martes, 6 de marzo de 2018
Juzgar...
NO JUZGUES
Él quería que sus hijos aprendiesen a no juzgar de manera apresurada. Por eso, a lo largo del año, mandó que cada uno de ellos viajase hasta una localidad distante, donde había un peral plantado.
Después de que volviese el último hijo, el hombre los reunió y pidió a cada uno que les describiera lo que habían visto.
El primero dijo que el árbol era feo y retorcido.
El segundo hijo manifestó su desacuerdo, indicando que el árbol tenía hojas verdes y estaba cubierto de preciosas flores de aroma tan dulce que él se arriesgaría a decir que eran las flores más graciosas que había visto.
El tercer hijo argumentó que estaban confundidos, ya que el árbol estaba repleto de frutos dorados, bellos y sabrosos. El árbol estaba tan cargado de frutos que estaba arqueado y lleno de vida.
El último hijo no estuvo de acuerdo con los demás, diciendo que el árbol no tenía flores ni frutos, aunque sí hojas coloridas con los más bellos tonos de rojo y dorado.
El hombre explicó a sus hijos que todos estaban en lo cierto, pues cada uno había visto el árbol en una estación diferente. Agregó que no se puede juzgar un árbol o a una persona por sólo una estación.
La vida sólo puede ser cuantificado al final, cuando todas las estaciones se completen. Quien desiste delante del invierno, pierde las delicias de las demás estaciones.
Él quería que sus hijos aprendiesen a no juzgar de manera apresurada. Por eso, a lo largo del año, mandó que cada uno de ellos viajase hasta una localidad distante, donde había un peral plantado.
Después de que volviese el último hijo, el hombre los reunió y pidió a cada uno que les describiera lo que habían visto.
El primero dijo que el árbol era feo y retorcido.
El segundo hijo manifestó su desacuerdo, indicando que el árbol tenía hojas verdes y estaba cubierto de preciosas flores de aroma tan dulce que él se arriesgaría a decir que eran las flores más graciosas que había visto.
El tercer hijo argumentó que estaban confundidos, ya que el árbol estaba repleto de frutos dorados, bellos y sabrosos. El árbol estaba tan cargado de frutos que estaba arqueado y lleno de vida.
El último hijo no estuvo de acuerdo con los demás, diciendo que el árbol no tenía flores ni frutos, aunque sí hojas coloridas con los más bellos tonos de rojo y dorado.
El hombre explicó a sus hijos que todos estaban en lo cierto, pues cada uno había visto el árbol en una estación diferente. Agregó que no se puede juzgar un árbol o a una persona por sólo una estación.
La vida sólo puede ser cuantificado al final, cuando todas las estaciones se completen. Quien desiste delante del invierno, pierde las delicias de las demás estaciones.
lunes, 5 de marzo de 2018
Reflexiones...
Reflexión mariana
Madre oculta
María es Madre oculta. En el Evangelio aparece pocas veces porque Dios
la mantenía oculta y toda para Él. Pero en estos tiempos, en que el
veneno del Mal empapa la tierra, Dios quiere revelarnos a María, pues,
como dicen los santos, cuando el Mal muestra más su rostro, tanto más
Dios da los medios para defenderse del mismo. Entonces ahora, en estos
tiempos en que el Maligno parece cantar victoria, es que aparece en el
cielo un Gran Signo, una Mujer vestida de Sol. Es la Santísima Virgen
que con sus apariciones en muchas partes y sus milagros, combate contra
el Dragón rojo, que es Satanás. Por eso tomémonos de la mano de la
Virgen y vayamos confiados por este mundo hasta que alcancemos la Vida
eterna en el Paraíso.
domingo, 4 de marzo de 2018
Sto Evangelio...
Evangelio según San Juan 2,13-25.
Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén
y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.
Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas
y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio".
Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.
Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?".
Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar".
Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero él se refería al templo de su cuerpo.
Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.
Mientras estaba en Jerusalén, durante la fiesta de Pascua, muchos creyeron en su Nombre al ver los signos que realizaba.
Pero Jesús no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos
y no necesitaba que lo informaran acerca de nadie: él sabía lo que hay en el interior del hombre.
y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.
Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas
y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio".
Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.
Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?".
Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar".
Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero él se refería al templo de su cuerpo.
Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.
Mientras estaba en Jerusalén, durante la fiesta de Pascua, muchos creyeron en su Nombre al ver los signos que realizaba.
Pero Jesús no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos
y no necesitaba que lo informaran acerca de nadie: él sabía lo que hay en el interior del hombre.
sábado, 3 de marzo de 2018
Beso...
María Madre Misericordiosa
Besa nuestras llagas.
¡Qué ganas habrá tenido la Santísima Virgen, en el camino al Calvario y
durante la crucifixión de su Hijo, de besarle las llagas, de medicarle
las innumerables lastimaduras! Pero no pudo hacerlo, sino que recién
pudo besar esas benditas llagas de Jesús, cuando lo tuvo muerto en su
regazo.
Pero esas ganas de la Virgen de besar las llagas de su Hijo, se han
acrecentado y ahora es María la que quiere besar las llagas de sus hijos
adoptivos, nosotros, que somos lastimados por tantas cosas, no tanto
materiales, como espirituales y morales. ¡Cuántas llagas tenemos los
hombres, y María nos quiere besar en ellas, como una madre hace con las
lastimaduras de su hijito, poniendo su beso de amor que aplaca el dolor!
A la Virgen le ha quedado una sed inextinguible de calmar dolores, y lo
que no pudo hacer con su Hijo torturado, lo hace ahora con sus hijitos
adoptivos, nosotros los hombres, en especial aquellos que más estamos
sufriendo.
Dejémonos besar por la Virgen. Dejemos que medique nuestras heridas de
todo tipo, ya sea con su beso maternal y amoroso, o con su caricia, o
quizás también con algún remedio que, aunque nos haga arder o doler,
sabemos que viene de la mano de una Madre, del amor de la mejor Madre,
que nos ama casi infinitamente y sólo un poco menos de lo que nos ama
Dios.
viernes, 2 de marzo de 2018
Llagas...
Las Santas Llagas.
Fue nuestro Señor mismo quien enseñó estas invocaciones a una humilde
hermana del Monasterio de la Visitación de Santa María de Chambery
(Francia), sor María Marta Chambón que falleció el 21 de marzo de 1907.
Este rosario fue aprobado por el Papa San Pío X.
Se reza con un rosario común.
Al comenzar decimos:
– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.
– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.
– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.
– Oh! Jesús, Redentor Divino, sé misericordioso con nosotros y con el mundo entero.
– Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
– Perdón y misericordia, Jesús mío cúbrenos de los peligros con tu preciosa Sangre.
– Eterno Padre, ten misericordia de nosotros por la Sangre de Jesucristo, tu único Hijo.
En las cuentas del Padrenuestro se dice:
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
En las cuentas del Avemaría se dice:
Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas.
Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de tus Santas Llagas.
Al terminar el rosario se dice tres veces:
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas.
PROMESAS que nuestro Señor se dignó hacer a sor María Marta a favor de las almas que recen estas invocaciones.
Escuchemos al Divino Maestro:
“El camino de mis Llagas es tan sencillo y fácil para ir al cielo”.
“Deseo las súplicas de ustedes”
“Todas las palabras que se dicen con motivo de mis Santas Llagas me causan placer, un placer indecible... ¡las cuento todas!...”
“Con mis Llagas ganan mucho y sin fatiga”.
“De mis Llagas salen frutos de santidad”.
“Concederé todo cuanto me pidan con la invocación de mis Santas Llagas”.
“Todo lo obtendrán por mis Llagas, porque es el mérito de mi Sangre, que es de un valor infinito”.
“Con mis Llagas y mi Corazón pueden conseguirlo todo”.
“El que esté necesitado que venga con fe y
confianza, que saque constantemente del tesoro de mi Pasión y de los
agujeros de mis Llagas”.
“Debes repetir con frecuencia cerca de los
enfermos esta invocación: Jesús mío, perdón y misericordia, por los
méritos de tus Santas Llagas. Esta oración aliviará a su alma y a su
cuerpo. Muchas personas experimentarán la eficacia de esta aspiración”.
“El pecador que dijese la oración
siguiente: Eterno Padre, yo te ofrezco las Llagas de nuestro Señor
Jesucristo, para curar las llagas de nuestras almas, obtendrá su
conversión”.
“Ofréceme a menudo estas dos jaculatorias que te he enseñado, para ganarme pecadores, porque tengo 'hambre' de almas”.
“Mis Santas Llagas son un bálsamo reconfortante en el sufrimiento”.
“Mis Llagas curarán las vuestras”.
“No habrá muerte para el alma que espere en mis Llagas; ellas dan la verdadera vida”.
“Las Santas Llagas tienen un poder maravilloso para la conversión de los pecadores”.
“Por mis Llagas pueden desarmar mi justicia”.
“Mis Llagas cubrirán todas vuestras faltas”.
“Deseo que los sacerdotes den estas aspiraciones de mis Llagas, con frecuencia a sus penitentes en el Santo Tribunal”.
“Mis Llagas los salvarán a ustedes infaliblemente. Ellas salvarán el mundo”.
“La oración a las Santas Llagas lo comprende todo”.
“El alma que durante su vida ha honrado y
aplicado las Llagas de nuestro Señor Jesucristo, y las ha ofrecido al
Padre Eterno por las almas del Purgatorio, será acompañada en el momento
de la muerte por la Santísima Virgen y los ángeles. Nuestro Señor en la
Cruz, resplandeciente de gloria, la recibirá y la coronará”.
“Hija mía, cada vez que ustedes ofrecen a mi Padre los méritos de mis divinas Llagas, adquieren una fortuna inmensa”.
“Por mis Santas Llagas pueden merecer y obtener lo que sea conveniente para todas sus necesidades, sin detallarlas”.
“Las Santas Llagas dan valor a todo”.
“Los que honren mis Llagas tendrán un verdadero conocimiento de Jesucristo”.
“Las almas que oran con humildad y meditan
mi Pasión, tendrán una participación en la Gloria de mis divinas
Llagas, recibirán una hermosura y una gloria deslumbradora”.
“Así como hay un ejército levantado para el mal, hay también un ejército levantado por Mí”.
“Con estas invocaciones son más poderosos que un ejército para detener a mis enemigos”.
“El rosario de la Misericordia hace contrapeso a mi justicia... detiene mi castigo”.
"Muchos experimentarán la eficacia de esta aspiración: Jesús mío, perdón y misericordia, por los méritos de tus Santas Llagas".
"Las Santas Llagas satisfacen y aseguran el adelanto espiritual".
"El poder está en mis Llagas, con ellas se hacen poderosos".
"Las Santas Llagas son el tesoro de los tesoros para las almas del purgatorio".
"Cada vez que miren al divino crucificado
con un corazón puro, obtendrán la libertad de cinco almas del
purgatorio: una en cada fuente (cada Llaga de las manos, pies y el
costado)".
"Obtendrán también, si el corazón de
vosotros es puro y desprendido, el mismo favor en cada estación, por los
méritos de cada una de mis Llagas".
"La riqueza de vosotros es mi Santa Pasión".
"Las Santas Llagas dan omnipotencia sobre Dios".
"En verdad esta oración no es de la tierra sino del cielo... y puede obtenerlo todo".
"Mis Santas Llagas sostienen el mundo.
Pídanme de amarlas constantemente, porque son fuente de todas las
gracias. Hay que invocarlas con frecuencia y atraer al prójimo para
imprimir la devoción en las almas".
"Cuando tengan penas que soportar, llévenlas prontamente a mis Llagas y serán mitigadas".
"Por cada palabra que pronuncian del rosario de las Llagas, yo dejo caer una gota de mi Sangre sobre el alma de un pecador"
“Es necesario propagar esta devoción”.
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