos siempre listos para partir hacia la eternidad. Preparación próxima es cuando nos preparamos a morir con los últimos sacramentos y las últimas recomendaciones del alma.
Seamos muy devotos de San José, patrono de la buena muerte, y pidámosle morir como él, entre Jesús y María.
Piensa en tus postrimerías, dice la Biblia, y no pecarás. Y es que si pensáramos más frecuentemente en la muerte, paradójicamente viviríamos mejor y aprovecharíamos muy bien nuestra vida.
Cada noche que nos acostemos para descansar, pensemos que tal vez no despertemos al día siguiente. Por eso dice el dicho: “Pecador, no te acuestes nunca en pecado, no sea que despiertes ya condenado”. Hagamos una sincera confesión con un sacerdote cada vez que tengamos la desgracia de haber cometido un pecado grave o mortal, porque es nuestro destino eterno el que estamos poniendo en juego. No es una tontería. Nos jugamos mucho, nos jugamos todo.

martes, 26 de julio de 2016

Salmo y Evangelio...

Salmo 79(78),8.9.11.13.
No recuerdes para nuestro mal
las culpas de otros tiempos;
compadécete pronto de nosotros,
porque estamos totalmente abatidos.

Ayúdanos, Dios salvador nuestro,
por el honor de tu Nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados,
a causa de tu Nombre.

Llegue hasta tu presencia el lamento de los cautivos,
preserva con tu brazo poderoso
a los que están condenados a muerte.
Y nosotros, que somos tu pueblo

y las ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias para siempre,
y cantaremos tus alabanzas
por todas las generaciones.

Evangelio según San Mateo 13,36-43.
Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo".
El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno,
y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.
Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.
El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal,
y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!"

lunes, 25 de julio de 2016

Salmo y Evangelio...

Salmo 126(125),1-2ab.2cd-3.4-5.6.
Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, 
nos parecía que soñábamos:
nuestra boca se llenó de risas
y nuestros labios, de canciones.

Hasta los mismos paganos decían:
“¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!”.
¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros 
y estamos rebosantes de alegría!

¡Cambia, Señor, nuestra suerte 
como los torrentes del Négueb!
Los que siembran entre lágrimas 
cosecharán entre canciones.

El sembrador va llorando 
cuando esparce la semilla, 
pero vuelve cantando 
cuando trae las gavillas. 




Evangelio según San Mateo 20,20-28.
La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. 
"¿Qué quieres?", le preguntó Jesús. Ella le dijo: "Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda". 
"No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?". "Podemos", le respondieron. 
"Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre". 
Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. 
Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. 
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; 
y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: 
como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".