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jueves, 17 de marzo de 2016
Mensaje...
miércoles, 16 de marzo de 2016
Mensaje...
Mensaje sobre la oración
Estamos en guerra.
“A través de la oración el alma se arma para enfrentar cualquier batalla”.
(Diario #146 – Santa Faustina Kowalska)
Comentario:
Desde la rebelión de Lucifer, existe una gran batalla entre el Bien y el Mal, y los hombres estamos implicados en este combate, aunque no lo queramos, porque por ser imágenes de Dios, el demonio nos odia sobremanera y sólo los que oran incesantemente pueden salir sanos y salvos de esta gran contienda.
No dejemos nunca el arma de la oración, porque estaremos perdidos en poco tiempo, ya que al dejar la oración, nos vamos entibiando en el fervor y comenzamos a ocuparnos y preocuparnos sólo por las cosas de la tierra, los bienes materiales, y así perdemos el camino que lleva al Cielo.
Si Jesús, que es Dios, quiso orar mucho, siendo que Él no lo necesitaba; ¡cuánto más nosotros, pobres hombres necesitados de todo, debemos orar para pedir a Dios todos los auxilios necesarios para pasar bien la prueba de la vida, que siempre nos puede sorprender, y si no estamos preparados con una vida de oración, nuestra ruina espiritual será muy grande!
No hablemos tanto de oración, sino más bien practiquémosla, recemos cada día.
Si se nos hace difícil, arranquemos al menos con el rezo de las tres avemarías al levantarnos y al ir a acostarnos. Luego sigamos con el rezo de un misterio del Rosario, hasta que podamos ir rezando cada vez más hasta llegar al Rosario completo.
Ya lo dijo San Alfonso María de Ligorio: “El que reza se salva y el que no reza se condena”. ¿Necesitamos algo más claro para entender la importancia capital de la oración?
martes, 15 de marzo de 2016
Vestir...
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lunes, 14 de marzo de 2016
Saludos...
Felíz inicio de semana para...
tod@s mis amistades...
l@s quiero mucho...
Dios los bendiga...
Amén...
tod@s mis amistades...
l@s quiero mucho...
Dios los bendiga...
Amén...
Cuidar...
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domingo, 13 de marzo de 2016
Sagrario..
Mensaje espiritual
¿Dónde está Jesús?
Jesús está en los Sagrarios de las iglesias, esperándonos a que lo vayamos a visitar, pues se ha quedado allí para compartir con nosotros y darnos alivio en nuestro caminar terreno.
A veces estamos contentos cuando tenemos un amigo que tiene influencias o es poderoso, y estamos orgullosos de ello. Pero, ¿caemos en la cuenta de que Jesús Todopoderoso es nuestro Gran Amigo y que está esperándonos día y noche en el Sagrario para colmarnos de gracias y dones? Ser amigos de Dios es lo mejor que nos puede pasar, porque somos amigos del que todo lo puede y del Amor mismo.
Entonces hagamos un lugarcito en el día para hacer una visita al Señor, oculto en el Sacramento, y así consolaremos su Corazón Divino tan ofendido por los hombres ingratos. Pero como Jesús no se deja ganar en generosidad, cuando nosotros vayamos a consolarlo a Él, saldremos mucho más consolados nosotros, pues ya Jesús dice en el Evangelio: “Vengan a Mí todos los que están afligidos y agobiados y Yo los aliviaré.” Cuando le damos algo al Señor, Él nos devuelve el ciento por uno.
Algunas veces pensamos qué hermoso hubiera sido poder vivir en tiempos de Jesús y verlo y tratar con Él. Pero no caemos en la cuenta de que Él se ha quedado misteriosa pero realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar, y que está con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, disponible en todo momento para atendernos, escucharnos y consolarnos. Por eso vayamos al Sagrario a hablar con Jesús, y si no nos sale ninguna palabra, quedémonos así en silencio y apoyemos nuestra cabeza contra su pecho y estémonos así un buen rato. De esta forma tomaremos muchas fuerzas para seguir en el combate de todos los días y estaremos preparados para afrontar las pruebas y el sufrimiento, cosas estas que nunca faltan en la vida humana.
Tengamos Fe, vayamos al Sagrario, hablemos con Jesús, amemos al Señor y viviremos felices en medio de los acontecimientos de esta vida.
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