lunes, 9 de junio de 2014

Estamos a tiempo...

Vuelve a empezar   

Estamos a tiempo.
Si vivimos en este mundo entonces estamos todavía a tiempo de volver a empezar, puesto que, como dice el dicho popular: “Mientras hay vida hay esperanza”.
Y un ejemplo claro de esto que decimos, lo tenemos en Dimas, el Buen Ladrón, que a pesar de haber tenido toda una vida desarreglada, en el último instante de su existencia, pudo rectificar todo drásticamente con una sincera vuelta a Dios, y no sólo que se salvó del Infierno, sino que ese mismo día entró al Cielo sin pasar ni siquiera por el Purgatorio. Él tuvo tiempo de volver a empezar en el último momento de su vida.
Así que también nosotros, si tenemos vida todavía, estamos siempre a tiempo de volver a empezar. Y no vale el decir que nos queda poco tiempo para “hacer cosas”, porque no se trata tanto de actividades, sino más bien de nuestra alma, de volver a empezar naciendo de nuevo, aunque sea en el último instante, para ganarnos el Cielo, “robándolo” como lo robó el Buen Ladrón a último momento.
Recordemos este ejemplo porque nos puede servir de mucho para cuando estemos ya mayores, o por alguna enfermedad estemos al borde de la muerte, y nos lamentemos porque “ya no hay tiempo”.
Siempre hay tiempo, hasta el último instante, de volver a empezar, es decir, de volvernos a Dios y comenzar una vida nueva, ya sea en la tierra o en el Cielo.
 

domingo, 8 de junio de 2014

Evangelio del día...

domingo 8/JUN/14

Evangelio del día 

Jn 20, 19-23. 
Pentecostés.
Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: “¡La paz esté con ustedes!”. Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: “¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes”. Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: “Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan”. 
Reflexión: 
Hoy es Pentecostés, que significa “cincuenta días después” de la Resurrección del Señor, y es el día en que desciende el Espíritu Santo sobre la Virgen y los Apóstoles. Hoy nace la Iglesia. En el pasaje del Evangelio de hoy, Jesús resucitado sopla sobre los Apóstoles y les da el Espíritu Santo con el poder de perdonar los pecados. Esto nos recuerda el capítulo dos del Génesis en que Dios sopla sobre la estatua de barro y crea al Hombre. Hoy también Jesús sopla y crea en los Apóstoles unas nuevas creaturas capaces de perdonar los pecados. Y eso sucede también cuando nos vamos a confesar; en ese momento el Espíritu Santo nos vuelve a infundir nueva vida y por eso muchas veces salimos de la confesión con ganas de ser buenos y comenzar de nuevo. Por eso hoy es un día propicio para hacer el propósito de confesarnos con frecuencia para recibir la ayuda del Espíritu Santo en nuestro caminar hacia el Cielo.
Pidamos a la Santísima Virgen la gracia de confesarnos una vez por mes, como Ella misma lo pidió en Medjugorje.

Jesús, María, os amo, salvad las almas.

Derechos de los niños

Invocación...

VEN ESPÍRITU SANTO

Nos dice la Reina de la Paz, Medjugorje: 

"Lo más importante es rezar al Espíritu Santo para que descienda sobre vosotros. Cuando uno lo posee, lo tiene todo. Las personas cometen un error al invocar a los santos solamente, cuando piden algo". Viernes 21 de OCTUBRE de 1983.  

"Comenzad invocando al Espíritu Santo cada día. Lo más importante es rezar al Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo desciende sobre la Tierra, entonces todo se aclara y todo se transforma". Adviento 1983.

"Lo más importante en la vida espiritual es el pedir el don del Espíritu Santo. Cuando el Espíritu Santo viene, entonces la paz se establece. Cuando esto ocurre, todo cambia alrededor de vosotros". OCTUBRE DE 1984.

INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO:
(Invocación enseñada por la Santísima Virgen al Padre Gobbi, que conviene decirla muy frecuentemente, en especial antes de hacer alguna actividad o rezar)
“Ven Espíritu Santo. Ven por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María, tu amadísima Esposa”

sábado, 7 de junio de 2014

Letanías...

Letanías de los Santos Ángeles

Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre, Creador de los Ángeles, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Señor de los Ángeles,
Dios Espíritu Santo, Vida de los Ángeles,
Trinidad Santa, Delicia de los Ángeles,

Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
Todos los coros de los espíritus bienaventurados, rogad por nosotros.
Santos Serafines,
Santos Querubines,
Santos Tronos,
Santas Potestades,
Santas Dominaciones,
Santos Principados,
Santas Virtudes,

San Miguel Arcángel, ruega por nosotros.
Vencedor de Lucifer,
Ángel de la fe y de la humildad,
Preservador de la santa unción,
Patrono de los moribundos,
Príncipe de los ejércitos celestiales,
Acompañante de las almas de los difuntos,

San Gabriel, ruega por nosotros.
Santo Ángel de la Encarnación,
Fiel mensajero de Dios,
Ángel de la esperanza y de la paz,
Protector de los siervos de Dios,
Guardián del santo bautismo,
Patrono de los sacerdotes,

San Rafael Arcángel, ruega por nosotros.
Ángel del Divino Amor,
Vencedor del maligno enemigo,
Auxiliador en la gran necesidad,
Ángel del dolor y de la curación,
Patrono de los médicos,
Patrono de los caminantes y viajeros,

Grandes Arcángeles Santos, rogad por nosotros.
Ángeles del servicio ante el trono de Dios,
Ángeles del servicio a los hombres,
Santos Ángeles Guardianes, auxiliadores en nuestras necesidades,
Luces en nuestra oscuridad,
Apoyos en todo peligro,
Exhortadores de nuestra conciencia,
Intercesores ante el trono de Dios,
Escudos de defensa contra el enemigo maligno,
Constantes compañeros nuestros,
Segurísimos conductores nuestros,
Fidelísimos amigos nuestros,
Sabios consejeros nuestros,
Ejemplares en la obediencia,
Consoladores en el abandono,
Espejos de humildad y pureza,
Ángeles de nuestras familias,
Ángeles de nuestros sacerdotes,
Ángeles de nuestros pastores,
Ángeles de nuestros niños,
Ángeles de nuestras naciones,
Ángeles de la Santa Iglesia,
Todos los Santos Ángeles,
Asistidnos... en la vida
Asistidnos... en la muerte
En el cielo... os lo agradeceremos.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
ten misericordia de nosotros.

V. Dios dio a sus Ángeles para que cuiden de ti.
R. Para que te guarden en todos tus caminos.

Oremos. Dios omnipotente, concédenos el auxilio de tus ángeles y espíritus celestiales a fin de que por ellos seamos preservados de los ataques de Satanás, de modo que por la Preciosa Sangre de Jesucristo y la intercesión de la Santísima Virgen María, libres de todos los peligros, podamos servirte en total fidelidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 6 de junio de 2014

Por la tarde...


Rayos de Fé...

Rayos de Fe

I        LOS ÁNGELES  
La existencia de los ángeles, una verdad de fe  
328 La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. E1 testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición.  
Quiénes son los ángeles  
329 S. Agustín dice respecto a ellos: "Angelus officii nomen est, non naturae. Quaeris numen huins naturae, spiritus est; quaeris officium, ángelus est: ex eo quad est, spiritus est, ex eo quod agit, ángelus" ("El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel") (Psal. 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18, 10), son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20). 
330 En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales (cf Pío XII: DS 3891) e inmortales (cf Lc 20, 36). Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello (cf Dn 10, 9‑12).  
Cristo "con todos sus ángeles"  
331 Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Los ángeles le pertenecen: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles..." (Mt 25, 31). Le pertenecen porque fueron creados por y para E1: "Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él" (Col 1, 16). Le pertenecen más aún porque los ha hecho mensajeros de su designio de salvación: "¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?" (Hb 1, 14). 
332 Desde la creación (cf Jb 38, 7, donde los ángeles son llamados "hijos de Dios") y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal (cf Gn 3, 24), protegen a Lot (cf Gn 19), salvan a Agar y a su hijo (cf Gn 21, 17), detienen la mano de Abraham (cf Gn 22, 11), la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7,53), conducen el pueblo de Dios (cf Ex 23, 20‑23), anuncian nacimientos (cf Jc 13) y vocaciones (cf Jc 6, 11‑24; Is 6, 6), asisten a los profetas (cf 1 R 19, 5), por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús (cf Lc 1, 11.26). 
333 De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles. Cuando Dios introduce "a su Primogénito en el mundo, dice: 'adórenle todos los ángeles de Dios"' (Hb 1, 6). Su cántico de alabanza en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en la alabanza de la Iglesia: "Gloria a Dios..." (Lc 2, 14). Protegen la infancia de Jesús (cf Mt 1, 20; 2, 13.19), sirven a Jesús en el desierto (cf Mc 1, 12; Mt 4, 11), lo reconfortan en la agonía (cf Lc 22, 43), cuando E1 habría podido ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos (cf Mt 26, 53) como en otro tiempo Israel (cf 2 M 10, 29‑30; 11,8). Son también los ángeles quienes "evangelizan" (Lc 2, 10) anunciando la Buena Nueva de la Encarnación (cf Lc 2, 8‑14), y de la Resurrección (cf Mc 16, 5‑7) de Cristo. Con ocasión de la segunda venida de Cristo, anunciada por los ángeles (cf Hb 1, 10‑11), éstos estarán presentes al servicio del juicio del Señor (cf Mt 13, 41; 25, 31 ; Lc 12, 8‑9).  
Los ángeles en la vida de la Iglesia  
334 De aquí que toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles (cf Hch 5, 18‑20; 8, 26‑29; 10, 3‑8; 12, 6‑11; 27, 23‑25). 
335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo (cf MR, "Sanctus"); invoca su asistencia (así en el "In Paradisum deducant te angeli..." ("Al Paraíso te lleven los ángeles...") de la liturgia de difuntos, o también en el "Himno querubínico" de la liturgia bizantina) y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles (S. Miguel, S. Gabriel, S. Rafael, los ángeles custodios). 
336 Desde su comienzo (cf Mt 18, 10) a la muerte (cf Lc 16, 22), la vida humana está rodeada de su custodia (cf Sal 34, 8; 91, 1013) y de su intercesión (cf Jb 33, 23‑24; Za 1,12; Tb 12, 12). "Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida" (S. Basilio, Eun. 3, 1). Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios. 
(Catecismo de la Iglesia Católica)