lunes, 11 de junio de 2018

Verte...

Quince minutos con Jesús Misericordioso

Verte.
Señor, quisiera verte como te vio Santa Faustina. Pero ¿qué digo? Si puedo verte si quiero, pues tú estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Y no sólo puedo verte, sino que puedo tocarte al comulgar y tú te unes tan estrechamente a mí como nadie se puede imaginar. ¡Qué alegría, Jesús, saber que tú estás conmigo para siempre y que te has quedado en el Santísimo Sacramento por amor hacia mí! Jesús, confío en ti, pero quiero confiar cada día más, pues sé que las almas que más te agradan son las que no tienen miedo y las que confían ilimitadamente en tu bondad infinita. Yo a veces me asusto con los problemas y pierdo la paz y hasta un poco la confianza en ti. ¡Que no suceda más así, Señor! Dame la gracia de ser un niñito pequeño que confía ciegamente en sus padres, así también yo, como niño pequeño, quiero confiar ciegamente en tu bondad amorosa que todo lo dispone en mi vida para mi bien, y tener bien presente que NADA me puede hacer daño porque tú estás conmigo y me defiendes. Te amo, Jesús amoroso. Ten misericordia de mí.

viernes, 8 de junio de 2018

Isaías,,,

Libro de Isaías 12,2-3.4bcd.5-6.
Este es el Dios de mi salvación:
yo tengo confianza y no temo,
porque el Señor es mi fuerza y mi protección;
él fue mi salvación.
Ustedes sacarán agua con alegría
de las fuentes de la salvación.

Den gracias al Señor, invoquen su Nombre,
anuncien entre los pueblos sus proezas,
proclamen qué sublime es su Nombre.

Canten al Señor porque ha hecho algo grandioso:
¡que sea conocido en toda la tierra!
¡Aclama y grita de alegría, habitante de Sión,
porque es grande en medio de ti
el Santo de Israel!

jueves, 7 de junio de 2018

Paul McCartney- Hope of Deliverance

Nudos...

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En una junta de padres de familia de cierta escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible. Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres y madres de aquella comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenia tiempo de hablar con su hijo durante la semana. Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo. Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto. Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.

Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacía un nudo en la punta de la sabana que lo cubría. Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo. Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de él, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.

La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre era uno de los mejores alumnos de la escuela.

El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse entre sí. Aquel padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo.

Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que nos olvidamos de lo principal, que es la comunicación a través del sentimiento.

Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquel hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías. Es válido que nos preocupemos por las personas, pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.

Para que exista la comunicación es necesario que las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras. Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.

Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aunque ese gesto sea solamente un nudo.

miércoles, 6 de junio de 2018

Evangelio del día...

Evangelio del día.

miércoles 6/JUN/18.
Mc 12, 18-27.
Vida eterna.
Se acercaron a Jesús unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso: “Maestro, Moisés nos ha ordenado lo siguiente: ‘Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda’. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda y también murió sin tener hijos; lo mismo ocurrió con el tercero; y así ninguno de los siete dejó descendencia. Después de todos ellos, murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?”. Jesús les dijo: “¿No será que ustedes están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios? Cuando resuciten los muertos, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como ángeles en el cielo. Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído en el Libro de Moisés, en el pasaje de la zarza, lo que Dios le dijo: ‘Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob’? Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes. Ustedes están en un grave error”.
Reflexión:
Como los saduceos de aquella época negaban la resurrección de los muertos, ahora hay quienes afirman y creen en la reencarnación, es decir que después de morir el alma se vuelve a reencarnar ya sea en otra persona o en un animal, y así sucesivamente hasta llegar a su evolución final y volver a Dios que es considerado como una energía. Esto es un error gravísimo del cual nos tenemos que precaver, pues el hombre tiene una sola vida, y después de su muerte viene el juicio particular en donde se decide su destino eterno. Esto de la reencarnación es una argucia del demonio que quiere hacernos olvidar que después de esta vida solo queda el Cielo o el infierno, y especialmente él nos quiere hacer olvidar del infierno, justamente para que caigamos en él.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de tener una fe firme en la resurrección y en toda la doctrina católica, y no dejarnos llevar ni siquiera en broma por los que defienden la reencarnación.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.