domingo, 19 de febrero de 2017

Mensaje...

Mensaje de conversión

La misión
22-1-84 26
Estoy viendo permanentemente la ceguera de otros pueblos ante la advertencia de Dios, por eso sé que vosotros vais a hacer mucho para estar con Cristo Jesús. Sé que lo lograréis con vuestro empeño.
Leed: Hechos C. 26, V. 16-17-18
16 Levántate y permanece de pie, porque me he aparecido a ti para hacerte ministro y testigo de las cosas que has visto y de aquéllas en que Yo me manifestaré a ti.
17 Te libraré de los Judíos y de las naciones paganas. A ellas te envío
18 para que les abras los ojos, y se conviertan de las tinieblas a la Luz y del imperio de satanás al verdadero Dios, y por la fe en Mí, obtengan el perdón de los pecados y su parte en la herencia de los santos.
(Mensaje de María del Rosario de San Nicolás)
Comentario:
En otros lugares del mundo donde se han dado los mensajes de María invitando a la urgente conversión, no hubo la respuesta que quiere el Señor. Pero en Argentina la Virgen es bien recibida y esta nación tiene una misión especial en la historia de la salvación. Así como el Señor elige lo que no vale para confundir a lo que vale, así también eligió a Argentina para que lleve el mensaje de María hasta los más escondidos rincones del mundo. Al Señor le gusta dar participación en su misión a las regiones despreciadas por muchos; y así fue que Él mismo vivió en Nazaret, en Galilea, lugares despreciados por los judíos del Templo. Se puede decir que Argentina no es muy apreciada por los países poderosos, pero Dios y María la han elegido para una gran misión. Dios hace lo que quiere y puede enriquecer de dones a quien quiere, cuando quiere y como quiere, y así ha elegido a Argentina para que sea luz del mundo a través de los mensajes de María del Rosario en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Pero esta elección del Señor comporta una gran obligación de ser cada vez mejores y estar a la altura de la elección, con una firme voluntad de ser santos y de evangelizar toda la tierra. Seamos o no argentinos, esta es la misión de todo cristiano. No seamos como Jonás y aceptemos la misión que Dios y la Virgen nos encomiendan.

sábado, 18 de febrero de 2017

Compromiso...

Mensaje eucarístico

Compromiso.
Nosotros, los Amigos del Santísimo Sacramento, nos hemos comprometido a realizar todos los días una visita a Jesús Sacramentado, ya sea en una iglesia o en forma espiritual desde nuestra casa. No descuidemos esta práctica pues si somos fieles a ella, veremos maravillosos frutos porque Jesús quiere que le acompañemos aunque sea un momento. La delicia de Jesús es estar entre los hombres. Él está feliz de estar junto a nosotros y, si bien Dios está en todas partes, también es cierto que Jesús como hombre está especialmente en el Sagrario, bajo las apariencias de pan. Pongámonos en guardia contra el demonio, que hará todo lo posible por separarnos de esta práctica porque sabe los frutos que atrae sobre el alma fiel a ella. Aquí les doy un texto con el que se pueden ayudar para hacer las visitas a Jesús.
¡Viva Jesús Sacramentado!
¡Viva María, su Madre Inmaculada!

viernes, 17 de febrero de 2017

Mensaje...

Mensaje de confianza

Confiar en Dios.
Y en la noche de la Cena, conociendo los frutos infinitos de su Sacrificio, Él profería, al partir hacia la muerte, ese grito de triunfo: “¡Confiad! ¡Confiad! ¡Yo he vencido al mundo!”
(De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent)
Comentario:
Este mundo que yace bajo el poder del Maligno, nos asusta y nos amenaza con destruirnos porque somos cristianos. Pero Cristo ha vencido al mundo, y con Él venceremos también nosotros si tenemos confianza en el Señor.
Todo se resume en la confianza, porque quien confía en Dios, cree, espera y ama.
La confianza es insistentemente pedida por Jesús en el Evangelio, y en la devoción a la Divina Misericordia, Jesús nos obliga amorosamente a confiar, y nos dice que su Corazón sufre muchísimo por la desconfianza de las almas, especialmente de las almas elegidas por Él.
Confiemos en la Bondad de Dios, porque de Dios no puede venirnos ningún mal, en cambio todos los bienes nos vienen de Él, que es la Fuente de todo Bien.
¿No creemos que Dios es Todopoderoso? Y si lo creemos ¿por qué no actuamos de acuerdo a eso que creemos? Porque si Dios es omnipotente, entonces no puede sucedernos nada, absolutamente NADA que sea malo para nosotros, si confiamos en Dios y nos abandonamos a sus cuidados.
En lo que respecta a nosotros, debemos rezar mucho para pasar bien las pruebas de la vida, y que al final alcancemos la salvación.
 

jueves, 16 de febrero de 2017

Astor Piazzola y su quinteto - Adios Nonino (1969) original

Oraciones...

Quince minutos con María

De tu mano.
María, Madre mía, estoy contento de caminar tomado de tu mano, porque así todo se me hace más fácil y voy seguro por el camino de mi vida en la tierra, sabiendo que tú siempre estás a mi lado y que no me sueltas de la mano, aunque a veces me sienta como abandonado por ti. Solo es como un juego de tu amor que quiere que te busque para, al encontrarte nuevamente, te abrace y me una más a ti. A veces tengo miedo, Madre, porque no sé qué me espera en el futuro. Pero después pienso que tú también estarás en ese futuro y que me consolarás si debo pasar por alguna enfermedad o prueba, y sé que tu mano cariñosa y dulce enjugará mi llanto o aliviará mi dolor. ¡Qué suerte Madre que te tengo conmigo! Jesús también te tuvo al pie de su Cruz y se consoló viéndote y teniéndote cercana. Yo, con mayor razón, puedo esperar que tú estarás siempre conmigo, y especialmente en el momento de la prueba y de la angustia. Te amo, Madre querida.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Marie's the name (subtitulado español)

Sto Evangelio...

El ciego quedó curado y veía todo con claridad
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 22-26
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida y le presentaron un ciego, pidiéndole que lo tocara. Jesús tomó de la mano al ciego, lo sacó a las afueras del pueblo y, después de poner saliva en sus ojos, le impuso las manos y le preguntó:
"¿Ves algo?"
El, abriendo los ojos, dijo:
"Veo hombres y me parecen árboles que caminan".
Jesús volvió a poner las manos sobre sus ojos; entonces el ciego comenzó ya a ver con claridad y quedó sano, de suerte que hasta de lejos veía perfectamente todas las cosas.
Después lo envió a su casa, y le ordenó:
"Ni siquiera entres en el pueblo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.