viernes, 16 de marzo de 2018

Olvido...

Vuelve a empezar

Olvidar el pasado.
El pasado nos impide volver a empezar, porque nos hacer recordar lo que fuimos o lo que dejamos de ser, y nos ata las alas del espíritu para poder desplegarlas y comenzar una nueva vida.
Debemos aprender a vivir el momento presente, sin lamentarnos por el pasado, porque mientras pensamos y repensamos en el pasado, se nos pasan las horas y los días, y así nunca comenzamos de nuevo.
Y tenemos que hacer el esfuerzo de olvidar también las ofensas que nos hicieron, porque si guardamos rencor y odio, y no sabemos perdonar de corazón, seguiremos siempre atados no sólo al pasado, sino a Satanás, que nos tendrá capturados en su red, y así no tendremos nunca paz, porque la paz viene de un corazón reconciliado con Dios y con los hermanos.
Dicen los santos que: “La imaginación es la loca de la casa”. Y efectivamente tenemos que saber dominar y controlar nuestra imaginación, que nos lleva al pasado, o al futuro, y no nos deja vivir bien el presente, comenzando cada día una nueva vida.
Dejemos de lamentarnos por las cosas que hicimos o que no hicimos, pues Dios ya sabía desde la eternidad que las haríamos o que no las haríamos, y ha provisto para darnos la oportunidad de empezar de nuevo, y ser mejores personas a partir de hoy.

jueves, 15 de marzo de 2018

Mensajes...

Mensaje espiritual

Tiempo de conversión.
¿Cuándo moriremos? ¿Dentro de diez años? ¿Dentro de unos pocos meses? ¿Mañana? ¿Hoy mismo? No lo sabemos, y por eso debemos estar preparados y con las “valijas hechas”, es decir, estar preparados significa estar en gracia de Dios por medio de la confesión sacramental, con las cuentas arregladas con Dios.
No dejemos para más adelante la confesión, sino confesémonos con frecuencia, por lo menos una vez por mes. Y si estamos en pecado mortal, no dejemos la confesión para otro día sino que hoy mismo vayamos a confesarnos, porque no sabemos si el mañana nos será concedido por Dios, y si morimos en pecado mortal, nos condenamos para siempre en el Infierno.
La Virgen en todas sus apariciones nos viene pidiendo, cada vez con más urgencia, la conversión. No dejemos para mañana nuestra conversión, sino comencemos hoy mismo. Decidámonos a cambiar de vida hoy, a vivir como Dios quiere, cumpliendo los Diez Mandamientos. ¿Que podemos caer en pecado? Por supuesto que podemos caer, pero para eso está la confesión que nos levanta del lodo y nos vuelve a poner en el camino que lleva al Cielo.
En este mundo hay que luchar. ¡Ay del que no lucha!, muy pronto será devorado por el demonio y arrastrado a la perdición.
Jesús nos ha dado el ejemplo en todo, y solo debemos imitarlo en todo. Jesús oró mucho, muchísimo, ¡y era Dios! ¿Y nosotros, pobres hombres, queremos salvarnos sin orar? Si queremos ir al Cielo es necesario que recemos todos los días, perseverando hoy, mañana y pasado mañana, y siempre, hasta que culminemos la carrera con la corona de la victoria.
La conversión no se da una sola vez en la vida sino que cada día hay que convertirse más profundamente. Es un trabajo de toda la vida, hasta el último aliento. Ya lo dice Job, que es milicia la vida del hombre sobre la tierra. Y a Dios se lo llama el “Dios de los Ejércitos”. Si hay ejércitos es señal de que hay contienda, entre el Cielo y el Infierno, entre nosotros los cristianos y las fuerzas del mal.
¿Hay mayor aventura que ésta en la que estamos inmersos? A veces vamos a ver alguna película de aventuras y salimos encantados. ¿Pero hay una aventura mayor que esta que cada uno de nosotros está viviendo en su vida? Porque de cómo salga el resultado de esta peripecia, así será también la eternidad que merezcamos: Cielo o Infierno, y ambos eternos.
Tomemos conciencia de estas cosas y veamos la vida de otra manera a partir de hoy. Veámosla con aspecto marcial, porque tenemos que combatir contra los enemigos del alma: mundo, demonio y carne. Pongamos todo de nuestra parte y con la ayuda de Dios saldremos victoriosos.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Salmos...

Salmo 145(144),8-9.13cd-14.17-18.
El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas.

El Señor es fiel en todas sus palabras
y bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que caen
y endereza a los que están encorvados.

El Señor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
está cerca de aquellos que lo invocan,
de aquellos que lo invocan de verdad.

lunes, 12 de marzo de 2018

Sto Evangelio...

JA
JMJ
Pax
Vete, tu hijo ya está sano
† Lectura del santo Evangelio según san Juan 4, 43-54
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo salió Jesús de Samaria y continuó su viaje hacia Galilea. El mismo Jesús había declarado que un profeta no es bien considerado en su propia tierra.
Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron bien, pues también ellos habían estado en Jerusalén por la fiesta de la pascua y habían visto todo lo que Jesús hizo en aquella ocasión.
Jesús visitó de nuevo Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había allí un
funcionario del rey, que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún.
Cuando se enteró de que Jesús venía de Judea a Galilea, salió a su encuentro para suplicarle que fuera a su casa y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir. Jesús le dijo:
"Si no ven signos y prodigios son incapaces de creer".
Pero el funcionario insistía:
"Señor, ven pronto, antes de que muera mi hijo".
Jesús le dijo:
"Regresa a tu casa; tu hijo ya está bien".
El hombre creyó en lo que Jesús le había dicho, y se fue. Cuando regresaba a su casa, le salieron al encuentro sus criados para darle la noticia de que su hijo estaba bien. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado la mejoría. Los criados le dijeron:
"Ayer, a la una de la tarde, se le quitó la fiebre".
El padre comprobó que la mejoría de su hijo había comenzado en el mismo momento en que Jesús le había dicho: "Tu hijo está curado"; y creyeron en Jesús él y todos los suyos. Este segundo signo lo hizo Jesús al regresar de Judea a Galilea.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

domingo, 11 de marzo de 2018

Voluntad...

Partículas de Evangelio

Buena voluntad.
Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino. (Mt 2,12).
Comentario:
Si tenemos buena voluntad como los Reyes Magos, siempre seremos guiados por Dios como fueron guiados ellos a través de una estrella, de los entendidos en las profecías y por los sueños. Dios nunca dejará desamparado y a la deriva a quien pone su confianza en Él y, como los magos, deja todo y se arriesga a encontrarlo. Como dice Jesús en el Evangelio: “El que busca, encuentra”. Por eso busquemos al Señor, que lo encontraremos infaliblemente porque Él es Bueno y se deja encontrar por los que lo buscan sinceramente.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

sábado, 10 de marzo de 2018

Azar...

Rayos de Fe

Nada sucede por azar.
Dios es Providente y guía todos los acontecimientos humanos y a las criaturas a su propio fin.
Por supuesto que Dios gobierna todo no como un tirano, sino respetando las libertades de las criaturas, y Él, misteriosamente, siempre realiza su voluntad, que puede ser voluntad positiva o permisiva, es decir que hay cosas que Dios “quiere”, voluntad positiva; y hay otras cosas que Dios “permite”, voluntad permisiva.
Tenemos que rezar mucho para que Dios nos proteja y no permita el mal en nuestras vidas, porque Él se ha comprometido a ayudarnos si nosotros le pedimos ayuda con la oración.
La oración lo es todo. No nos despojemos nunca del amparo de la oración. Porque Dios no quiere el mal, pero el Mal existe desde que Lucifer se rebeló, y Dios lo permite porque saca un bien de ese mal. Y para que el mal no nos venza es que debemos orar.
Entonces lo que tenemos que hacer es seguir el consejo del Padre Pío de Pietrelcina: “Reza, ten fe y no te preocupes”, porque todo está dentro de los planes de Dios, y Él guía la historia y los acontecimientos mundiales a la realización de su plan de salvación.
Nosotros no estamos por azar en este mundo, sino que Dios ha pensado en nosotros desde toda la eternidad y ha querido que existiéramos nosotros, en este lugar que nos ha puesto, en esta familia, en esta patria. Debemos dar frutos donde Dios nos ha puesto y agradecerle todos los bienes recibidos, porque todo es amor de Dios por nosotros. Y como amor con amor se paga, debemos devolverle un poco de amor al Señor, que nos ama tanto.
Si en nuestras vidas han pasado momentos tristes, sepamos que Dios los permitió porque tenía sus razones que comprenderemos del todo en la otra vida. Ojalá tengamos la valentía de agradecer todo a Dios, TODO, lo bueno y lo no tan bueno, porque Dios es tan poderoso que, si tenemos buena voluntad y confiamos en Él, hace que absolutamente todo lo que nos sucede sea para nuestro bien espiritual y eterno.
Confiemos en Dios y no creamos a los científicos ateos que dicen que el universo es obra del azar y que venimos del mono. Esto no es así, sino que es Dios nuestro Creador y el que lo gobierna todo suave pero firmemente.