miércoles, 8 de mayo de 2013
Post on repair
Faith and perseverance.
I asked Jesus how they should be repair.
-With faith and perseverance, 'he replied. If you ever feel tired or are worried or feel cold, turn their gaze to the cross or the tabernacle. Everyone should understand that people live only by my will and by my love. I am love and the fruit of my love is peace and joy. I want to give to the world the fruits of my love: peace and happiness. If you do not do penance, the whole world go to ruin because of sin. War is not only the punishment for the hatred between nations but also the punishment for the sins of mankind.
("The Victorious Queen of the World" - Sister Magdalene)
Comment:
Since the Lord has told us in the Gospel that he who endures to the end will be saved. And who endures to the end in the repair, not only save it, but save very many souls. That is why Satan will do everything possible to stop these souls who want to repair for many sins of mankind, and for the many punishments coming to men, even war.
The Lord did not want to bring sadness but quite the opposite. And this was demonstrated at the beginning of his public mission, when he turned water into wine.
Also today Jesus wants to turn water into wine, that is, wants to bring joy to this world that seems is losing. Only needs faithful servants to fulfill their mission to fill the jars with water, ie, to bring the Word of God to every corner of the earth, because the Lord then make your Miracle of Mercy.
Nobody says that cost them the servants of the Wedding at Cana, the water having to laboriously fill these containers. And then, when the Lord told them to take out and taken to the master of the banquet, maybe wait a reprimand, we do not know if the water turned to wine only when the manager tasted it.
So we see that we need a lot of confidence and we are asked to do what is natural, that the miracle will put Christ and the glory we shall have collaborated to divine intervention.
Do penance and reparation, being persistent about it, the prize is very large if we do so, and the punishment is severe for all, if we fail the objective.
Apostolado...
Los frutos en el apostolado
I. En Atenas, en el Aerópago, San Pablo predica la esencia de la fe cristiana teniendo en cuenta la mentalidad y la ignorancia de los oyentes, pero sin omitir verdades fundamentales, y no adaptaba la doctrina, deformándola, para hacerla más "comprensible". Este pasaje nos recuerda que el cristiano ha de enseñar la doctrina de Cristo, la única que salva, y no la más popular, la que podría tener "éxito" en sentido humano, la que podría estar en concordancia con la moda del momento o con los gustos de los tiempos o de los pueblos.
Los Apóstoles predicaron la integridad de la doctrina y así lo ha hecho la Iglesia a través de los siglos. Quien anuncia a Cristo tendrá que acostumbrarse a ser impopular en ocasiones, a ir contra corriente, sin ocultar los aspectos de la doctrina de Cristo que resultan más exigentes.
II. Nos pide el Señor que sembremos sin descanso y que experimentemos la alegría del labrador, seguro de que ya brotará algún día la semilla que arrojó en el surco, aunque en ocasiones no seamos nosotros los que veremos las espigas granadas. El Señor, de forma insospechada, hace fructificar nuestra oración y nuestros esfuerzos: Mis elegidos no trabajarán en vano (Isaías 65, 23). La constancia y la paciencia –ambas manifestaciones de la virtud de la fortaleza- son virtudes esenciales para el apóstol. El impaciente contrasta abiertamente con la figura paciente de Cristo que sabe esperar antes de la conversión del pecador.
III. El Evangelio nos muestra cómo las mujeres siguen y sirven al Señor, cómo están al pie de la Cruz y son las primeras junto al sepulcro vacío. No encontramos en ellas el menor signo de hipocresía en el trato con el Señor, ni injurias ni deserciones. "La mujer está llamada a llevar a la familia, a la sociedad civil, a la Iglesia, algo característico que le es propio: su delicada ternura, su generosidad incansable, su amor por lo concreto, su agudeza de ingenio, su capacidad de intuición, su piedad profunda y sencilla, su tenacidad..." (Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, 87.)
La Iglesia espera de la mujer un compromiso y un testimonio a favor de todo aquello que constituye la verdadera dignidad de la persona humana y su felicidad más profunda. A la Virgen le pedimos por los frutos de esa labor de la mujer en la familia, en la sociedad y en la Iglesia.
martes, 7 de mayo de 2013
Mensajes...
Palabras del Sagrado Corazón de Jesús
MENSAJES del Sagrado Corazón de Jesús a Sor Josefa Menéndez
Tesoros.
25 DE AGOSTO DE 1920
“Déjate en Mis Manos... No Me importan tu pequeñez y tu flaqueza; lo que pido es que Me ames y que lo ofrezcas todo para consolar Mi Corazón. Quiero que sepas cuánto te amo y qué tesoros te reserva Mi amor”.
Comentario:
No importa que no seamos perfectos. Basta que Dios sea perfecto, pues a nosotros nos es necesario ser dóciles y abandonados en Dios, y aunque no seamos santos y tengamos muchas imperfecciones, todo quedará quemado en el amor de Dios.
Muchas veces huimos de Dios, porque le tenemos miedo, tenemos temor de acercarnos, de ofenderlo. Pero es que Él busca nuestra compañía, nuestra cercanía. A veces nos sucede como a Adán, que después del pecado se escondió de Dios, cuando en realidad tendría que haber salido a buscarlo, pues cuando pecamos el único que nos puede limpiar es Dios.
Nosotros hacemos al revés y cuando caemos o nos sentimos manchados y sucios, escapamos más lejos del Señor, y eso es lo que no quiere de nosotros el Sagrado Corazón de Jesús, sino todo lo contrario, que nos acerquemos a Él, y Él nos colmará de gracias y de perdón.
Recordemos ahora aquí aquellas palabras de Jesús en el Evangelio: que se perdona mucho, todo, a quien ama mucho, con todo su ser. Y entonces ¿a qué esperamos para amar de corazón al Señor? ¿Es que acaso no tenemos pecados? Si amamos mucho, mucho nos será perdonado.
El Corazón de Jesús busca corazones. No le regateemos el nuestro, sino ofrezcámoselo con prontitud, y veremos los milagros que el Señor hará con él.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
lunes, 6 de mayo de 2013
Santoral...
† Santoral
Santo Domingo Savio
Estudiante
(1857)
Estudiante
(1857)
Historia:
Domingo significa: El que está consagrado al Señor.
Domingo significa: El que está consagrado al Señor.
Entre los miles de alumnos que tuvo el gran educador San Juan Bosco, el más famoso fue Santo Domingo Savio, joven estudiante que murió cuando apenas le faltaban tres semanas para cumplir sus 15 años.
Era el mayor entre cinco hijos de Ángel Savio, un mecánico muy pobre, y de Brígida, una sencilla mujer que ayudaba a la economía familiar haciendo costuras para sus vecinas.
Desde muy pequeñín le agradaba mucho ayudar a la Santa Misa como acólito, y cuando llegaba al templo muy de mañana y se encontraba cerrada la puerta, se quedaba allí de rodillas adorando a Jesús Eucaristía, mientras llegaba el sacristán a abrir.
El día anterior a su primera confesión fue donde la mamá y le pidió perdón por todos los disgustos que le había proporcionado con sus defectos infantiles. El día de su primera comunión redactó el famoso propósito que dice: "Prefiero morir antes que pecar".
A los 12 años se encontró por primera vez con San Juan Bosco y le pidió que lo admitiera gratuitamente en el colegio que el santo tenía para niños pobres. Don Bosco para probar que tan buena memoria tenía le dio un libro y le dijo que se aprendiera un capítulo. Poco tiempo después llegó Domingo Savio y le recitó de memoria todo aquel capítulo. Y fue aceptado. Al recibir tan bella noticia le dijo a su gran educador: "Ud. será el sastre. Yo seré el paño. Y haremos un buen traje de santidad para obsequiárselo a Nuestro Señor". Esto se cumplió admirablemente.
Un día le dijo a su santo confesor que cuando iba a bañarse a un pozo en especial, allá escuchaba malas conversaciones. El sacerdote le dijo que no podía volver a bañarse ahí. Domingo obedeció aunque esto le costaba un gran sacrificio, pues hacía mucho calor y en su casa no había baño de ducha. Y San Juan Bosco añade al narrar este hecho: "Si este jovencito hubiera seguido yendo a aquel sitio no habría llegado a ser santo". Pero la obediencia lo salvó.
Cierto día dos compañeros se desafiaron a pelear a pedradas. Domingo Savio trató de apaciguarlos pero no le fue posible. Entonces cuando los dos peleadores estaban listos para lanzarse las primeras piedras, Domingo se colocó en medio de los dos con un crucifijo en las manos y les dijo: "Antes de lanzarse las pedradas digan: <<Jesús murió perdonando a los que lo crucificaron y yo no quiero perdonar a los que me ofenden>>". Los dos enemigos se dieron la mano, hicieron las paces, y no se realizó la tal pelea. Por muchos años recordaban con admiración este modo de obrar de su amiguito santo.
Por tres años se ganó el Premio de Compañerismo, por votación popular entre todos los 800 alumnos. Los compañeros se admiraban de verlo siempre tan alegre, tan amable, y tan servicial con todos. El repetía: "Nosotros demostramos la santidad, estando siempre alegres".
Con los mejores alumnos del colegio fundó una asociación llamada "Compañía de la Inmaculada" para animarse unos a otros a cumplir mejor sus deberes y a dedicarse con más fervor al apostolado. Y es curioso que de los 18 jóvenes con los cuales dos años después fundó San Juan Bosco la Comunidad Salesiana, 11 eran de la asociación fundada por Domingo Savio.
En un sueño - visión, supo que Inglaterra iba a dar pronto un gran paso hacia el catolicismo. Y esto sucedió varios años después al convertirse el futuro cardenal Newman y varios grandes hombres ingleses al catolicismo. Otro día supo por inspiración que debajo de una escalera en una casa lejana se estaba muriendo una persona y que necesitaba los últimos sacramentos. El sacerdote fue allá y le ayudó a bien morir.
Al corregir a un joven que decía malas palabras, el otro le dio un bofetón. Domingo se enrojeció y le dijo: "Te podía pegar yo también porque tengo más fuerza que tú. Pero te perdono, con tal de que no vuelvas a decir lo que no conviene decir". El otro se corrigió y en adelante fue su amigo.
Un día hubo un grave desorden en clase. Domingo no participó en él, pero al llegar el profesor, los alumnos más indisciplinados le echaron la culpa de todo. El profesor lo regañó fuertemente y lo castigó. Domingo no dijo ni una verdad, el profesor le preguntó por qué no se había defendido y él respondió: "Es que Nuestro Señor tampoco se defendió cuando lo acusaron injustamente. Y además a los promotores del desorden sí los podían expulsar si sabían que eran ellos, porque ya han cometido faltas. En cambio a mí, como era la primera falta que me castigaban, podía estar seguro de que no me expulsarían". Muchos años después el profesor y los alumnos recordaban todavía con admiración tanta fortaleza en un niño de salud tan débil.
La madre de San Juan Bosco, mamá Margarita, le decía un día a su hijo: "Entre tus alumnos tienes muchos que son maravillosamente buenos. Pero ninguno iguala en virtud y en santidad a Domingo Savio. Nadie tan alegre y tan piadoso como él, y ninguno tan dispuesto siempre a ayudar a todos y en todo".
San Juan Bosco era el santo de la alegría. Nadie lo veía triste jamás, aunque su salud era muy deficiente y sus problemas enormes. Pero un día los alumnos lo vieron extraordinariamente serio. ¿Qué pasaba? Era que se alejaba de su colegio el más amado y santo de todos sus alumnos: Domingo Savio. Los médicos habían dicho que estaba tosiendo demasiado y que se encontraba demasiado débil para seguir estudiando, y que tenía que irse por unas semanas a descansar en su pueblo. Cada mes, en el Retiro Mensual se rezaba un Padrenuestro por aquel que habría de morir primero. Domingo les dijo a los compañeros: "el Padrenuestro de este mes será por mí". Nadie se imaginaba que iba a ser así, y así fue. Cuando Dominguito se despidió de su santo educador que en sólo tres años de bachillerato lo había llevado a tan grande santidad, los alumnos que lo rodeaban comentaban: "Miren, parece que Don Bosco va a llorar". - Casi que se podía repetir aquel día lo que la gente decía de Jesús y un amigo suyo: "¡Mirad, cómo lo amaba!".
Domingo Savio estaba preparado para partir hacia la eternidad. Los médicos y especialistas que San Juan Bosco contrató para que lo examinaran comentaban: "El alma de este muchacho tiene unos deseos tan grandes de irse a donde Dios, que el débil cuerpo ya no es capaz de contenerla más. Este jovencito muere de amor, de amor a Dios". Y así fue.
El 9 de marzo de 1857, cuando estaba para cumplir los 15 años, y cursaba el grado 8º. De bachillerato, Domingo, después de confesarse y comulgar y recibir la Unción de los enfermos, sintió que se iba hacia la eternidad. Llamó a su papacito a que le rezara oraciones del devocionario junto a su cama (la mamacita no se sintió con fuerzas de acompañarlo en su agonía y su fue a llorar a una habitación cercana). Y a eso de las 9 de la noche exclamó: "Papá, papá, qué cosas tan hermosas veo" y con una sonrisa angelical expiró dulcemente.
A los ocho días su papacito sintió en sueños que Domingo se le aparecía para decirle muy contento que se había salvado. Y unos años después se le apareció a San Juan Bosco, rodeado de muchos jóvenes más que están en el cielo. Venía hermosísimo y lleno de alegría. Y le dijo: "Lo que más me consoló a la hora de la muerte fue la presencia de la Santísima Virgen María. Recomiéndele a todos que le recen mucho y con gran fervor. Y dígales a los jóvenes que los espero en el Paraíso".
Hagamos el propósito de conseguir la hermosa Biografía de Santo Domingo, escrita por San Juan Bosco. Y hagámosla leer en nuestra familia a jóvenes y mayores. A todos puede hacer un gran bien esta lectura.
Domingo: ¡Quiero ser como tú!.
domingo, 5 de mayo de 2013
Encyclical "Redemptor Miserentissimus"
Christ will reign.
Beginning as faustos and pleasant, we, as we said in our encyclical Quas raw, acceding to the wishes and prayers repeated and numerous bishops and faithful, with the favor of God completed and perfected, when, at the end of the jubilee year, we instituted Feast of Christ the King and his solemn celebration throughout the Christian world.
When that did not only declare the supreme rule of Jesus Christ over all things, civil society and domestic and each of the men, but also had a feeling the joy of that day faustísimo the world spontaneously and good accept the domination softest grade of Christ the King. For this also commanded that on the day of this festival every year renew that consecration to get some fruit and plenty to unite all peoples in the bond of Christian charity and peacemaking in the Heart of Christ the King of Kings and Lord of lords.
(Encyclical "Redemptor Miserentissimus")
Comment:
The Sacred Heart of Jesus still reigns in the world, but certainly reign, as he has promised several of his close friends, and as ordered in the Our Father: "Thy kingdom."
So people take pains to work for the spiritual and social reign of Christ, will share in the heavenly reward that God will grant to all those who have taken to heart the cause of God.
Because Christ became incarnate to reign in the world, and while this has not yet been given, will surely not without the help and support that we give those we love to the Sacred Heart, because although God is all powerful and does not need anyone of us also want to need men to delay your kingdom of love in the world.
And we quote some words of St. Margaret Mary Alacoque, to encourage us to resume this task to the Heart of Jesus reign in the world. These are the beautiful and promising words: "Despite all opposition, this Divine Heart will triumph. Blessed are those who have been instrumental in establishing His Kingdom."
So do not get discouraged to see so much evil in the world because we know that Christ will reign, and may we all be among the number of those who instituted his Kingdom of love.
Sacred Heart of Jesus, I trust in You.
Encíclica...
Encíclica "Miserentissimus Redemptor"
Cristo reinará.
Comienzos tan faustos y agradables, Nos, como ya dijimos en nuestra encíclica Quas primas, accediendo a los deseos y a las preces reiteradas y numerosas de obispos y fieles, con el favor de Dios completamos y perfeccionamos, cuando, al término del año jubilar, instituimos la fiesta de Cristo Rey y su solemne celebración en todo el orbe cristiano.
Cuando eso hicimos, no sólo declaramos el sumo imperio de Jesucristo sobre todas las cosas, sobre la sociedad civil y la doméstica y sobre cada uno de los hombres, mas también presentimos el júbilo de aquel faustísimo día en que el mundo entero espontáneamente y de buen grado aceptará la dominación suavísima de Cristo Rey. Por esto ordenábamos también que en el día de esta fiesta se renovase todos los años aquella consagración para conseguir más cierta y abundantemente sus frutos y para unir a los pueblos todos con el vínculo de la caridad cristiana y la conciliación de la paz en el Corazón de Cristo, Rey de Reyes y Señor de los que dominan.
(Encíclica “Miserentissimus Redemptor”)
Comentario:
El Sagrado Corazón de Jesús no reina todavía en el mundo, pero ciertamente reinará, como lo ha prometido a varios de sus íntimos amigos, y como pedimos en el Padrenuestro: “Venga a nosotros tu reino”.
Por eso quienes se esmeren en trabajar por el reinado espiritual y social de Cristo, tendrán parte en el premio celestial que Dios concederá a todos aquellos que han tomado a pecho la causa de Dios.
Porque Cristo se ha encarnado para reinar en el mundo, y si bien esto todavía no se ha dado, seguramente se dará, no sin la ayuda y colaboración que prestemos los que amamos al Sacratísimo Corazón, pues si bien Dios es todopoderoso y no necesita de nadie, igualmente quiere necesitar de nosotros los hombres para dilatar su reino de amor en el mundo.
Y citamos aquí unas palabras de Santa Margarita María de Alacoque, para darnos ánimo en reemprender esta tarea de hacer reinar al Corazón de Jesús en el mundo. Éstas son sus hermosas y prometedoras palabras: "A pesar de toda oposición, este Divino Corazón triunfará. Dichosos los que han sido instrumentos para establecer su Reinado."
Entonces no nos desanimemos al ver tanta maldad en el mundo, porque sabemos muy bien que Cristo reinará, y ojalá nosotros estemos entre el número de los que instauraron su Reino de amor.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
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