viernes, 2 de junio de 2017

Evangelio del día...

Evangelio del día.

Jueves 1/JUN/17.
Jn 17, 20-26.
Oración por nosotros.
A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús levantó los ojos al cielo, y oró diciendo: Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que, gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno –yo en ellos y tú en mí- para que sean perfectamente uno y el mundo conozca que tú me has enviado, y que los has amado a ellos como me amaste a mí. Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté, para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos reconocieron que tú me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo también esté en ellos.
Reflexión:
En la oración que Jesús dirige al Padre Eterno, manifiesta que no ruega solamente por sus discípulos de aquellos tiempos, sino también por los que creerán gracias a la palabra de ellos. Es decir que Jesús también oró por nosotros, que somos los que creemos sin haber visto y creemos por la palabra que nos transmitieron los Obispos y sacerdotes de la Iglesia, que son los sucesores de los Apóstoles y discípulos de Jesús. El Señor oró por nosotros y lo sigue haciendo desde el Cielo para que alcancemos la meta, que es estar junto a Él y contemplar su gloria, que posee desde antes de la creación del mundo.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de tener confianza en Jesús, que en su vida humana rogó por nosotros y lo sigue haciendo ahora desde el Cielo, y vayamos a agradecérselo a los pies del Sagrario donde Él está presente realmente en la Eucaristía.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

jueves, 1 de junio de 2017

Junio...

Sagrado Corazón de Jesús...

La Iglesia dedica el mes de Junio a honrar al Sagrado Corazón de Jesús.
Entre una de las prácticas para este mes está la de realizar el ejercicio piadoso del Mes del Sagrado Corazón.
También será bueno profundizar en lo principal de esta devoción que es la Consagración al Sagrado Corazón.
Es por eso que hoy pongo a disposición de ustedes un valiosísimo material para que puedan vivir bien este mes de Junio, honrando al Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo como Él se lo merece.
Dice Jesús: La Consagración puede reducirse a un pacto: a aquel que Yo pedí a mi primer apóstol de España, Bernardo de Hoyos, y antes, en términos equivalentes, a mi sierva Santa Margarita: Cuida tú de mi honra y de mis cosas; que mi Corazón cuidará de ti y de las tuyas.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Bendita...

Bendita sea tu pureza.
Reina de la Paz

Bendita sea tu pureza,
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.

A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
yo te ofrezco en este día
mi alma, vida y corazón;
mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía
Amén....

martes, 30 de mayo de 2017

Preguntas...

Ya no más preguntas.

Dijo el Señor en su Evangelio: “También ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas.” Jn 16, 22-23.
Y quizás nosotros también estamos tristes por las cosas que nos pasan, por lo que vivimos o las situaciones que viven quienes amamos. Y nos surge la pregunta: “¿Por qué, Señor, permites estas cosas?” Y no entendemos.
Pero llegará el Día en que tendremos todas las respuestas a los misteriosos porqués. Dios nos revelará todo, y nuestra vida se presentará ante nuestros ojos con toda la verdad. Y entonces veremos lo bueno que fue Dios con nosotros y con todas sus criaturas. Aquél día no le haremos más preguntas al Señor, y tendremos una Alegría que nada ni nadie nos podrá quitar.
Mientras tanto, mientras vivimos en este mundo, es lógico que suframos tristezas y desgracias, porque no estamos en el Cielo, sino en la Tierra, en este valle de lágrimas, como llama a este mundo la oración de la Salve.
Hagamos, entonces, el propósito de pensar en el Cielo que nos espera, en la felicidad y alegría eternas que Dios nos tiene preparadas, y así viviremos contentos y felices, o al menos, resignados, sabiendo que Dios dispone todas las cosas para bien de sus hijos.
El demonio no nos quiere ver felices y nos amarga la vida con la maldad que causa en el mundo, en nosotros y en quienes amamos, para que nos rebelemos contra Dios y Le acusemos de dureza e insensibilidad.
¡No hagamos así! ¡No acusemos a Dios! Tratemos de alabarlo y darle gracias en todas las ocasiones, porque llegará el día, en el tiempo o en la eternidad, en que entenderemos todos los misteriosos porqués de las cosas que nos han sucedido.
Suspiremos por ese momento dichoso en que nos abismaremos en la Felicidad de Dios, en el Cielo bendito que el Señor ha creado para nosotros, y al que llegaremos si somos fieles a pesar de todo, y si creemos y confiamos en Dios a pesar de todas las apariencias y hechos que nos contraríen.
Aprendamos del justo Job, que soportó los males sin haberlos merecido, pero que después de un tiempo recibió su recompensa. Y mientras tanto, mientras no entendemos y estamos en medio del sufrimiento y la oscuridad, suspendamos el juicio, no acusemos a Dios, no le preguntemos el porqué, sino confiemos en Él, que ve toda nuestra situación dolorosa, que tiene una finalidad, y que descubriremos al pasar el tiempo, o en la eternidad.
Que el Espíritu Santo nos ayude a ir entendiendo de a poco las cosas, hasta que algún día nos ilumine toda la verdad en plenitud.

lunes, 29 de mayo de 2017

Conocer...

Rayos de Fe

Dios se da a conocer.
¿Por qué Dios quiso darse a conocer a los hombres? Sencillamente porque nos ama y quiere que conozcamos su intimidad, ya que nos considera amigos y de su familia, y bien sabemos que el amigo y el familiar comunica su intimidad al amigo y al familiar cercano.
Dios nos ama y quiere confiarse a nosotros. Tanto es su amor por nosotros que se coloca en aspecto de pan en las manos del sacerdote para que lo toque y distribuya a los fieles, no temiendo los desprecios de que sería objeto con semejante bondad.
¡Dios nos ama infinitamente! Y esto debe ser la seguridad con la que andamos por la vida en este mundo, sabiendo que hay Alguien que se preocupa por cada uno de nosotros como si fuéramos los únicos que existimos en el universo.
No pensemos que Dios está muy ocupado con tantas criaturas que cuidar, porque Él es Dios, y piensa en cada una de sus criaturas como si fuera la única en existir. Entonces tengamos confianza que nada escapa a su providencia sobre nosotros y confiemos en Él y en su bondad.
Si Dios ha hecho tanto por nosotros, no es este el momento en que nos abandonará, sino que completará su obra maravillosa de redención, solo que quiere contar con nuestra buena voluntad. Solamente nuestra mala voluntad le puede cerrar las puertas a su amor y bondad.
Entonces estemos confiados en que Dios es Bueno y que quiere solo el bien para nosotros, y que si a veces permite que el mal nos afecte, es siempre para sacar un bien de ello y hacernos progresar en la vida de santidad y perfección.
Es necesario que conozcamos a Dios porque no lo conocemos. Le tenemos miedo y nos parece un Dios castigador, severo y vengativo. No es así, sino que Él es todo bondad, y si pecamos nos perdona. Solo hay que tener buena voluntad y Él intervendrá en favor nuestro, porque nos ama y nos ha revelado que Él es el Amor.

domingo, 28 de mayo de 2017

Partículas...

Partículas de Evangelio

Normalidad.
Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. “En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel”. (Mt 2,4-6).
Comentario:
Ya estaba anunciado por el Profeta que el Mesías nacería en una pequeña ciudad llamada Belén, indicando con esto que el Mesías tendría un nacimiento humilde. Dios es humilde y elige lo común y la normalidad para manifestarse. Por eso qué importancia le debemos dar a las cosas nuestras de todos los días, que parecen insignificantes, pero en donde le demostramos a Dios nuestro amor. Entonces tomemos ejemplo de María y de Jesús que son humildes y hacen con mucho amor las cosas más comunes de todos los días.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

sábado, 27 de mayo de 2017

Mensaje...

Mensaje a los Jóvenes héroes

Encauzar las energías.
La energía es una cosa muy buena. Una locomotora desarrolla una gran potencia y arrastra multitud de vagones, yendo por las vías. Pero si el tren descarrila, entonces esa energía de la locomotora, se convierte en un gran peligro para todos.
Pues bien, así también sucede con las fuerzas y la energía de los jóvenes, porque bien encauzadas, producen frutos maravillosos; pero desquiciadas, son un gran peligro para los mismos jóvenes y para el mundo entero.
Hoy Satanás a través de los medios de comunicación social, principalmente la televisión y el cine, está llevando a la humanidad, y en especial a la juventud, al más profundo de los abismos, porque los alienta a usar mal sus energías y a despilfarrarlas de forma grotesca y desordenada, volviéndose un peligro para la salvación eterna de sus almas, y hasta para la salud de sus cuerpos.
Con la droga ha reducido a muchísimos jóvenes a ser autómatas y violentos.
Es tiempo de formar a la juventud en el camino del bien y de la verdad, del valor y del arrojo, dirigiendo las energías propias del joven a la santidad, al heroísmo. Esta misión la tenemos un poco todos, porque los jóvenes son también nuestros prójimos, y el Señor nos ha mandado amar al prójimo como a nosotros mismos, e incluso como Él nos amó, es decir, hasta el extremo.