lunes, 7 de agosto de 2017

Catecismo...

APUNTES DE CATECISMO

Del Catecismo de la Iglesia Católica.
9 El ministerio de la catequesis saca energías siempre nuevas de los Concilios. El Concilio de Trento constituye a este respecto un ejemplo digno de ser destacado: dio a la catequesis una prioridad en sus constituciones y sus decretos; de él nació el Catecismo Romano que lleva también su nombre y que constituye una obra de primer orden como resumen de la doctrina cristiana; este Concilio suscitó en la Iglesia una organización notable de la catequesis; promovió, gracias a santos obispos y teólogos como S. Pedro Canisio, S. Carlos Borromeo, S. Toribio de Mogrovejo, S. Roberto Belarmino, la publicación de numerosos catecismos.
Comentario:
Y Juan Pablo II nos ha dejado este Catecismo que es como su supremo testamento y del cual hay que aprovecharlo para componer otros catecismo menores. Por ello es que lo vamos estudiando punto por punto con un sencillo comentario, que ojalá sirva para entenderlo mejor. El Concilio Vaticano II ha dado un gran impulso a la catequesis, pues ha lanzado a la Iglesia a la conquista del mundo con una nueva evangelización, y, por ende, una nueva catequización de los hombres. No nueva en cuanto a verdades, sino en cuanto a la forma de impartirla. Nunca como en estos tiempos la Iglesia ha tenido tanta claridad en su doctrina y ha iluminado tanto los divinos misterios; pero también nunca hubo tanta confusión, pues el demonio ha entrado con su humo dentro de la Iglesia y trata de oscurecerla. No nos dejemos desviar por el Maligno y bebamos de las fuentes de la sana doctrina y sigamos la voz del Papa.

viernes, 4 de agosto de 2017

Mensajes...

Mensaje de conversión

En cementerios
18-2-84 55
En todos los lugares del mundo, donde han sido dados mis Mensajes, parecería que se predicó en cementerios, no hubo la respuesta que quiere el Señor.
Por eso tu pueblo fue elegido, predica para que tus hermanos respondan al llamado del Señor nuestro Dios. Amén. Amén.
Leed: Salmo 107, V. 35 hasta terminar
35 Convirtió el desierto en un lago, y la tierra reseca es un oasis:
36 Allí puso a los hambrientos, y ellos fundaron una ciudad habitable.
37 Sembraron campos y plantaron viñas, que produjeron frutos en las cosechas.
38 El los bendijo y se multiplicaron, y no dejó que les faltara el ganado.
39 Cuando eran pocos, y estaban abatidos por el peso de la desgracia y la aflicción,
40 el que cubre de vergüenza a los príncipes y los extravía por un desierto sin huellas,
41 levantó a los pobres de la miseria y multiplicó sus familias como rebaños.
42 Que los justos lo vean y se alegren, y enmudezcan todos los malvados.
43 El que es sabio, que retenga estas cosas y comprenda la misericordia del Señor.
(Mensaje de María del Rosario de San Nicolás)
Comentario:
La Virgen nos dice en este mensaje que en los lugares donde Ella ha dado sus mensajes, parecería que se predicó en cementerios porque no hubo la respuesta que espera el Señor, y por eso ha elegido a San Nicolás, Argentina, para que desde aquí se invite al mundo a la conversión y a la penitencia. El tiempo de la misericordia está para ceder al tiempo de la justicia divina, y tal vez no nos quede mucho tiempo para convertirnos. No dejemos pasar estos momentos tan especiales y llenos de gracias celestiales. No aplacemos nuestra conversión para mañana, porque tal vez pueda ser tarde. Digamos como San Expedito: “Hoy”, y tratemos de hacer una buena, sincera y completa confesión con un sacerdote y empecemos una vida nueva, tratando de cumplir lo que la Virgen nos indica, especialmente con la oración frecuente, perseverando en el bien y evitando el mal de todo tipo. Hagamos penitencia y oración, que son las dos armas con las cuales se salvan pecadores y se camina por el camino de la santidad.

jueves, 3 de agosto de 2017

Visitas...

Mensaje eucarístico

Visita diaria.
Cuando vamos a hacer la visita diaria de quince minutos al Sagrario, nos encontramos con el Emmanuel, que traducido significa “Dios con nosotros”. Y es que allí está Jesús Sacramentado que es Dios con nosotros. Él es Dios además de hombre, y no contento con haber escondido su Divinidad en su humanidad, ahora también esconde su humanidad bajo las apariencias del pan. Él es el Divino Escondido que quiere manifestarse a nosotros. Pero para encontrarlo debemos ser constantes en ir todos los días a hacerle la visita de quince minutos, aunque no tengamos ganas, aunque cuando estemos frente a Él estemos más secos que un corcho y con menos devoción que una piedra, ¡no importa!, ¡a perseverar! y a maravillarnos por los frutos que obtendremos.
¡Viva Jesús Sacramentado!
¡Viva María, su Madre Inmaculada!

miércoles, 2 de agosto de 2017

Confianza...

Mensaje de confianza

Pocos confían.
Pocos cristianos, incluso entre los más fervorosos, poseen esta confianza que excluye toda ansiedad y toda hesitación.
(De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent)
Comentario:
Si sabemos que Dios lo puede todo, ya que eso es lo que rezamos en el Credo: “Creo en Dios, Padre Todopoderoso”, ¿por qué entonces andamos tan angustiados por las cosas que nos pasan y les suceden a nuestros familiares y amigos? ¿Acaso Dios no sabe de esas cosas? ¿Acaso Dios no ve? El Señor solo pide nuestra fe y confianza para actuar, porque ahora como en tiempos de Jesús, el Señor pide y exige nuestra confianza para obrar el milagro.
En cambio, nosotros andamos muy desconfiados de Dios, pensando en nuestro interior: “Dios no me puede conceder esto”. ¿Qué es lo que Dios no puede hacer o conceder? Absolutamente todo lo puede Dios, entonces confiemos en Él, porque nuestra fe y confianza deja mucho que desear.
Hay una frase del Padre Pío de Pietrelcina que dice una gran verdad: “Reza, ten fe y no te preocupes” Esa fe, esa confianza que debemos tener en Dios nos debe hacer vivir en completa paz, sabiendo que Dios ve todo y tiene todo bajo control, y lo que permite siempre es para un bien.
En lo que toca a nosotros debemos rezar mucho y con plena confianza en Dios, sabiendo que Él hará lo mejor.

martes, 1 de agosto de 2017

La oración...

Tema de hoy

La oración.
La oración nos protege de todos los males y nos obtiene de Dios innumerables gracias y bendiciones, por eso nunca debemos dejar de rezar. Aunque no podamos rezar mucho, por lo menos tenemos que rezar todos los días las Tres Avemarías que son prenda de salvación eterna.
Con la oración se vencen las tentaciones del Maligno y se pasa al contraataque. Con la oración dominamos nuestras pasiones y obtenemos paz en la mente y el alma, paz para nuestra familia y para el mundo entero.
La oración tiene en el bien un poder inmenso. Ya dice San Alfonso María de Ligorio que el que reza se salva, y el que no reza se condena. Y esto es la pura verdad. Si queremos salvarnos del Infierno eterno, es necesario que oremos mucho, todos los días. Debemos ser perseverantes en la oración, aunque haya días en que no sintamos ninguna devoción ni ningún atractivo por la oración, igual tenemos que rezar. Es más, es justo en esos momentos en que necesitamos rezar más, tomando el ejemplo de Jesús, que en los momentos de mayor tentación oraba con más intensidad.
Dios ve el futuro de todas sus criaturas, ve nuestro futuro y ha preparado gracias para socorrernos en todos los acontecimientos que nos sucedan en esta vida. Pero ha condicionado el darnos estas gracias, a que nosotros se las pidamos a través de la oración. Por eso si no rezamos, perderemos muchísimos auxilios divinos y arriesgaremos nuestra salvación eterna. Pensemos en Jesús y en María, que pasaban muchas horas en oración, ¡y ellos eran los que menos las necesitaban, pues Uno era Dios, y la Otra, la Madre de Dios! Sin embargo pidieron incesantemente todo a Dios a través de la oración. ¿Y nosotros queremos ser superiores a ellos? No nos dejemos engañar por Satanás y recemos mucho todos los días.
¡Ave María purísima!
¡Sin pecado concebida!