lunes, 27 de febrero de 2017
Rayos de Fé...
Rayos de Fe
Dios es el Ser y el Amor.
Dios es uno en su esencia, en su omnipotencia y en todas sus
perfecciones. Dios es el Ser, el que Es. Su esencia es existir. Él
existe siempre, siempre existió y siempre existirá. De Él vienen todos
los demás seres que existen, de Él tomaron la existencia, por eso Dios
es el Ser necesario, porque sin Él, nada puede existir.
Dios también es el Amor, como dice el Apóstol San Juan, y por eso
debemos tener ilimitada confianza en Dios, sabiendo que es el Amor, es
la Misericordia infinita, es el Bien, es el Bueno.
¡Qué alegría debemos sentir siempre de tener semejante Padre en el
Cielo, que no está ausente de la tierra, pues al ser Dios está presente
en todos lados! ¡Cuánto amor debemos profesarle, pues amor con amor se
paga!
No estamos por casualidad o por azar en este mundo, sino que Dios, desde
toda eternidad ha pensado en nosotros, y nos ha creado para que seamos
felices con Él para siempre en el Cielo.
Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y
por eso nos ha dado todos los auxilios para que, cumpliendo sus
Mandamientos y siguiendo sus enseñanzas, nos salvemos. Pero si nosotros
rechazamos la ayuda de Dios, entonces nos condenaremos en el Infierno
eterno.
Si Dios es Bueno y es el Amor, ¿por qué entonces creó el Infierno?
Porque Dios también es Justicia infinita. En Dios todas las perfecciones
son infinitas y son una misma cosa. El pecado es un mal tan grande que
para darnos cuenta de su malicia basta que contemplemos lo que le ha
costado a Jesucristo vencer el pecado y pagar la deuda de la humanidad. Y
a pesar de que el Infierno es terrible, algo que uno no se puede
imaginar estando aquí en la tierra, también se puede decir que es menos
de lo que merece el pecado. ¡Qué terrible es el pecado! ¡Y nosotros lo
cometemos tan tranquilamente! ¡Que no suceda más de hoy en adelante, y
evitemos al menos los pecados mortales, para luego evitar también los
pecados veniales y las imperfecciones!
Dios nos ha creado por amor, pero en este mundo debemos sufrir porque
con el sufrimiento pagamos por los pecados que hemos cometido y nos
hacemos solidarios haciendo las veces de corredentores de nuestros
hermanos. Recordemos que quien sufre tiene muy cerca a Dios, porque Dios
está cerca del que sufre por alguna causa.
Todas las acciones de Dios son movidas por el Amor, incluso las que
parecen castigos tremendos, siempre las mueve el Amor de Dios. Dios no
es cruel, sino que es bondad infinita, y en el Cielo veremos claro que
todo lo que Dios hizo o permitió que nos sucediera fue por amor hacia
nosotros.
domingo, 26 de febrero de 2017
Caminos...
El Camino.
Cuando los primeros discípulos se encontraron con Jesús, le preguntaron:
“Señor, ¿dónde vives?”, y Él les respondió: “Vengan y lo verán”.
Y así es la vida cristiana, porque para llegar al Cielo hay que vivir según Cristo nos enseña, y al principio hay que entrar por el camino arduo del cumplimiento de los Diez Mandamientos, pero luego, a medida que vamos transitando por el camino, comenzamos a descubrir cosas maravillosas, como el amor de Dios por nosotros y se nos hace feliz la vida. Pero primero hay que pasar por el camino del esfuerzo, de la renuncia y lanzarnos adelante con la ayuda de Dios.
Muchos, al comenzar a caminar por el camino del cumplimiento de los Mandamientos, lo abandonan porque lo consideran difícil, y así nunca llegan a saber los grandes tesoros que el Señor les tenía reservados en este camino regio.
Quienes se mantienen fieles a Dios, cuando van descubriendo todas las hermosuras que Dios les preparó en dicho camino, quisieran comentarlas con los demás, con todos los hombres. Pero es necesario que cada uno ingrese por el camino escarpado de los Diez Mandamientos, y que en los primeros tiempos sufra para tratar de ser bueno y vivir en gracia de Dios. Entonces, llegado el momento, la persona comienza a gustar las delicias que Dios le ha preparado desde toda la eternidad, y que en el Cielo serán poco menos que infinitas.
Así que hagamos el intento, como el alpinista, que se esfuerza durante todo el camino de subida al monte, pero al final descubre una vista panorámica que premia todo el trabajo realizado.
Las tentaciones son muchas, pero con la gracia de Dios y sus ayudas, que las debemos pedir en la oración, podemos ¡y debemos! entrar por el camino de la conversión, del cumplimiento de la Ley de Dios, para saborear dentro de un tiempo, las delicias del amor de Dios.
Hay que ir tras el Señor, dejar todo el pasado y entrar por la puerta estrecha y el camino angosto, que el Señor recorrió primero. Tendremos tentaciones de salirnos del camino, de entregarnos al pecado y “disfrutar de la vida”, pero si para ello incumplimos los Mandamientos, entonces estaremos siendo engañados miserablemente y ese camino, a pesar de ser dulce al principio, se va haciendo cada vez más amargo, y termina, al final, en el fondo del Infierno eterno.
En cambio, el camino bueno, comienza siendo difícil y amargo al principio, pero luego se va endulzando sobremanera, y al final termina en el Corazón de Dios, en el Cielo bendito y eterno para el que fuimos creados por Dios, y donde seremos para siempre felices con una felicidad imposible de imaginar.
Y así es la vida cristiana, porque para llegar al Cielo hay que vivir según Cristo nos enseña, y al principio hay que entrar por el camino arduo del cumplimiento de los Diez Mandamientos, pero luego, a medida que vamos transitando por el camino, comenzamos a descubrir cosas maravillosas, como el amor de Dios por nosotros y se nos hace feliz la vida. Pero primero hay que pasar por el camino del esfuerzo, de la renuncia y lanzarnos adelante con la ayuda de Dios.
Muchos, al comenzar a caminar por el camino del cumplimiento de los Mandamientos, lo abandonan porque lo consideran difícil, y así nunca llegan a saber los grandes tesoros que el Señor les tenía reservados en este camino regio.
Quienes se mantienen fieles a Dios, cuando van descubriendo todas las hermosuras que Dios les preparó en dicho camino, quisieran comentarlas con los demás, con todos los hombres. Pero es necesario que cada uno ingrese por el camino escarpado de los Diez Mandamientos, y que en los primeros tiempos sufra para tratar de ser bueno y vivir en gracia de Dios. Entonces, llegado el momento, la persona comienza a gustar las delicias que Dios le ha preparado desde toda la eternidad, y que en el Cielo serán poco menos que infinitas.
Así que hagamos el intento, como el alpinista, que se esfuerza durante todo el camino de subida al monte, pero al final descubre una vista panorámica que premia todo el trabajo realizado.
Las tentaciones son muchas, pero con la gracia de Dios y sus ayudas, que las debemos pedir en la oración, podemos ¡y debemos! entrar por el camino de la conversión, del cumplimiento de la Ley de Dios, para saborear dentro de un tiempo, las delicias del amor de Dios.
Hay que ir tras el Señor, dejar todo el pasado y entrar por la puerta estrecha y el camino angosto, que el Señor recorrió primero. Tendremos tentaciones de salirnos del camino, de entregarnos al pecado y “disfrutar de la vida”, pero si para ello incumplimos los Mandamientos, entonces estaremos siendo engañados miserablemente y ese camino, a pesar de ser dulce al principio, se va haciendo cada vez más amargo, y termina, al final, en el fondo del Infierno eterno.
En cambio, el camino bueno, comienza siendo difícil y amargo al principio, pero luego se va endulzando sobremanera, y al final termina en el Corazón de Dios, en el Cielo bendito y eterno para el que fuimos creados por Dios, y donde seremos para siempre felices con una felicidad imposible de imaginar.
sábado, 25 de febrero de 2017
Reflexiones...
Reflexión mariana
Las lágrimas de María
¡Cuántas lágrimas debió derramar María! Cuando tuvo que huir a Egipto
con su Niño perseguido a muerte, cuando lo perdió en Jerusalén, cuando
despidió a Jesús al comenzar su misión, y tantas otras veces tuvo que
llorar María, y por nosotros, pues estas lágrimas junto con la Sangre de
Jesús son el precio de nuestro rescate de las manos de Satanás. Por eso
confiemos en María, pues si Ella lloró por nosotros, ahora no nos
dejará librados a las fauces del Mal e intercederá por nosotros ante su
Hijo y ante el Padre eterno. Como decía un piadoso sacerdote: “En cada
gracia que recibimos hay una gota de Sangre de Jesús y una lágrima de
María”.
viernes, 24 de febrero de 2017
Buenos..
Diario vivir
No nos cansemos de ser buenos.
Esta vida terrena es una lucha constante entre el Bien y el Mal, que no
solo luchan externamente a nosotros, sino también dentro de nosotros.
Porque todos tenemos inclinación a hacer el bien, pero también a
realizar el mal, y toda nuestra vida es un constante combate para hacer
el bien y evitar el mal.
El Cielo nos espera si sabemos perseverar en el bien y evitamos a toda
costa el mal, porque ya lo dice el Señor que quien persevera hasta el
fin se salvará.
Hoy cuesta mucho ser bueno porque por los medios de comunicación se ve a
los malos que triunfan y la justicia no los alcanza. Es como una
invitación que hace el demonio para decirnos que abandonemos la vida
buena y honrada y nos entreguemos al mal, y así seremos triunfadores.
Pero este es un miserable triunfo terrenal, pero un fracaso eterno en el
Infierno. Porque los que hacen el mal y triunfan, no son ayudados por
Dios sino que es el Maligno el que los ayuda y los pone como ejemplo a
la gente, y así los hace modelos de corrupción que arrastran a muchos
detrás.
En cuanto a nosotros no nos desanimemos y sigamos practicando el bien,
sigamos tratando de ser buenos a toda costa y contra todo y contra
todos, porque el Cielo es para los buenos, y para los malos que se
arrepienten de ser malos.
No nos engañemos. Los malvados no heredarán el Cielo y, aunque en este
mundo triunfen y les salga todo bien, llegará un día en que se esfumarán
sus triunfos y solo les llegará el horror y la desesperación en el
Infierno.
Lo que hay que evitar cuidadosamente es el odio, porque quien odia no es
de Dios sino del Maligno. Aprendamos de Jesús que no odió a nadie, ni
siquiera a los que lo mataban tan cruelmente, ni a Judas a quien llamó
“amigo” a pesar de que lo traicionaba. Porque el demonio eso es lo que
quiere, hacernos odiar, así seremos sus presas y nos condenaremos con él
para siempre.
Si no podemos perdonar porque todavía nos duele la ofensa, al menos no odiemos, jamás, porque caeríamos en manos del Maligno.
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
jueves, 23 de febrero de 2017
Mensaje...
Mensaje de María del Rosario de San Nicolás con comentario
Acudir a la Virgen.
08-11-83 PM 014
La Virgen me dijo: "Cuando lo necesites acude a Mí, Yo te responderé; feliz estoy contigo, digna eres de mi confianza. Gloria al Señor". Me da a leer Salmo 119, Lamed.
Me dice:"Rocas romperé, grutas cavaré; así de perseverante tienes que ser".
LA ESTABILIDAD DE LA LEY DEL SEÑOR
89 Tu palabra, Señor permanece para siempre, está firme en el Cielo.
90 Tu verdad permanece por todas las generaciones; Tú afirmaste la tierra y ella subsiste.
91 Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos, porque todas las cosas te están sometidas.
92 Si tu ley no fuera me alegría, ya hubiera sucumbido en mi aflicción
93 Nunca me olvidaré de tus preceptos; por medio de ellos, me has dado la vida.
94 Sálvame, porque yo te pertenezco y busco tus preceptos.
95 Los malvados están al acecho para perderme, pero yo estoy atento a tus prescripciones.
96 He comprobado que toda perfección es limitada: qué amplios, en cambio, son tus mandamientos!
Comentario:
Las palabras de la Virgen a Gladys también nos las dice a nosotros si somos fieles a los mandamientos de Dios. Para Ella somos dignos de su confianza y nos irá llevando de la mano para realizar grandes cosas en nuestra vida, para nuestro bien y el de los hermanos. La Virgen también habla de perseverancia. Y tenemos que ser perseverantes pues en nuestra vida habrá montañas y valles, claros y oscuros, tristezas y alegrías, y por eso hay que dejar que María obre en nosotros acomodando lo que no está bien y dejándola que nos forme como formó a su Hijo Jesús.
María del Rosario de San Nicolás, ruega por nosotros.
miércoles, 22 de febrero de 2017
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