viernes, 14 de octubre de 2016

Apocalipsis...

Interpretación del Apocalipsis

Manifestación del Anticristo.
Conforme nos vamos acercando a la manifestación del Anticristo, la naturaleza se va descontrolando, pues el diablo y su hijo, el Anticristo, son desorden, y tratarán de llevar al caos y al desorden a toda la creación, y ya vamos viendo cómo la naturaleza se va resintiendo de la próxima aparición del Impío.
Es el pecado el que trae toda clase de desgracias materiales, espirituales, personales y mundiales. Y por ello el demonio está sumamente interesado en llevar cuanto antes a la humanidad entera al límite del pecado, pues sabe muy bien que cuando se supera cierto límite, los castigos no se hacen esperar, y entonces así se pierden muchas almas para “felicidad” del diablo.
Se trata siempre de lo mismo: todo se relaciona con la lucha contra el pecado. Si el mundo se corrompe, se acerca pavorosamente a la época de la manifestación y reinado del Anticristo. En cambio si el mundo mejora, se convierte, aleja de él ese período que será tan tremendo, que según la misma Sagrada Escritura, arrastrará a todos menos a los elegidos.
Y a juzgar por cómo va el mundo, no estamos lejos de grandes acontecimientos que trastornarán el mundo, porque el demonio sabe que le queda poco tiempo para perder a las gentes, y hará todo lo posible por reinar soberano sobre esta humanidad que, casi ya en su totalidad, se le ha sometido.
Recemos mucho y hagamos rezar, porque la salvación vendrá del Cielo, ya que es la Virgen quien aplastará por segunda vez la cabeza de la serpiente infernal.

jueves, 13 de octubre de 2016

Elvis Presley - Can't Help Falling in Love With You (SUBTITULOS EN ESPAÑOL)

Elvis Presley - My Way (Subtitulada)

Dios...

Diario vivir

¿Dónde está Dios?
Dios está en todas partes. En Dios vivimos, nos movemos y existimos.
No podemos escaparnos de Dios, de su mirada. Por eso es necesario que obremos de acuerdo a sus Mandamientos, para no ser juzgados y condenados por Él.
Dios no quiere nunca nuestro mal, porque Dios no puede hacer el mal, ya que Dios es bueno, es la Bondad infinita.
¿Y entonces por qué hay tanto mal en el mundo?
Hay que recordar que en el mundo está el pecado, que es causa de todos los males, y está también Satanás y sus demonios, causantes de todos los males que nos aquejan.
¿Pero entonces si Dios es bueno por qué permite el mal, por qué les da tanta libertad a los demonios para que actúen?
Esto es un misterio que comprenderemos en el Cielo. Pero mientras tanto sepamos que Dios, incluso de los males, sabe sacar un bien para los hombres.
Por lo que nos toca a nosotros, lo que tenemos que hacer es rezar mucho, para que Dios no permita el mal en nuestras vidas y nos defienda del Maligno y de sus astucias.
La oración también nos ayuda a poder sobrellevar las penas de esta vida y pasar airosos por las pruebas de esta tierra, porque este tiempo de vida que tenemos en el mundo es tiempo de prueba, y según sea cómo pasemos esta prueba, así será nuestra eternidad: Cielo o Infierno.
Si rezamos, estamos seguros que alcanzaremos el Cielo, porque como bien ha dicho San Alfonso María de Ligorio: “El que reza se salva, y el que no reza se condena”, y esta es una gran verdad.
De la oración depende nuestra vida, la de nuestros familiares y amigos, nuestra Patria y el mundo entero. ¿Nunca nos preguntamos por qué la Virgen en todos sus mensajes y apariciones nos pide que recemos más? Si lo hace es porque de ello depende el destino nuestro y del mundo.
Comencemos a rezar si todavía no lo hacemos. Por lo menos recemos tres avemarías por día, que, como la Virgen ha prometido, con su rezo alcanzaremos el Cielo. Y los que tienen más tiempo, más amor a Dios y a los hermanos, que recen los misterios del Rosario y que hablen con Dios como se habla con un amigo, con el mejor Amigo que tenemos, que nunca está ocupado y que siempre está dispuesto a escucharnos y a concedernos lo que le pedimos, siempre y cuando sea bueno para nosotros y para nuestra salvación, y no sea obstáculo a nuestra santificación.
Entonces, cuando veamos que sucede alguna desgracia, no pensemos ¿dónde está Dios?, sino tengamos presente que si Dios ha permitido eso, es porque sacará un bien de ese mal causado por el demonio o por los hombres malvados. En cuanto a nosotros, que nos sirva esa desgracia para hacernos cada vez mejores personas, más buenos y temerosos de Dios, poniendo toda nuestra confianza en Él, que no desilusiona a quien confía en su Bondad.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Trabajo...

Trabajar con ilusión

Trabajar con ilusión Unos obreros estaban picando piedras frente a un enorme edificio en construcción.

Se acercó un visitante a uno de los obreros y le preguntó:

-¿Qué están haciendo ustedes aquí?

El obrero lo miró con dureza y le respondió:

-¿Acaso usted está ciego para no ver lo que hacemos? Ahí, picando piedras como esclavos por un sueldo miserable y sin el menor reconocimiento. Vea usted ese mismo cartel. Allá ponen los nombres de ingenieros, arquitectos, pero no ponen los nuestros que somos los que trabajamos duro y dejamos en la obra el pellejo.

El visitante se acercó entonces a otro obrero y le preguntó lo mismo.

- Aquí, como usted puede ver, picando piedras para levantar este enorme edificio. El trabajo es duro y está mal pagado, pero los tiempos son difíciles, no hay mucho trabajo y algo hay que hacer para llevar la comida a los hijos.

Se acercó el visitante a un tercer obrero y una vez más le preguntó lo que estaba haciendo. El hombre le contestó con gran entusiasmo:

- Estamos levantando un Hospital, el más hermoso del mundo. Las generaciones futuras lo admirarán impresionados y escucharán el entrar y salir constante de las ambulancias, anunciando el auxilio de Dios para los hombres. Yo no lo veré terminado, pero quiero ser parte de esta extraordinaria aventura.

El mismo trabajo, el mismo sueldo, la misma falta de reconocimiento; una misma realidad.

Tres maneras distintas de vivirla: como esclavitud; como resignación; como pasión, aventura y desafío.

Piensa que el mundo es un infierno y lo será.  Piensa que este mundo es parte del paraíso y lo será.

Vivir con ilusión, convertir el trabajo en una fiesta, sentirnos parte de las buenas obras... De ti depende.

Si haces lo que te gusta y encima te pagan, ¿qué mas le pides a la vida? Vive tu trabajo con ilusión y dale gracias a Dios, que no todos tienen la dicha que tienes tú.

martes, 11 de octubre de 2016

Mensaje...

Mensaje de conversión

Muertes repentinas.
El mundo está lleno de muertes repentinas, no sólo de adultos y personas mayores, sino incluso de jóvenes, y hasta niños y bebés.
Siendo esto así, no debemos dormirnos en los laureles, como quien dice, y preparar nuestras almas para el tránsito al más allá, puesto que nadie sabe en qué momento deberá partir de este mundo. Por eso es necesario estar siempre en gracia y amistad de Dios, para que la muerte no nos sorprenda en pecado mortal o grave, lo cual sería nuestra condenación eterna.
A veces vivimos la vida tranquilamente y por largo tiempo sin confesarnos con el sacerdote, y así creemos que nosotros tenemos el Cielo asegurado, o que Dios nos dará un tiempo antes de la muerte para arrepentirnos y salvarnos.
Despertemos porque este pensamiento no viene de Dios, sino de nuestra presunción y de las astucias del Maligno, que también estará presente en el momento de nuestra muerte, para acusarnos y perdernos a último instante.
Ya Jesús nos previene en el Evangelio que debemos estar siempre preparados, es decir, en gracia de Dios. Si hacemos así, entonces no debemos temer a la muerte repentina, porque tendremos asegurado el Paraíso.
¡Cuántos que se han acostado para pasar la noche, no despertaron más en este mundo! ¡Y nosotros que nos vamos a dormir quizás con odio en el corazón, y en pecado mortal, sin ni siquiera hacer un acto de contrición perfecta cada noche para ponernos en amistad con Dios, así si en la noche nos sobreviene la muerte, evitaremos el Infierno!
¿Dios es bueno? Sí. Infinitamente bueno es Dios. ¿Dios es misericordioso? Sí. Dios es infinitamente misericordioso. Pero nosotros tenemos un tiempo para aprovechar la bondad y misericordia de Dios, y ese tiempo es mientras estamos vivos en este cuerpo mortal. Llegada la muerte, terminó el tiempo de la misericordia y llega el de la justicia.
Locos son los que no piensan en estas cosas, de las que todos los días hacemos experiencia, porque vemos morir a nuestros amigos, vecinos, parientes, y nosotros quizás seguimos en la tibieza, sin confesarnos, sin convertirnos.
Aprovechemos el tiempo de vida, porque se vive una sola vez, y en ese tiempo hay que ganar el Cielo y evitar el Infierno. Si no aprovechamos la vida para esto, habremos vivido inútilmente.

lunes, 10 de octubre de 2016

Monedas...

Dar y recibir

Una vez un mendigo que estaba tendido al lado de la calle vio a lo lejos venir al rey con su corona y su capa. Pensó:

- "Le voy a pedir, él es un buen hombre, de seguro me dará algo".

Cuando el rey pasó cerca, le dijo:

- "Majestad, ¿me podría, por favor, regalar una moneda?" (... aunque en su interior pensaba que él le iba a dar mucho).

El rey le miró y le respondió:

- "¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?"

El mendigo no sabía que responder y sólo atinó a balbucear:

- "¡Pero, Majestad...yo no tengo nada!".

El rey contestó:

- "¡Algo debes tener!... ¡Busca!".

Entre asombro y enojo, el mendigo buscó entre sus cosas y vio que tenía una naranja, un bollo de pan y unos granos de arroz. Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darlos, así que en medio de su enojo tomó 5 granos de arroz y se los dió al rey.

Complacido, él dijo:

- "¡Ves como sí tenías!".

Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.

El mendigo dijo entonces:

- "Majestad... creo que por aquí tengo otras cosas...".

Pero el rey lo miró fijamente a los ojos y, con dulzura, le comentó:

- "Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo yo dar".

Moraleja: Es fácil en esta historia reconocer el acto de dar y recibir. ¿Cuántas veces en nuestras acciones, que decimos son de servicio, entran en juego el egoísmo y nuestros propios intereses? ¿Cuántas veces realizamos un  favor sólo pensando en el beneficio personal que nos reportará? Demos de corazón, sin calcular, sin sacar cuentas, sin pensar en lo que recibiremos a cambio... y la mayor ganancia será la felicidad que sentiremos al dar.