miércoles, 13 de julio de 2016

Diario vivir...

Diario vivir

Ángel de la Guarda
Desde pequeños nos han enseñado que a nuestro lado hay un ángel puesto por Dios para que nos cuide y proteja. Pero a medida que hemos crecido, ya nos hemos olvidado de que ese ángel sigue estando a nuestro lado.
Es tiempo de que renovemos nuestra fe en nuestro Ángel Custodio, que Dios nos ha dado para que nos ayude a superar la prueba de esta vida y llegar felizmente al Cielo y evitar el Infierno.
Debemos tener más devoción a nuestro Ángel de la Guarda e invocarlo todos los días, en cada momento, porque él puede intervenir más, cuanto más lo invocamos. En cambio, si no lo llamamos en nuestro auxilio, él no puede hacer mucho por nosotros.
Pero pensemos un poco. Si Dios ha colocado un Ángel suyo a nuestro lado, es porque tenemos necesidad de él, ya que Dios nunca hace algo inútil. Y la necesidad es porque el demonio nos quiere llevar a la perdición y, si no tuviéramos con nosotros a nuestro ángel, estaríamos perdidos, porque el demonio es más fuerte que nosotros ya que es un ángel caído. Entonces por eso Dios nos ha dado un ángel para que la lucha sea más pareja.
Ahora bien, ¿qué pasará si nosotros no invocamos a nuestro ángel para que nos auxilie en este combate? Sucederá que seremos vencidos.
Para que esto no se realice, invoquemos y recémosle al Ángel de la Guarda con la sencilla oración que nos enseñaron de pequeños: “Ángel de mi Guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, hasta que descanse en los brazos de Jesús, José y María”. O también la otra oración que nos enseña la Iglesia: “Ángel de Dios que eres mi custodio, ya que la Soberana Piedad me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén.”
Y si no, simplemente, llamémoslo en nuestro auxilio como llamamos a un amigo. Hablemos con él como con un hermano, porque es una verdad de fe que nuestro ángel siempre está con nosotros.
Todos los hombres tienen a su ángel, pero muchísimos no lo invocan y así su acción queda muy reducida e incluso anulada.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

martes, 12 de julio de 2016

Mensaje...

Mensaje de confianza

Confiar aún en la enfermedad.
“Confianza”, decía [Jesús] también a la enferma abandonada que sólo de Él esperaba la cura, “tu Fe te ha salvado”.
(De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent)
Comentario:
Es fácil confiar en Dios cuando estamos rebosantes de salud y la vida nos sonríe. Pero es más difícil confiar en Dios y en su bondad infinita cuando nos sobreviene alguna enfermedad. Nos sentimos “castigados” por Dios, y como le sucedió al mismo Job, hasta nuestros amigos piensan para sus adentros que si nos sucede eso, será porque algo malo debemos haber hecho.
¡Qué distintos son los caminos de Dios a los caminos de los hombres! ¡Cómo ve distinto Dios a como ve el hombre!
¡En el Cielo nos vamos a llevar tantas sorpresas!
Porque hay que saber que una enfermedad bien llevada, generalmente nos hace ganar el Paraíso a nosotros y a muchos otros; y que la buena salud, en cambio, ¡a cuántos ha perdido para siempre en el abismo del Infierno!
Muchos solo quieren la buena salud para gozar más y más contra la Ley de Dios. Y a veces lo obtienen, porque el demonio, que es causa de todo mal, los preserva de la enfermedad para tenerlos en el Infierno y torturarlos por los siglos de los siglos.
¡Cuántas veces una enfermedad o dolor es como un sacudón que nos hace despertar de la vida de pecado que llevábamos y nos hace volver al buen camino!
Confiemos en Dios. Pidámosle en la oración que nos cure si estamos enfermos, pero solo si es de su agrado y voluntad, y si es un bien para nosotros, es decir, para alcanzar el Cielo.
Confiemos en Dios a pesar de las apariencias, porque sabemos que Dios todo lo puede y es Bueno, y no quiere nuestra ruina, sino que con la cruz nos ganemos el Paraíso.

lunes, 11 de julio de 2016

San Benito...

Medalla de San Benito:

La Medalla de San Benito data de una época muy antigua y debe su origen a la gran devoción que el Santo profesaba al signo adorable de nuestra Redención y al uso frecuente que de él hacía y que recomendaba a sus discípulos para vencer las tentaciones, ahuyentar al demonio y obrar maravillas.   

En un principio y durante muchos años la devoción a esta Cruz – Medalla de San Benito fue meramente local y exclusiva de los monasterios Benedictinos.  

Explicación: la medalla de San Benito representa, de un lado, la imagen de la Cruz y en el otro, la del Santo Patriarca  El lado de la Cruz suele estar encabezado, o por el monograma del Salvado: IHS, o por el lema de la orden benedictina: PAX.  

En los cuatros ángulos de la Cruz háyanse grabadas las siguientes iniciales:
C.S.P.B., que significa: Cruz Sancti Patris Benedicti, o sea: Cruz del Santo Padre Benito, las cuales son como un anuncio de la Medalla y no forma parte del exorcismo.   

En las líneas vertical y horizontal y alrededor de la Cruz se leen, en el siguiente orden, estas otras iniciales, cuyas palabras componen la oración ó exorcismo que tanto teme Satanás y que conviene repetir a menudo:    

C.S.S.M.L.  Cruz Sancta Sit Mihi Luz La Santa Cruz sea mi luz  
N.D.S.M.D.  Non Draco Sit Mihi Dux No sea el dragón mi guía  
V.R.S.  Vade Retro Satanás Retírate Satanás 
 N.S.M.V. Numquam Suadeas Mihi Vana No me aconsejes vanidades   
 S.M.Q.L.  Sunt Mala Quae Libas  Son cosas malas las que tú brindas  
I.V.B.  Ipse, Venena Bibas Bebe tú esos venenos


Noveno...

"Para amarte como tú me amas, necesito pedirte prestado tu propio amor"
Santa Teresita.

A lo largo de su vida Teresita vive, disfruta, ama, recuerda y admira varias experiencias de Amor con Jesús. Experiencias que marcan a fuego su vida transformando su actuar, su vivir, su entorno. Ella es consciente de que esto supera sus fuerzas y hace esta emocionante confesión en la tarde de su vida:
"El amor llama al Amor.
Por eso, Jesús mío, mi amor se lanza hacia ti y
quisiera colmar el abismo que lo atrae.
Pero, ¡ay!,
no es ni siquiera una gota de rocío perdida en el océano...
Para amarte como tú me amas,
necesito pedirte prestado tu propio amor"
(C 35r)
Muchas veces buscamos milagros, pedimos ardientemente... pero... ¿Cuántas experiencias de Dios vivo tenemos en nuestras vida? Cuantas veces buscamos a Dios en los momentos de espinas y lo dejamos cuando llega el aroma a rosas. Esta manera de vivir, de correr tras el reloj, en contra del tiempo nos aleja de tener experiencias "vivas del Señor".

Aprovechemos esta novena para encender el fuego del bautismo, acrecentar nuestra fe y sentir que Dios late en nuestro corazón, junto a los problemas. Es El el que quiere ser parte de nuestra vida.
Pidámosle prestado su Amor para poder amar a quien aún nos cuesta. Amar a los que son discriminados, a los que son egoístas... Amar a tu hermano que camina a tu lado.

Ingresando aqui podrás realizar la novena meditada de las nueve rosas o desde aqui la novena de los 24 glorias
 Pedir Oración     Unite a Orar
Dios te bendiga y Santa Teresita siga derramando una lluvia de rosas sobre tu vida y la de tu familia.

Saludos!

Viviana y Pablo
www.lluviaderosas.com

Sabiduría...

Tema de hoy

La Sabiduría.
Todos los santos han sido sabios, es decir, han poseído la Sabiduría. No ciertamente la sabiduría de este mundo, pues ésta se opone a la Sabiduría de Dios. Esta última sí la poseyeron ellos, porque vivieron en gracia de Dios, es decir, que tenían a Dios consigo, y quien tiene a Dios con él, tiene también su mismo pensamiento, su Sabiduría.
En cambio la sabiduría terrena es opuesta a la Sabiduría de Dios. La sabiduría mundana, también llamada satánica, nos hace despreciar los caminos de Dios, los Mandamientos de Dios, y nos empuja a querer gozar de todo y vivir esta vida como si fuera la única y como si después de la muerte no hubiera ni Cielo ni Infierno eternos. En el mundo hay muchos sabios según esta sabiduría, que son eruditos y peritos en muchas ciencias, pero no saben la Ciencia, es decir, lo que se debe hacer para alcanzar el Cielo. Entonces podemos ver tal vez a un niño sencillo o a un pobre aldeano, que es superior a un científico o poderoso, pues estos últimos no saben lo principal, es decir, qué deben hacer para salvarse y la voluntad de realizarlo.
La sabiduría del mundo usa la mentira para sus fines; en cambio, la Sabiduría divina va con la Verdad y detesta la mentira.
Pidamos el Don de la Sabiduría, que es uno de los Siete Dones del Espíritu santo, y merezcámoslo con una vida recta, agradable a los ojos de Dios, es decir, en gracia, en amistad con Dios y, aunque el mundo no nos reconozca como “grandes”, seremos grandes a los ojos de Dios, que eso es lo que importa.
¡Ave María purísima!
¡Sin pecado concebida!

domingo, 10 de julio de 2016

Wando - Fogo e Paixão (legendado)

Pedidos...

Cuida de los niños

Cuida de los niños Los textos, que tres pasajeros del jumbo japonés que se estrelló hace tiempo, escribieron minutos antes de morir son, me parece, un documento conmovedor y fundamental sobre la condición humana.

"A mis tres hijos: cuidad de vuestra madre. El avión está cayendo en picado. No hay esperanza", escribió Hiroji Kawaguchi. "Tuve una vida feliz. Gracias a todos. Tsyoshi, hijo, cuida de todos. Dios nos ampare", dice otro escrito.

"Machiko, cuida de los niños", escribió sólo Masakatsu Taniguchi segundos antes de que el avión se convirtiera en una montaña de chatarra.

Durante todo el día esas tres frases me han conmovido y llenado de un extrañísimo gozo. Porque prueban que algo funciona en esta nuestra dolorida raza humana. Demuestran, por de pronto, que el amor es más fuerte que el mismo miedo a la muerte. En unos segundos terribles -cuando parece que el alma se paraliza por el pánico- en esos tres hombres latió el corazón por encima de sus propios deseos de vivir.

Los tres se acordaron y preocuparon de "los otros" más que de sí mismos. Y tuvieron más tiempo de agradecer lo felices que habían vivido, que de lamentar que esa vida concluyera. Demuestra, además, que a la hora de la gran verdad lo que quedan son los hijos, la esposa, los seres queridos. No el dinero, no las empresas, no los honores, no los títulos, no el prestigio. No todo eso por lo que, estúpidamente, luchamos cuando creemos vivir.

"Cuida de los niños" es, me parece, no el testamento de un hombre, sino de toda la humanidad. Y nada pueden ante ese prodigio las teorías y las frivolidades. Porque, afortunadamente, al final lo que siempre queda es el amor.-
Dios te bendiga, amén...