miércoles, 8 de junio de 2016
martes, 7 de junio de 2016
Misa...
Vivir católico
Ir a Misa
La Iglesia Católica manda cumplir con el precepto de asistir a Misa los domingos y fiestas de guardar.
A veces no cumplimos con este precepto y entonces cometemos un pecado grave o mortal.
¿Por qué es tan importante la Misa dominical?
Porque la Misa es la renovación del Sacrificio de Jesús en el Monte Calvario, es decir que Jesús en cada Misa se vuelve a ofrecer y vuelve a morir por nosotros.
La Misa es el mismo Sacrificio de la Cruz, solo que incruento, o sea que no hay derramamiento de sangre. Pero es el mismo Sacrificio.
Entonces el que no pudo estar presente en la Crucifixión del Señor porque no vivió en su época, puede ahora estar verdaderamente presente si asiste a la Misa. Por eso faltar a Misa el domingo es un pecado, y como todo pecado es siempre una falta de amor a Dios y al prójimo.
Sí, faltar a Misa el domingo es una falta de amor a Dios, de amor a Jesús. Porque si sabemos que un familiar nuestro está sufriendo en su lecho de dolor y nos espera ansiosamente para que le consolemos, pero nosotros no lo visitamos, cometemos una falta de amor. Y lo mismo sucede con Jesús, que en cada Misa muere por nosotros, muere por mí, y yo ni siquiera voy a estar con Él en la Misa, consolándole y dándole gracias por todo el amor que me da y por haberme salvado. ¡Tremenda ingratitud!
Pero además la Misa nos obtiene una lluvia de gracias sobre nosotros y sobre nuestras empresas temporales y espirituales, porque de la Misa fluye un río de gracias y consuelos, de bienes sin medida.
Tengamos más fe y sepamos que cuando vamos a Misa el domingo, vamos a la Crucifixión, Muerte y Resurrección del Señor, que se renovará misteriosamente ante nuestros ojos.
Hace falta tener más fe y no dejar de ir a Misa por ningún motivo, salvo por causa justificada, porque en la Misa, Jesús, desde la Cruz, mientras muere, busca con su mirada a quienes le consuelen, nos busca a nosotros, a cada uno de nosotros, y si no estamos presentes el Señor se pone muy triste y muere abandonado.
Si abandonamos a Jesús en la Misa, el Señor se ve obligado a abandonarnos a nosotros.
Vayamos a Misa por amor a Jesús, y no por simpatía o antipatía con el sacerdote o los fieles. La Misa es algo muy serio, así que guardemos también la compostura, el silencio y la piedad. Amemos al Señor que se entrega otra vez por nosotros.
lunes, 6 de junio de 2016
Espera...
Vuelve a empezar
Dios nos espera.
Los hombres muchas veces se impacientan con nosotros, porque caemos una y otra vez en las mismas faltas. El único que no se impacienta con nosotros y tiene piedad, es Dios, que nos conoce bien y sabe que tratamos de poner lo mejor de nosotros, pero por debilidad a veces caemos en las mismas faltas.
Entonces no miremos a los hombres, que muchas veces son como en el vía crucis de Jesús, que cuando el Señor caía, en lugar de consolarlo y ayudarlo a levantarse, lo insultaban y despreciaban, e incluso lo castigaban.
También nosotros necesitamos en nuestras caídas una mano amiga que nos ayude a levantarnos. Si la encontramos, bendito sea Dios, pero si no la encontramos, no odiemos, sino refugiémonos en Dios, que Él siempre tiene el Corazón abierto y esperándonos, dándonos siempre una nueva oportunidad.
Recordemos siempre que Dios nos ama a pesar de nuestros pecados y defectos. Teniendo esta seguridad en el fondo del corazón, entonces caminaremos tranquilos por la vida sin descorazonarnos cuando caemos tantas veces por el camino.
domingo, 5 de junio de 2016
Mensaje...
Mensaje sobre la oración
Conservación.
“Tiene que rezar el alma pura y bella, porque de lo contrario perdería su belleza.”
(Diario #146 – Santa Faustina Kowalska)
(Diario #146 – Santa Faustina Kowalska)
Comentario:
Si estamos y vivimos en gracia de Dios, esto es un don de Dios, porque solos no podemos decir ni siquiera que Cristo es el Señor. Entonces sepamos que si tenemos la gracia de no cometer ya pecados graves y vivimos en amistad con Dios, ésta es una gracia del Señor, y Él la da a quien se la pide en la oración.
Por eso si dejamos de rezar, pronto estaremos enfangados y volveremos al lodo de donde, tal vez, hemos salido.
Para no retroceder en la vida espiritual, y avanzar siempre, es que tenemos la necesidad de rezar siempre. Porque hay que saber que en la vida espiritual o se avanza o se retrocede, pero nunca uno queda en el mismo lugar del camino.
Tratemos de rezar mucho, para ir avanzando en la santidad y alejarnos cada vez más del sendero que lleva al Infierno.
Nunca nos creamos que ya hemos llegado a la perfección y que podemos estar tranquilos, porque esta tibieza y falta de vigilancia y oración, nos puede llevar a caer en los pecados más graves, ya que el demonio es muy astuto, y cuando parece que no nos molesta ya, es cuando está preparando una emboscada para hacernos caer de improviso.
Esto lo podremos evitar si somos vigilantes y oramos siempre, en todo tiempo, con perseverancia.
sábado, 4 de junio de 2016
Catecismo...
Repasando el Catecismo
3. ¿Cómo se puede conocer a Dios con la sola luz de la razón?
31-36
46-47
A partir de la Creación, esto es, del mundo y de la persona humana, el hombre, con la sola razón, puede con certeza conocer a Dios como origen y fin del universo y como sumo bien, verdad y belleza infinita.
46-47
A partir de la Creación, esto es, del mundo y de la persona humana, el hombre, con la sola razón, puede con certeza conocer a Dios como origen y fin del universo y como sumo bien, verdad y belleza infinita.
(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)
Comentario:
Con la sola luz de la razón el hombre puede saber que Dios existe, que ha creado el universo, porque al ver todas las cosas creadas, es necesario pensar en que hay Alguien que las tuvo que haber creado, ya que las cosas no se hacen solas. También al ver el orden que hay en el mundo, en la naturaleza, y las leyes que gobiernan el mundo, es necesario pensar en un Ordenador, en un Legislador. Como dice la Escritura: “Los cielos cantan la gloria de Dios”.
También por el deseo de felicidad completa que hay en el hombre, es que nos damos cuenta de que Dios existe y de que dicha felicidad tiene que existir, porque la naturaleza no se equivoca, y si el hombre quiere ser feliz, es porque Dios ha colocado en el corazón del hombre ese deseo y lo quiere satisfacer completamente.
Nos damos cuenta de que existe Dios, que nos manda a hacer el bien y evitar el mal, por nuestra conciencia, que nos remuerde cuando hacemos algo malo, y nos alienta cuando hacemos algo bueno. La conciencia es testigo de que Dios existe, ya que Dios mismo la ha puesto en nosotros para que nos guíe en el recto camino.
Pero también debemos reconocer que si el hombre hubiera seguido solo con la razón tratando de conocer a Dios, no lo habría logrado plenamente puesto que por el pecado original la razón está muy inclinada al mal y como oscurecida por el mal. Entonces era necesario que Dios se revelara, que nos echara una mano para que lo conozcamos realmente bien y hagamos todo lo necesario para salvarnos y ser agradables a sus ojos.
¡Alabado sea Dios!
viernes, 3 de junio de 2016
Conversión...
Enseñanzas del Evangelio
Conversión
Conviértanse porque ha llegado el Reino de los Cielos. (Mt 3, 2)
Enseñanza:
El Reino de los Cielos ha llegado con Jesús y desde entonces se va extendiendo, va creciendo, aunque los hombres no se den cuenta de ello.
El Reino de los Cielos es lo que pedimos en el Padrenuestro que venga a la tierra, y este Reino vendrá ciertamente porque es promesa del mismo Cristo, cuando nos dice que habrá cielos nuevos y tierra nueva, y que la voluntad de Dios se cumplirá en la tierra como en el Cielo. Y según muchas apariciones de la Virgen y de Jesús, no estamos lejos de la venida en plenitud de este Reino, que no se producirá sin una tremenda lucha entre las fuerzas del Bien y del Mal. Por eso este mensaje de conversión que pregonaba Jesús, es necesario que hoy vuelva a resonar en el mundo, porque es urgente la conversión, ya que estamos en vísperas de acontecimientos que son muy graves y si nos encuentran con poca fe o lejos de Dios, no tendremos tiempo de convertirnos, y nos sucederá como a las vírgenes imprudentes de la parábola, que se quedaron sin aceite en sus lámparas cuando llegó el Esposo.
Aprendamos de San Expedito a convertirnos “HOY”, y no dejar para mañana nuestra conversión, como quiere el diablo, porque él bien sabe que lo que se deja para mañana y no se hace hoy mismo, es muy probable de que no se llegue a realizar nunca.
jueves, 2 de junio de 2016
Evangelio...
Partículas de Evangelio
Prueba de San José.
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. (Mt 1,19)
Comentario:
A veces no pensamos en lo terrible de la situación que ha pasado San José, pues él veía claramente en María a una santa, la veía que era purísima, castísima, perfecta, incapaz de una traición; pero, por otro lado, la ve embarazada. ¡Qué terrible situación! ¡Qué dilema! Invoquemos a san José cuando estemos en alguna situación que aparentemente es sin salida, para que él desde el cielo nos envíe un rayo de luz que nos haga tomar la decisión correcta.
Jesús, María, os amo, salvad las almas.
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