martes, 31 de diciembre de 2013
Papa Francisco...
Papa Francisco @Pontifex_es
Aprendamos del pesebre la alegría y la paz profunda que Jesús viene a traer al mundo
Fin de año...
Fin de año...
¡Adiós!, año terminado.
En la memoria me pierdo,
De tus días el recuerdo,
Ser feliz o desdichado.
Yo te doy un aprobado.
¡Bien venido!, año naciente.
Quiero seguir sonriente,
Empeñado en la experiencia,
De llegar sano de conciencia
A un final excelente...
¡Felíz año nuevo para todos uds!
Dios los bendiga, amén...
¡Felíz año nuevo para todos uds!
Dios los bendiga, amén...
lunes, 30 de diciembre de 2013
Papa Francisco...
Papa Francisco @Pontifex_es
En el rostro del Niño Jesús contemplamos el rostro de Dios. ¡Venid a adorarlo!
Monday...
buenos días, buenas tardes y buenas noches...
los saludo y les deseo un felíz lunes...
y un hermoso inicio de semana...
Dios los bendiga, amén...
good morning, good afternoon and good night ...
I greet and wish you a happy Monday ...
and a beautiful start to the week ...
God bless you, Amen ...
los saludo y les deseo un felíz lunes...
y un hermoso inicio de semana...
Dios los bendiga, amén...
good morning, good afternoon and good night ...
I greet and wish you a happy Monday ...
and a beautiful start to the week ...
God bless you, Amen ...
Rezar...
San Pío V atribuyó la victoria de Lepanto, el 7 de octubre de 1571 -con la cual desaparecieron graves amenazas para la fe de los cristianos-, a la intercesión de la Santísima Virgen, invocada en Roma y en todo el orbe cristiano por medio del Santo Rosario, y quedó instituida la Fiesta que se celebra el mismo día. Con este motivo, fue añadida a las Letanías la invocación Auxilium Christianorum. Desde entonces, esta devoción a la Virgen ha sido constantemente recomendada por los Romanos Pontífices como "plegaria pública y universal frente a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero".
Siempre, pero especialmente en el mes de octubre, que la Iglesia dedica a honrar a Nuestra Madre del Cielo especialmente a través de esta devoción mariana, hemos de pensar con qué amor lo rezamos, cómo contemplamos cada uno de sus misterios, si ponemos peticiones llenas de santa ambición, como aquellos cristianos que con su oración consiguieron de la Virgen esta victoria tan trascendental para toda la cristiandad. Ante tantas dificultades como a veces experimentamos, ante tanta ayuda como necesitamos en el apostolado, para sacar adelante a la familia y para acercarla más a Dios, en las batallas de nuestra vida interior, no podemos olvidar que, "como en otros tiempos, ha de ser hoy el Rosario arma poderosa, para vencer en nuestra lucha interior, y para ayudar a todas las almas".
El Rosario "es una conversación con María que, igualmente, nos conduce a la intimidad con su Hijo". La vida de Jesús, por medio de la Virgen, se hace vida también en nosotros, y aprendemos a amar a nuestra Madre del Cielo:
Tú que esta devoción supones
monótona y cansada, y no la rezas
porque siempre repite iguales sones...
tú no entiendes de amores y tristezas:
¿qué pobre se cansó de pedir dones,
qué enamorado de decir ternezas?
domingo, 29 de diciembre de 2013
Decisiones...
Tomar decisiones...
Tantos lugares a donde tener mirar,
Tantos lugares a donde tener mirar,
tantas palabras que deseas captar.
Quisiera más de dos ojos tener,
así como el tiempo poder detener
para los hechos permitirme asimiliar.
Desiciones, desiciones...
¿Como llegamos a estas dudativas?
Aún me pregunto por el paradero
de aquellas dulces tardes de verano
en las que el tiempo parecía ligero.
Ahora, en mi momento de reflexión,
me sorprendo de lo trivial que parece,
esas pequeñas tareas y proyectos,
que hasta la mente enloquece...
Pero no son nada si comparas
el decidir que rumbo tu vida tomará.
Lo único que afirmo con vehemencia,
es que de nada hará la diferencia,
en cuanto a las promesas que hicimos.
De tu mano no me quiero soltar,
tu corazón no quiero abandonar.
Quiero contigo ese muro saltar,
y así nuestros sueños poder realizar.
Quiero extender mis alas más alla,
aprender a volar y el cielo poder sentir.
Se que no es mi deseo aqui permanecer.
Más aún los retos que tengo que vivir,
me hacen querer estremecer.
Esperaré, lucharé y paciente seré,
sé que tengo, un motivo tenemos
por el cual no debemos de hacer menos,
los pequeños detalles que todo podría cambiar.
A Dios le pido, que fuerza nos dé.
Quiero un día sonreir al mirar atrás,
y sorprenderme de los montes que cruzé,
y aún en las más tenebrosas tormentas,
de nuestro destino jamás perecer.
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