viernes, 30 de diciembre de 2016

Camilo Sesto - Vivir Así Es Morir De Amor (1978) - Original

Dueto NINO BRAVO y JAVIER ANDREU (La Frontera): "Un beso y una flor" (1995)

Catecismo...

Repasando el Catecismo

7. ¿Cuáles son las primeras etapas de la Revelación de Dios?
54-58
70-71
Desde el principio, Dios se manifiesta a Adán y Eva, nuestros primeros padres, y les invita a una íntima comunión con Él. Después de la caída, Dios no interrumpe su revelación, y les promete la salvación para toda su descendencia. Después del diluvio, establece con Noé una alianza que abraza a todos los seres vivientes.
(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)
Comentario:
Dios nunca ha dejado solo al hombre, por quien tiene predilección, ya que de la raza humana nacería la Flor más bella del Paraíso, la Virgen María, y se encarnaría el Verbo de Dios, Jesucristo. Por eso el Señor tiene un gran amor a los hombres y desde el comienzo se ha comunicado con la humanidad y no la ha dejado a la deriva a pesar de que nuestros primeros padres, Adán y Eva, se rebelaron al plan de Dios. Y Dios siguió siendo fiel a los hombres a pesar de que éstos muchas veces les fueron infieles a Dios. Porque Dios es bueno y solo quiere el bien para los hombres. Él nos quiere guiar hacia el Cielo que ha preparado para nosotros e intenta todo con tal de salvarnos y tenernos consigo para siempre en el Paraíso. Es bueno de paso decir que nuestros progenitores Adán y Eva existieron realmente y eran hombre y mujer perfectos, con una perfección que no podemos ni siquiera imaginar, pero con el pecado perdieron un tesoro infinito, porque perdieron la gracia e incalculables dones con los que Dios los había embellecido. No venimos del mono, como muchos quieren hacernos creer, sino que somos descendientes del primer hombre, Adán, y la primera mujer, Eva, seres de una perfección casi divina.
¡Alabado sea Dios!
 
 

jueves, 29 de diciembre de 2016

Reyes Magos...

Partículas de Evangelio

Reyes Magos.
Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo”. (Mt 2,1-2).
Comentario:
Nunca debemos despreciar a nadie, porque nosotros estamos en la verdadera religión, la única que tiene la verdad completa, que es la Iglesia Católica. Pero esto no nos debe llevar a ensoberbecernos sino más bien a ser humildes y a vivir a la perfección nuestro catolicismo, pues puede suceder que algún otro hermano, aunque sea un pagano, nos tome la delantera en el servicio de Dios, así como estos magos de Oriente descubrieron al Mesías antes que los mismos judíos que eran el pueblo elegido. Por eso siempre humildad. Si tenemos la gracia de estar en la Verdad, en la Iglesia Católica, conservemos el corazón sencillo y lleno de fe y atraigamos a todos a esta fe.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.