sábado, 21 de octubre de 2017

Tiempos...

Mensaje a los Jóvenes héroes

Tiempos de coraje.
Hay que tener coraje para enfrentarse con un león o alguna bestia salvaje. Pero más coraje hay que tener para enfrentarse con el mundo, que está en poder de Satanás, que es la peor Bestia que podamos imaginar. Y hay que tener coraje también para enfrentarnos a la propia bestia qua cada hombre lleva en su interior, es decir, la carne con todas sus pasiones desordenadas.
Estos tiempos son malos, y necesitamos de mucho coraje para enfrentar las burlas y escarnios de quienes no creen y se mofan de la religión.
Coraje también se necesita para extirpar de raíz las malas costumbres y apegos desordenados que tenemos a las criaturas, y animarnos a seguir a Cristo por el camino estrecho de la cruz y del cumplimiento del deber.
En definitiva, para ser héroes, no es necesario emprender una aventura a parajes distantes y peligrosos, sino que basta que nos decidamos a tratar de vivir en gracia de Dios, y los enemigos aparecen solos, por todas partes.
Tratemos de ser santos de verdad, y veremos cómo por todos lados surgen enemigos que con lisonjas o amenazas, querrán desalentarnos y acobardarnos. Es aquí donde necesitamos poner coraje, porque el Cielo es de los esforzados y no de los miedosos.

viernes, 20 de octubre de 2017

Conocer...

Rayos de Fe

Conocer a Dios.
Este es el objetivo que cada hombre debería proponerse con la ayuda de la gracia: Conocer a Dios. Porque de ello depende todo lo demás.
Si conocemos a Dios, podremos amarlo, porque nadie ama lo que no conoce, y si tenemos que cumplir el primer mandamiento que dice que debemos amar a Dios sobre todas las cosas, entonces es necesario que conozcamos a ese Dios que tenemos la obligación de amar.
¿Y cómo conocer a Dios?
Conociendo a Jesucristo, porque como Él mismo lo ha dicho, quien lo ve a Él, ve al Padre, ya que el Padre está en Él y Él está en el Padre, y son una misma cosa con el Espíritu Santo.
Leamos y meditemos el Evangelio, porque no hay otro camino para conocer a Dios, que estudiar lo que hizo y dijo Jesucristo.
Hoy se leen infinidad de libros más o menos buenos. Algunos son realmente malos, incluso religiosos pero lleno de herejías. Dejemos de lado esos libros y leamos más el Evangelio, no sin antes invocar al Espíritu Santo para que nos lo ilumine, porque nada de lo que hizo o dijo el Señor es inútil o sin un motivo.
Tengamos más amor por la Palabra de Dios, también por el Antiguo Testamento. Leamos todos los días un texto de la Biblia, siguiendo las directrices de interpretación que nos da la Iglesia Católica, y así iremos conociendo a este Dios que es todo Misericordia.
Pero también tenemos otro modo de conocer a Dios y es a través de la Creación. Sí, a través del universo creado podemos conocer la bondad y amor del Creador.
Otro camino es considerar nuestra vida, todo lo que Dios ha hecho por nosotros desde que fuimos concebidos en el seno materno, y ver la mano providente y amorosa de Dios en los acontecimientos de la vida.
También conoceremos a Dios a través de la oración, del rezo del Rosario, meditando los misterios de Jesús y de María, y hablando con Dios, ya que Él mismo nos irá comunicando luces y gracias con las que tendremos una experiencia de Dios y lo conoceremos más profundamente.
Cuanto más lo conozcamos, tanto más lo amaremos, porque con Dios no sucede como con los hombres, que cuando conocemos más a una persona a veces nos desilusionamos; sino que con Dios, cuanto más lo conocemos, tanto más nos enamoramos de Él, más perfecto aparece a nuestro ojos y más digno de amor. Y en esto no hay límite. Es más, si Dios por su bondad nos mostrara aunque sea una partecita de lo que Él es, ya quedaríamos arrebatados, arrobados por su belleza y nos encenderíamos en amor hacia Él.
El que no ama a Dios es porque no lo conoce bien, ya sea porque no lo quiere conocer o tiene una idea equivocada de Él.
Por eso es tan útil que cuando nosotros lo conozcamos más profundamente por la oración, la meditación y le lectura de su Palabra, también lo demos a conocer a nuestros hermanos que poco o nada conocen de Él, así lo amarán también como nosotros y serán felices ya en la tierra, y luego para siempre en el Cielo.

jueves, 19 de octubre de 2017

Ocultamiento...

Partículas de Evangelio

Ocultación.
Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. (Mt 2,9).
Comentario:
Parece que en el cielo de Jerusalén no se veía la estrella, pues sus habitantes no eran dignos de verla. Es por eso que los magos deben recurrir al rey y preguntarle, pues de lo contrario hubieran seguido tras la estrella que los venía guiando. Esto también hace pensar que la estrella no era ni un cometa ni algo común. Era una estrella particular y creada para este acontecimiento del nacimiento del Salvador, pues dice el texto que se detuvo en el lugar donde estaba el niño, cosa que no puede hacer un cometa ni una estrella común.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Reflexiones...

Reflexión mariana

María es su Madre
Cuando leemos el Evangelio vemos que había gente que amaba y seguía a Jesús, y otro grupo que lo odiaba y lo perseguía. ¿Pero pensamos en el Corazón de María, su Madre, el efecto que tendrían estos sentimientos diversos hacia su Jesús? Ella hubiera querido que todo el mundo le amase. Pero ya Simeón le había profetizado que ese su Hijo sería signo de contradicción y que una espada de dolor atravesaría su alma. Nosotros siempre pensamos en los sufrimientos de Jesús, que ciertamente fueron enormes. Pero, ¿pensamos en los sufrimientos de su Madre, de saber que su Hijo estaba destinado a la muerte y muerte atroz? Compadezcamos el Corazón de María y demos frutos de conversión y santidad por tanto dolor que Ella padeció por nosotros, pecadores.

martes, 17 de octubre de 2017

Vivir...

Diario vivir

La fe debe guiar nuestra vida.
La fe debe guiar nuestra vida, debe embeber todas nuestras acciones. Porque ¿de qué sirve tener fe si uno no tiene obras? Ya lo dice el Apóstol que la fe sin obras está muerta. Y las obras no son las acciones estrepitosas y llamativas, sino simplemente el vivir cristiano, el vivir de acuerdo a los Diez Mandamientos, siendo compasivos con todos, misericordiosos con los que más sufren, y dispuestos a perdonar todo y a todos para ser semejantes a Jesús que perdonó todo y a todos.
Por eso el mundo anda tan mal, porque los cristianos no vivimos de acuerdo a lo que creemos y así no damos buen testimonio ante el mundo.
A veces se escucha a ciertos católicos que dicen que tienen fe pero que en asuntos de negocios es mejor dejar la fe de lado y moverse con las máximas del mundo. ¿Son éstos verdaderos católicos?
Quien no está con el Señor, está contra Él, y quien no recoge con Él, desparrama.
No se puede estar con Dios y con el diablo, y tenemos que saber que no hay términos medios; o se está con Cristo o con el demonio. O se vive en gracia de Dios o se vive en pecado mortal.
En el mundo falta coherencia de vida porque los cristianos no viven lo que creen.
¿Pero Jesús, que es Dios, puede haber dicho algo inútil, algo que sea imposible de vivir y practicar? ¿Podemos creer que Él, siendo Dios y por lo tanto la Sabiduría infinita, se haya equivocado y nos haya dado unos consejos y leyes impracticables? Esto es desde todo punto de vista imposible. Entonces somos los hombres los que no queremos obedecer al Señor y no queremos ajustarnos al Evangelio sino que desfiguramos el Evangelio a nuestro gusto y tomamos lo que nos conviene y rechazamos o cambiamos el resto. Pero a Dios no lo podemos engañar.
Es tiempo de que comencemos a vivir bien nuestra fe, porque si decimos creer en Dios y en Jesucristo, es necesario que creamos a sus palabras, consejos y mandamientos, y que los llevemos a la práctica. Así nuestro obrar será grato a los ojos de Dios y nos salvaremos y daremos buen ejemplo, tan necesario en estos tiempos de maldad generalizada.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

lunes, 16 de octubre de 2017

Mensajes...

Mensaje del 2 de octubre de 2017

“Queridos hijos, como Madre yo os hablo con palabras simples, pero llenas de amor y de solicitud por mis hijos que, por medio de mi Hijo, me habéis sido confiados. Mi Hijo, que es del eterno presente, os habla con palabras de vida y siembra amor en los corazones abiertos. Por eso os pido, apóstoles de mi amor: tened corazones abiertos, siempre dispuestos a la misericordia y al perdón. Por mi Hijo, perdonad siempre al prójimo, porque así la paz estará en vosotros. Hijos míos, preocuparos por vuestra alma, porque es lo único que en realidad os pertenece. Os olvidáis de la importancia de la familia. La familia no debería ser lugar de sufrimiento y dolor, sino lugar de comprensión y ternura. Las familias que intentan vivir según mi Hijo viven en amor recíproco. Desde que mi Hijo era pequeño, me decía que para Él todos los hombres son sus hermanos. Por eso recordad, apóstoles de mi amor, que todos los hombres que encontráis, son familia para vosotros; hermanos según mi Hijo. Hijos míos, no perdáis el tiempo pensando en el futuro con preocupación. Que vuestra única preocupación sea, cómo vivir bien cada momento según mi Hijo: he ahí la paz. Hijos míos, no olvidéis nunca orar por vuestros pastores. Orad para que puedan acoger a todos los hombres como hijos suyos y sean para ellos padres espirituales según mi Hijo. ¡Os doy las gracias! ”

domingo, 15 de octubre de 2017

Evangelio...

Evangelio según San Mateo 22,1-14.
Jesús habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo.
Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir.
De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: 'Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas'.
Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio;
y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron.
Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad.
Luego dijo a sus servidores: 'El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él.
Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren'.
Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados.
Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta.
'Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?'. El otro permaneció en silencio.
Entonces el rey dijo a los guardias: 'Atenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes'.
Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos.