miércoles, 8 de noviembre de 2017

Reflexiones...

Reflexionando con la Biblia

El hombre Rey.
Formados, pues, de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, los hizo Yahvé Dios desfilar ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que el nombre de todos los seres vivientes fuese aquel que les pusiera el hombre. Así, pues, el hombre puso nombres a todos los animales domésticos, y a las aves del cielo, y a todas las bestias del campo; mas para el hombre no encontró una ayuda semejante a él. (Génesis 2, 19-20)
Reflexión:
El hombre puso nombres a los animales y a todos los seres vivientes, indicándonos con ello el predominio que el hombre tenía y tiene en cierta manera sobre la creación. Por lo menos antes del pecado original, el hombre era el Rey del mundo y todas las cosas le estaban sometidas. Pero el hombre se encuentra solo en esta creación, porque no encuentra una ayuda adecuada, es decir, que los animales y seres vivientes están a una gran distancia del hombre, que es semidiós por la gracia que lo adorna. El hombre no viene del mono, sino que fue creado por Dios y, en su estado original, antes del pecado, era poco menos que Dios. No podemos ni siquiera imaginar cómo era el hombre antes del pecado, ¡de tantas gracias y dones que tenía y de semejante belleza! La culpa ha hecho un terrible desastre en el hombre, en la raza humana, que el Verbo vino a rescatar de las manos del Maligno, que fue quien la sometió.

martes, 7 de noviembre de 2017

Prédicas...

Matar el error, amar al que yerra

El demonio existe.
El demonio existe. Si se niega la existencia del demonio, se está negando toda la historia de la salvación, e inútilmente vino Cristo al mundo. Porque debemos saber que Jesucristo nos vino a salvar, ¿de quién?, del demonio, de sus garras mortíferas, y ahora, el que quiere, puede vencerlo y alcanzar el Paraíso.
Pero uno de los mayores logros del diablo en la actualidad es haber hecho creer al mundo que él no existe, o incluso que sí existe pero es simpático e inofensivo.
¡No! El demonio existe, es un ser personal, y no es uno solo sino que son un número imposible de imaginar por la mente humana. Y son crueles y sanguinarios, no todos en la misma medida, pero sí todos diabólicamente malvados.
El diablo propone a los hombres bienes materiales y felicidad en este mundo, pero a cambio de una eternidad de horrores.
¡Pobrecitos los que ceden a sus invitaciones, los que están en sectas satánicas, y los que simplemente adoran algo que no es Dios, ya sea el dinero, el placer, los honores, etc.!
Es tiempo de despertar de este engaño pavoroso que ha tenido el Maligno sobre la humanidad, haciéndole creer que él no existe, porque de que nos despertemos y entablemos el buen combate, depende en gran parte la suerte de este mundo y de los hombres, ya que los demonios, paulatinamente nos están llevando al abismo de donde no se sale, y por eso debemos despertar lo antes posible y empuñar las armas efectivas contra ellos, que son la oración, la penitencia, la vigilancia, la mortificación, el sufrimiento, los sacramentales y los sacramentos.

lunes, 6 de noviembre de 2017

TOM JONES "She's a lady" (TOTP '71) SUBTITULADA AL ESPAÑOL

Intenciones...

Por las intenciones de la Virgen.

Jesús, en el Evangelio, nos ha dicho que pidamos, que busquemos y que llamemos, que seremos atendidos por Dios. Pero ¿por qué no hacemos algo mejor todavía? ¿Por qué no rezamos por las intenciones de la Santísima Virgen?
María sabe muy bien qué es lo más importante que hay que pedir, porque sabe muy bien cuál es la voluntad de Dios para el mundo y para cada uno de nosotros.
Si rezamos por las intenciones de María, a no dudarlo que Ella se sentirá agradecida con nosotros y nos colmará de favores celestiales y también terrenales, cuando ello no sea obstáculo a nuestra salvación y santificación.
Porque muchas veces atamos el gran poder que tiene la oración, a pedidos mezquinos, o al menos, muy pobres, siendo que debemos pedir mucho. Y como pocas veces sabemos pedir lo conveniente, entonces pidamos por las intenciones de la Virgen, que Ella se mostrará agradecida con nosotros y velará por nuestras cosas.
¿Acaso no es un pacto el que hacemos con María: Que nosotros nos ocuparemos de Sus cosas, y Ella se ocupará de las nuestras?
Sí. Efectivamente la Virgen no olvidará este gesto generoso y heroico de nuestra parte para obsequiarla, y entonces derramará sobre nosotros y nuestros asuntos un río de gracias y favores de todas clases.
Algo parecido hacía la Madre Teresa de Calcuta: Cuando alguien le pedía que rezara por alguna intención, o ella misma quería pedir por algo o alguien, oraba por las Almas del Purgatorio, sabiendo que ellas se ocuparían de esas cosas.
Similar a esto es también el rezar por las intenciones de María Santísima, pues no es necesario detallar todo lo que necesitamos, sino que la Virgen nos dará, con creces, dones mucho mayores que los que pedimos por nuestra cuenta. Quien no lo crea así, que haga la prueba de orar por las intenciones de la Virgen y que vea el resultado.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Gracias...

Gracias obtenidas por asistir a la Santa Misa

1.La Misa es la continuación del Calvario.
2.Cada Misa vale tanto como la vida, sufrimientos y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ofrecidos en sacrificio.
3.La Santa Misa es el acto de desagravio más poderoso para expiar los pecados.
4.A la hora de la muerte, el consuelo más grande del alma consistirá de las Misas oídas en vida.
5.Cada Misa bien oída nos acompañará hasta el Tribunal Divino, suplicando perdón.
6.En la Santa Misa, según el fervor con que se asiste, se puede disminuir en grado mayor o menor, la pena temporal debida por los pecados.
7.Al asistir devotamente a la Santa Misa, se rinde el más grande homenaje a la Sagrada Humanidad de Nuestro Señor.
8.En la Santa Misa, Nuestro Señor Jesucristo ofrece expiación y desagravio por muchas omisiones y negligencias nuestras.
9.En la Santa Misa, Jesucristo perdona los pecados veniales que todavía no se han confesado. Además se disminuye el poder de Satanás sobre el alma.
10.Al asistir a la Santa Misa se proporciona a las almas del Purgatorio, el alivio más grande que sea posible.
11.Una Misa bien oída durante la vida, será de más provecho al alma, que muchas que se ofrecieran para su reposo después de la muerte.
12.Por asistir a Misa, el alma se preserva de peligros, desgracias y de calamidades, que de otro modo hubieran sucedido. Además, se abrevia o reduce la duración de su Purgatorio.
13.Cada Misa bien oída obtiene para el alma un grado más elevado de gloria en el Cielo.
14.En la Misa se recibe la bendición del sacerdote que Nuestro Señor ratifica en el Cielo.
15.En la Misa se arrodilla entre una multitud de los santos ángeles, que están presentes en actitud de profunda reverencia, durante el sacrificio adorable de la Santa Eucaristía.
16.En la Santa Misa se reciben bendiciones para todos los bienes y empresas temporales.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Misa...

La Misa es el mismo Sacrificio que Jesús cumplió en el monte Calvario, que se renueva misteriosamente y de modo incruento, es decir, sin derramamiento de sangre, cada vez que se celebra por el sacerdote, que durante la consagración es el mismo Cristo que se hace presente para convertir el pan y el vino en su Cuerpo y Sangre.
Hay que estar atentos porque últimamente hay una corriente dentro de la misma Iglesia Católica, que tiende a minimizar o anular el valor de sacrificio y a dar más importancia al valor de la Cena del Señor.
Decimos que hay que estar atentos porque justamente esto es lo que hará el Anticristo, ya que acogiendo la doctrina protestante se dirá que la Misa no es un sacrificio sino solo la sagrada cena, y así se dejará de celebrar la Santa Misa, y esto durará unos tres años y medio, que es el tiempo en el que Impío gobernará el mundo.
A juzgar por cómo van las cosas, pareciera que no estamos lejos de estos acontecimientos, porque la desacralización ha entrado en el santo templo de Dios, y muchas Misas se celebran a las apuradas y con poca o nada devoción y atención, ya sea por los sacerdotes celebrantes, como por los fieles.
Recordemos que la Misa es el Calvario, y cada vez que asistimos a ella, estamos presentes al drama del Gólgota y consolamos a Jesús que vuelve a morir abandonado de los hombres y consolado solo por un puñado de mujeres, su Madre, Juan, los pastores y algunos pocos más, y entre ellos estamos también nosotros que participamos de la Misa.
Por eso el que no va a Misa al menos el día domingo, día en que Jesús resucitó, comete un pecado grave porque falta al amor, ya que desprecia y deja solo a Jesús en la crucifixión y muerte que es la Santa Misa.