martes, 28 de enero de 2014

Papa Francisco...

Papa Francisco ‏@Pontifex_es
Oremos por la unidad de los cristianos. ¡Son tantas y tan valiosas las cosas que nos unen!

Ofrecimiento...

OFRECIMIENTO DE VIDA
Cinco promesas de la Santísima Virgen para los que hacen el Ofrecimiento de Vida 
1. Sus nombres estarán inscritos en el Corazón de Jesús, ardiente de amor, y en el Corazón Inmaculado de la Virgen María.
2. Por su ofrecimiento de vida, unido a los méritos de Jesús, salvarán a muchas almas de la condenación. El mérito de sus sacrificios beneficiará a las almas hasta el fin del mundo.
3. Nadie de entre los miembros de su familia se condenará, aunque por las apariencias externas así parezca, porque antes de que el alma abandone el cuerpo, recibirá en lo profundo de su alma, la gracia del perfecto arrepentimiento.
4. En el día de su ofrecimiento, los miembros de su familia que estuvieran en el purgatorio, saldrán de ahí.
5. En la hora de su muerte estaré a su lado y llevaré sus almas, sin pasar por el purgatorio, a la presencia de la Gloriosa Santísima Trinidad, donde en la casa hecha por el Señor, se alegrarán eternamente junto Conmigo.

Para saber más sobre el OFRECIMIENTO DE VIDA, ingrese en: www.santisimavirgen.com.ar/ofrecimiento_de_vida.htm

Comenzar el día...

COMENZANDO EL DÍA

El primer lugar.

Hoy, como cada día, como todos los días, tenemos que dedicar un tiempo a la oración. Y sin temor a equivocarnos, podemos decir que según sea el tiempo que le dediquemos a la oración, así serán las cosas que nos sucederán, y también los dones que recibiremos. Porque ningún santo se santificó sin oración. Pero no sólo que ellos rezaron, sino que dedicaron el mayor tiempo de su jornada en la tierra a orar, dieron el primer lugar a la oración.

¿Y nosotros queremos ser santos y obtener favores con tan poca o ninguna oración? Estamos en un grave error, porque Dios concede muchos favores y gracias celestiales y hasta materiales, pero a quien reza.

Hagamos el propósito en este día que estamos comenzando, de rezar más y mejor, porque el tiempo empleado en rezar, es tiempo de eternidad, es el tiempo mejor empleado en nuestra vida terrena, porque nos obtiene toda clase de ayudas para nuestra peregrinación en este mundo, y nos conecta con lo sobrenatural, uniéndonos más a Dios y a los hermanos.

para todas mis amistades...
les deseo un felíz martes...
Dios los bendiga, amén...

lunes, 27 de enero de 2014

Papa Francisco...

Papa Francisco ‏@Pontifex_es
Queridos jóvenes, no se conformen con una vida mediocre. Déjense seducir por lo que es verdadero y bueno, por Dios.

Espíritu Santo...

Pecados contra el Espíritu Santo
  • Desesperación de salvarse
  • La presunción de salvarse sin merecimientos
  • La impugnación de la verdad conocida
  • La envidia o pesar de la gracia ajena
  • La impenitencia final
Los pecados que claman al cielo
  • Homicidio voluntario
  • Pecado impuro contra el orden de la naturaleza
  • Opresión del pobre, de la viuda y del huérfano
  • La defraudación o retención injusta del jornal del trabajador.
El pecado que no Tiene PerdónLeemos en las Sagradas Escrituras:
"El que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca, antes bien será reo de pecado eterno" (Mc 3,29; Cf. Mt 12:32; Lc 12:10). 
¿Por qué la blasfemia contra el Espíritu Santo es imperdonable?Porque se trata del rechazo radical a la gracia que Dios ofrece para la conversión. Según Santo Tomás de Aquino es un pecado “irremisible por su misma naturaleza porque excluye los elementos gracias a los cuales se concede la remisión de los pecados”.
La blasfemia contra el Espíritu Santo es presumir y reivindicar el “derecho” de perseverar en el mal. Es un rechazo a al perdón y a la redención que Cristo ofrece. La blasfemia contra el Espíritu Santo es la obstinación contra Dios llevada hasta el final. Es negarse deliberadamente a recibir la misericordia divina.
Nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica en el # 1864:

No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a acoger la misericordia de Dios, mediante el arrepentimiento, rechaza el perdón de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo (Cf. DV 46). Semejante endurecimiento puede conducir a la condenación final y a la perdición eterna.

El pecado contra el Espíritu Santo consiste, pues, en la negación de parte de la persona, a aceptar la salvación y el perdón dados por Dios.  Cuando el corazón de una persona se obstina de tal manera que no acepta que necesita arrepentirse de sus pecados y se resiste a esta gracia, comete el pecado contra el Espíritu Santo el cual puede llevarlo al infierno. ¿Por qué? No porque la Iglesia y el Señor no puedan perdonarle, todo lo contrario, sino mas bien porque la persona misma, voluntariamente ha rechazado este perdón y salvación dadas por Dios.  
Juan Pablo II en su Encíclica sobre el Espíritu Santo, Dominum et vivificantem 46-48, explica este pecado contra el Espíritu
"Esta blasfemia no consiste en el hecho de ofender con palabras al Espíritu Santo; consiste, más bien, en el rechazo de aceptar la salvación que Dios ofrece al hombre por medio del Espíritu Santo."  
Mas adelante dice: "...consiste en el rechazo radical de aceptar esa remisión, de la que el mismo Espíritu Santo es el íntimo dispensador, y que presupone la verdadera conversión obrada por El en la conciencia" Si Jesús declara imperdonable este pecado es "porque esta no-remisión está unida, como a su causa, a la no-penitencia, es decir, al rechazo radical a convertirse."

Como nos lo explica el Papa, el pecado contra el Espíritu Santo consiste en la resistencia y el rechazo a la conversión. Es el Espíritu Santo el que nos convence del pecado ( Jn 16:8-9). Rechazar en nuestro corazón esta realidad y obstinarnos en el mal nos lleva a este pecado. Esta era la actitud de los fariseos, que se cerraron a la aceptación del plan divino para reconciliarse con los hombres.


Enseñanzas del Evangelio...

Enseñanzas del Evangelio

Providencia.

No se procuren ustedes oro, ni plata, ni cobre en sus bolsillos; ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento. (Mt 10, 9-10). 
Enseñanza: 
El Señor aquí promete que quien se dedique al Reino de Dios, no quedará sin lo necesario para vivir y mantenerse. Por eso debemos hacer como nos dice Jesús, que primero nos preocupemos por el Reino de Dios y su justicia, es decir, la santidad nuestra y del mundo, y que todas las demás cosas se nos darán por añadidura.
Jesús quiere que seamos como los pajarillos que confían en la bondad del Creador, que cada día les da lo necesario. Así también Dios quiere que tengamos lo necesario cada día, y no todo junto, pues por ello nos ha enseñado a pedir en el Padrenuestro el pan de cada día, el pan cotidiano, pues si tuviéramos todo de golpe, quizás nos olvidaríamos que dependemos en todo de Dios, que somos débiles y miserables, y derrocharíamos muchos bienes. Entonces, al tener la providencia día por día, trabajamos contentos y rezando todos los días para que el Señor nos vaya socorriendo diariamente.
Quien de veras trabaja por Dios y por su Reino, no le faltará nada, e incluso tendrá de sobra, como dice el Señor en el Evangelio cuando da el ejemplo de quien deje casa, parientes, hacienda, etc., por Él y por el Evangelio, recibirá cien veces más y luego la vida eterna.