lunes, 21 de marzo de 2016

Humildad...

El burrito

burrito
En la biografía del padre Jaime Piulachs, S.J. "Un jesuita rebelde", su autor, mosén José Ricart, recoge retazos de la correspondencia del santo jesuita que no tienen desperdicio. Entre ellos, las siguientes líneas escritas en una postal con la fotografía de... un burro, enviada desde Cavallers en agosto de 1967. Según mosen Ricart, encierran el "secreto" del padre Piulachs, "su especie de  testamento".
(..) es de un amigo mío (la foto de la izquierda) muy edificante y al que mucho me gustaría imitar en muchas de sus virtudes. Siempre calla (fuera de algún rebuznillo); nunca se queja, no tiene pretensiones de caballo; carga con todo como lo que es, como un burro. Cuando la gente quiere insultar a otro le dicen su nombre y él no se molesta: le da un comino; se ve que aprendió aquello de "oprobios, injurias, afrentas, etc." Es el más humilde de los animales. Y por humildad, mereció estar con Jesús: en su nacimiento, en su huída a Egipto, llevándolo encima en los momentos duros de la persecución; y después en los gloriosos de la entrada en Jerusalén; y en esos momentos de gloria y de palmas y de andar sobre vestiduras, no se envanecía, porque sabía que esto no era por él sino por el que llevaba encima: él no era sino el borriquito de Jesús. Pidamos al Señor que nos haga también esta gracia a nosotros.
Texto obtenido de la Revista Ave María, nº 656 Agosto-Septiembre de 2000

domingo, 20 de marzo de 2016

Catecismo...

Repasando el Catecismo

1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre? 1-25 Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada. En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos en el pecado, convocándolos en su Iglesia, y haciéndolos hijos suyos de adopción por obra del Espíritu Santo y herederos de su eterna bienaventuranza. (Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)
Comentario:
Dios es perfectamente feliz en sí mismo, no necesita de nada ni de nadie para ser feliz. Él nos ha creado a cada uno de nosotros por puro amor y con completa libertad, no por necesidad sino solo para que tengamos la posibilidad de ir a gozar de Él en el Cielo.
Tenemos que agradecer a Dios el habernos creado, porque en nuestro lugar podrían existir millones de seres humanos, pero no, Él ha querido por pura bondad suya crearnos a nosotros, sacarnos de la nada, de la inexistencia, para darnos el ser.
Demos gracias a Dios por existir, porque ya somos eternos y no moriremos más, sino que nuestra alma existirá por toda la eternidad, en el Cielo si cumplimos los Mandamientos, o en el Infierno si no los cumplimos.
Dios quiere que seamos felices, y en el Cielo seremos felices para siempre de un modo que no podemos ni siquiera imaginar. Pero antes tenemos que pasar esta prueba que es la vida sobre la tierra, que es como una antesala de la eternidad, y que no debemos vivirla como si fuera lo único, sino aprovecharla para perfeccionarnos y ser santos, porque solo tenemos esta vida para ello, y luego viene la muerte, el juicio y la eternidad, dichosa para los buenos, y horrorosa para los malos.
Es necesario que tengamos plena conciencia de que Dios nos ha creado, que no somos fruto del azar, sino que Dios nos ha pensado desde toda eternidad y somos importantes para Dios, aunque para el mundo seamos una nada.
No defraudemos a Dios, no lo desilusionemos obrando mal y siendo malos, sino agradezcámosle el amor que nos tiene, tratando de ser lo más buenos que podamos, porque amor con amor se paga.
Dice el poeta: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Pero sabemos muy bien que esto no es así, porque Alguien ha dicho: “Yo soy el Camino”, y es Jesucristo, el Hijo de Dios, que nos ha dejado el ejemplo y nos da la gracia para ayudarnos a recorrer el mismo camino que Él nos trazó.
Pensemos en el Cielo que nos espera para sobrellevar las penas y trabajos de esta vida, sabiendo que Dios nos ama infinitamente y que nos ha creado por amor y para que seamos felices con Él en el Paraíso.
Entonces tengamos en claro que venimos de Dios, porque Él nos ha creado; y vamos hacia Dios, porque Él nos juzgará y nos dará, ¡ojalá!, el Cielo prometido, donde lo poseeremos para siempre.
¡Alabado sea Dios!

sábado, 19 de marzo de 2016

Naturaleza...


Vuelve a empezar

Aprendiendo de la naturaleza.
Cuántas veces la naturaleza vuelve a empezar. Las plantas, que al ser cortadas, podadas, vuelven a brotar, a florecer. El día, que después del ocaso y de la noche, vuelve a amanecer. Y así con todo el ciclo de la vida, hasta que termine el mundo.
Nosotros también debemos cada día volver a comenzar, a hacer las mismas cosas una y otra vez, y a veces en la vida tendremos que empezar nuevamente nuestros proyectos, nuestros sueños que han caído por tierra.
Tenemos que aprender de la naturaleza y pedir fuerzas a Dios para seguir en el camino de la vida, sabiendo que aunque hoy estemos abatidos, mañana brillará el sol y estaremos bien. Y si no estaremos bien en la tierra, al menos el Cielo nos espera para acogernos en la eternidad, donde ya no habrá más dolor ni pena.
La vida del hombre sobre la tierra es milicia, como bien dice Job. Es una prueba, y en medio de la prueba nos podemos olvidar, por la felicidad que experimentamos, de que estamos todavía en la prueba. Y a veces nos sobreviene un dolor, una desgracia, una pérdida, y entonces experimentamos la debilidad.
Pero hay que recordar siempre que después del Viernes Santo viene el Domingo de Resurrección, y teniendo siempre este pensamiento fijo en la mente, no desanimarnos tanto cuando estamos dolidos, ni envalentonarnos tanto cuando estamos felices y todo nos va bien. Sino tengamos moderación en todo, y resistamos, resistamos con la ayuda de Dios, y sobre todo con la oración frecuente, diaria, especialmente del Santo Rosario, pues la Virgen promete que quien reza su rosario, no será vencido por la desgracia.

viernes, 18 de marzo de 2016

Fotos...

En más de una ocasión hemos presenciado manifestaciones de Dios que nos dejan muy sorprendidos. Apariciones de la Virgen María en todo el mundo, signos y milagros eucarísticos que revelan la presencia real de Jesús en el Pan y el Vino consagrados.

En esta ocasión tenemos tres fotografías que fueron tomadas durante la exposición del Santísimo, en la Capilla de Adoración de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Glenview, Illinois, Estados Unidos.

No afirmamos que sea una presencia real de la Virgen, pero tampoco negamos por completo. Simplemente compartimos estas imágenes que nos pueden llevar a la reflexión.

Las fotografías fueron tomadas por una feligrés con su teléfono celular. A simple vista, dice, no se veía nada, pero la cámara captó lo que podemos apreciar.

Maria siempre presente junto a su Hijo en el Pan Eucaristico. Ella nos llama a adorar al Dios Vivo presente en todos los altares de la tierra, el milagro cotidiano que se produce por las manos de los Sacerdotes, en la Oración Perfecta que es la Santa Misa




jueves, 17 de marzo de 2016

De aquellos lugares...


Mensaje...


Mensaje de Misericordia

Oh Dios mío
2 Cuando miro hacia el futuro, me atemorizo, 
Pero ¿por qué sumergirse en el futuro? 
Para mí solamente el momento actual es de gran valor, 
Ya que quizá el futuro nunca llegue a mi alma.
El tiempo que ha pasado no está en mi poder. 
Cambiar, corregir o agregar, 
No pudo hacerlo ningún sabio ni profeta. 
Así que debo confiar a Dios lo que pertenece al pasado.
Oh momento actual, tú me perteneces por completo, 
Deseo aprovecharte cuanto pueda, 
Y aunque soy débil y pequeña, 
Me concedes la gracia de tu omnipotencia.
Por eso, confiando en Tu misericordia, 
Camino por la vida como un niño pequeño 
Y cada día Te ofrezco mi corazón 
Inflamado del amor por Tu mayor gloria. 
(del Diario de Santa Faustina Kowalska)
Comentario:
¡Cuántas veces nos quedamos lamentándonos por el pasado, por lo que ya fue, y no vivimos bien el momento presente! Dejemos nuestro pasado en la Misericordia de Dios. Confiemos en Dios que todo lo puede cambiar y conducir al bien. Aunque hayamos hecho algo grave, Dios siempre puede convertir el mal en bien. ¿Hemos hecho algo mal o muy mal? Perfecto. Pero Dios está fuera del tiempo y Él sabía que nosotros íbamos a hacer eso, y seguramente habrá provisto desde toda eternidad el modo de solucionarlo y hacer germinar el bien, del mal hecho. Lo que necesitamos imperiosamente es tener más confianza en Dios. Hagamos como el niño pequeño que confía a su papá el juguete que acaba de romper, sabiendo que el papá lo puede arreglar todo. Y así es Dios, que todo lo puede arreglar, porque Él todo lo puede, y vivamos tranquilos y en paz, no pensando en el pasado ni en el futuro, sino viviendo con amor y confianza el momento presente.
Jesús, en Vos confío.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Mensaje...

Mensaje sobre la oración

Estamos en guerra.
“A través de la oración el alma se arma para enfrentar cualquier batalla”.
(Diario #146 – Santa Faustina Kowalska)
Comentario:
Desde la rebelión de Lucifer, existe una gran batalla entre el Bien y el Mal, y los hombres estamos implicados en este combate, aunque no lo queramos, porque por ser imágenes de Dios, el demonio nos odia sobremanera y sólo los que oran incesantemente pueden salir sanos y salvos de esta gran contienda.
No dejemos nunca el arma de la oración, porque estaremos perdidos en poco tiempo, ya que al dejar la oración, nos vamos entibiando en el fervor y comenzamos a ocuparnos y preocuparnos sólo por las cosas de la tierra, los bienes materiales, y así perdemos el camino que lleva al Cielo.
Si Jesús, que es Dios, quiso orar mucho, siendo que Él no lo necesitaba; ¡cuánto más nosotros, pobres hombres necesitados de todo, debemos orar para pedir a Dios todos los auxilios necesarios para pasar bien la prueba de la vida, que siempre nos puede sorprender, y si no estamos preparados con una vida de oración, nuestra ruina espiritual será muy grande!
No hablemos tanto de oración, sino más bien practiquémosla, recemos cada día.
Si se nos hace difícil, arranquemos al menos con el rezo de las tres avemarías al levantarnos y al ir a acostarnos. Luego sigamos con el rezo de un misterio del Rosario, hasta que podamos ir rezando cada vez más hasta llegar al Rosario completo.
Ya lo dijo San Alfonso María de Ligorio: “El que reza se salva y el que no reza se condena”. ¿Necesitamos algo más claro para entender la importancia capital de la oración?